Orden en casa: los trucos del Feng Shui para dejar de acumular trastos para siempre

Poner orden en nuestras pertenencias es un modo indirecto y muy práctico de controlar positivamente las propias responsabilidades, previniendo que se conviertan en una pesada carga para caminar.

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Los colores suaves y los materiales ecológicos son esenciales en un dormitorio decorado con el Feng Shui.

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Guardar enseres rotos o almacenar objetos inútiles pensando en una posible utilización futura, "por si hiciese falta" no es una actitud sana, según el Feng shui, pues es lo contrario a vivir el presente. Cierta previsión es normal, pero si esta se convierte en una costumbre la saturación de los trasteros y el crecimiento de las marañas y el desorden pronto será manifiesta.

Cuando el desorden en el hogar o en ciertas estancias toca techo conviene hacer limpieza y recolocar las cosas, desprendiéndose de aquéllas que no se necesitan. Con ello la casa se transforma, es más agradable de habitar y hasta de enseñar, pues no pocas veces estos trabajos coinciden con la celebración de fiestas o la recepción de amigos y familiares. Pero el orden conseguido, aunque atrayente, suele durar poco.

Lentamente los procesos que generaron aquel pequeño caos cotidiano vuelven a instaurarse y el resultado acaba siendo similar. Ordenar es vital, pero aún resulta más valioso descubrir los mecanismos a través de los cuales se genera el desorden. Corregirlos puede ser la mejor inversión a largo plazo. El feng shui nos ayuda a dejar de acumular, poner orden y mantenerlo para siempre.

Cómo ordenar la casa de forma saludable (sin obesiones)

Al hablar de orden en el hogar es muy importante referirse a una forma saludable de llevarlo a cabo:

  • No conviene entender el orden como una ley rígida que nos fustigue o que induzca a sentirse mal por optar a ciertos placeres o comodidades.
  • Es positivo disfrutar de un espacio limpio y organizado, pero no sería bueno que este llegara a imponerse sobre una actitud natural y hasta con un toque de desenfado.
  • Habitar un lugar que pudiera parecer "demasiado perfecto" puede denotar tensión y rigidez extremas. Generalmentelo aséptico y frío no trae demasiada felicidad, ni tampoco esa alegría que se manifiesta en el juego y la pasión por las cosas.
  • Vivimos en una casa que nos arropa y que nos protege, pero no hemos de dedicar nuestra vida a decorarla y adorarla descuidando con ello otros aspectos más importantes, como las relaciones con otras personas o la convivencia con los hijos.
  • El elemento que se asocia al orden más estricto suele ser el metal. Los colores grises y las superficies brillantes, en un banco por ejemplo, dan una sensación de seguridad y pulcritud, algo que cuando trata de negocios puede ser bien valorado pero si dominan en una casa pueden privarla de cierta frescura.

¿Cómo dar el mejor destino a los trastos acumulados?

Posiblemente, la parte más útil y práctica del Feng shui en referencia a nuestra casa sea la que invita a despejar el camino y cortar los lazos que nos roban atención y energía, recordando que nuestra casa tiene la función de acogernos y ayudarnos a reponer fuerzas .

  • Aproveche las costumbres ancestrales que permiten desprenderse de lo viejo e inservible. Puede hacer un buceo profundo por el diván, el trastero o el altillo limpiando con inteligencia los viejos objetos y actitudes, y aprovechando para poner en orden recuerdos, regalos, amigos y experiencias vividas.
  • Rodéese de un entorno alegre y ligero, donde lo estético no vaya en contra de lo funcional y práctico.
  • Por último, es un buen consejo no obsesionarse más de lo necesario con el entorno y sus ropajes, sabiendo que el hábito no hace al monje, aunque en cierta medida lo distingue.
  • Busque la naturalidad y trascienda las modas y la imposición externa. Sea libre, sea usted mismo.
  • En el proceso de reorganización y limpieza del hogar, algunas pequeñas tareas pueden dar un toque final de calidad.

En algunas ocasiones, desprenderse de lo que no es útil puede resultar difícil. Para lograrlo, puede resultar útil tener en cuenta estos trucos del feng shui.

1. Pensar la naturaleza

Al desprenderse de algo conviene valorar su destino. Si decidimos limpiar nuestro garaje o cocina de cacharros y productos industriales, y arrojamos sin más todo al contenedor, creamos desorganización en otro lugar alejado de nosotros.

Piense siempre en cerrar lo mejor posible la cadena que inicia con la limpieza. Aquí reciclar o reutilizar equivale a adquirir valores de conciencia y respeto, valores que siempre hay que recordar.

2. Devolver lo prestado

Cuando se revisan acumulaciones materiales es habitual encontrar cosas prestadas y a veces olvidadas por otras personas como un libro, una herramienta o algo con un valor sentimental más acusado.

Si tiene el detalle de devolverlo pondrá orden en las cosas que le rodean, sus amigos confiarán más en usted, y quizá la vida responda con un movimiento consecuente con esa acción.

La mejor actitud es empezar dando ejemplo. Podemos verlo como un ejercicio de justicia y equilibrio.

3. Donar lo que no se precisa

En un mundo como el nuestro donde hay grandes diferencias en uso y posesión de recursos, podemos aportar una semilla de filantropía dando una buena salida a nuestras pertenencias.

Si tiene amontonadas decenas de libros que no leyó ni piensa leer o un curso en fasciculos que no ha seguido nunca, quizás una donación a una biblioteca pública o a una ONG sirva para acercar ese conocimiento a otras personas. La misma regla vale para los juguetes, que saturan las habitaciones de tantos niños. Una asociación de infancia puede ser su destino.

Poner agua donde hay sequía de verdad hace brotar bonitas flores y redunda en una clara satisfacción interna.

Libros sobre Feng Shui

  • Enciclopedia práctica del Feng Shui; Gill Hale. Ed. Grijalbo
  • Curso avanzado de Feng Shui; Eva Wong. Ed. Gaia
  • Feng Shui para todos; Silvestre Pérez y Natividad Pérez. Nuevas Ed. Bolsillo

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