Investigación en marcha

Un remedio natural milenario podría ser eficaz contra bacterias resistentes

Claudina Navarro

Los investigadores médicos buscan maneras de luchar contra las bacterias que se han hecho resistentes a los antibióticos. Existen vías novedosas, pero un estudio británico ha probado la eficacia de una fórmula de hace mil años.

Un remedio natural que tiene mil años de antigüedad podría ser la alternativa a los antibióticos que los científicos están buscando para tratar algunas infecciones resistentes. El tratamiento, conocido como "colirio de Bald", es muy simple en comparación con los fármacos modernos: está hecho a base de cebolla, ajo, vino y sales biliares. A menudo se usaba en el ámbito anglasajón para tratar los orzuelos (abscesos en la base de las pestañas).

Una nueva investigación, publicada en la revista académica Scientific Reports, ha revelado que en pruebas de laboratorio ha demostrado su potencial para combatir las infecciones que a menudo sufren los diabéticas en pies y piernas, así como infecciones resistentes a los antibióticos.

La autora del estudio, Freya Harrison, microbióloga de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad de Warwick en el Reino Unido cree que "será muy útil tener más información acerca de este preparado para ver si realmente podría convertirse en algo clínicamente útil".

Tratamiento del pie diabético

"Creemos que es particularmente prometedor para el tratamiento de las infecciones del pie diabético, que suele ser una infección superresistente. Supone una gran carga económica y para la salud y pueden volverse intratables", explica Harrison. En los peores casos, el pie diabético puede conllevar la amputación o, incluso, la muerte.

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La receta de este remedio se encontró en Bald's Leechbook, una obra del siglo IX, uno de los primeros textos médicos occidentales conocidos, que actualmente se encuentra en la Biblioteca Británica. Para un médico actual puede ser sorprendente que un texto tan antiguo pueda tener un conocimiento tan efectivos, pero "cuando lo lees como un microbiólogo –dice Harrison– crees que tiene que ser efectivo porque cada ingrediente que contiene posee cierta actividad antibacteriana".

Por eso la investigadora decidió llevar el antiguo remedio al laboratorio y pudo comprobar su acción contra patógenos como Acinetobacter baumannii, Stenotrophomonas maltophilia, Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis, Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa, Neisseria gonorrhoeae y Streptococcus pyogenes.

El grave problema de las infecciones

Estudios médicos prospectivos indican que la resistencia a los medicamentos provocará 10 millones de muertes anuales en el 2050. Para hacer frente a este reto, se investigan tanto nuevas moléculas como sustancias que se han utilizado tradicionalmente para tratar infecciones, como la miel de manuka o, incluso, la sangre de dragón de Komodo.

Aunque la tendencia de la investigación médica occidental es buscar principios activos, es decir, moléculas aisladas eficaces, los científicos están viendo el interés de analizar mezclas como el colirio de Bald cuyo efecto no se puede explicar por la acción de sus ingredientes separados.

Las investigaciones de Freya Harrison con el colirio de Bald se han detenido por causa de la pandemia COVID-19, pero espera poder continuarlas en 2021 y poder determinar su eficacia.

Referencia científica:

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