5 visiones expertas

5 terapias naturales para curar la alergia

¿Qué puede hacer una persona con una rinitis alérgica que apenas mejora con la medicación habitual? Una periodista nos cuenta su experiencia en primera persona.

La alergia al polen se puede curar.

Esta es una aseveración que, hasta ahora, me había parecido imposible creer, puesto que llevo tres lustros sufriendo las molestas consecuencias de la rinitis cada primavera.

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica indica que en nuestro país ya se contabilizan seis millones de afectados. Una cifra alarmante, sobre todo porque se trata de una enfermedad en aumento que la medicina convencional solo aborda mediante fármacos (antihistamínicos y vacunas) encaminados a reducir los síntomas más molestos pero no a resolver el problema.

En mi caso, tengo alergia a casi todos los tipos de pólenes, desde las gramíneas al avellano. De enero a junio, sufro síntomas como rinitis, picor de ojos y garganta, crisis de estornudos o asma.

He consultado a varios alergólogos y he probado un sinfín de antihistamínicos, sprays nasales y gotas oculares. En una ocasión decidí vacunarme, pero dejé el tratamiento (doloroso y caro). Mi alergia ha ido empeorando. La medicación ha perdido efecto y me proponen sustituirla por otra más intensa.

Cuando estos tratamientos resultan insuficientes, la única salida que parece quedarle al afectado es convivir con la alergia para siempre. Resulta lógico, por tanto, buscar otras alternativas de curación.

Ese fue precisamente mi objetivo cuando Cuerpomente me propuso investigar en persona cómo abordan la rinitis alérgica diferentes terapias naturales.

Consulté a cinco terapeutas, especialistas respectivamente en Acupuntura, Medicina Naturista, Kinesiología, Medicina Cuántica y Homeopatía.

Las conclusiones de mi periplo por sus consultas se recogen en este artículo y derivan de mi propia experiencia. Espero que puedan ser de ayuda para otras personas.

Síntomas de alergia idénticos, causas distintas

Para los expertos consultados, sin importar la terapia que ejerzan, lo único que tienen en común dos alérgicos son los síntomas, pero no siempre la causa que los origina. Por eso, pocos aspectos de la esfera física, social, psíquica o emocional del paciente se pasan por alto en la consulta. Es esta valiosa información lo que permite diseñar un tratamiento individualizado.

En este ámbito, los terapeutas no solo son especialistas en su disciplina, sino que se revelan como excelentes consejeros vitales, creando un alto grado de complicidad y empatía con quien acude a verles. Así me sucedió, por ejemplo, con el acupuntor Daniel Mené y el homeópata Miguel Luqui, ambos también médicos, que llegaron a conclusiones muy parecidas conmigo.

Me gustó que el médico naturista no me recetara ningún medicamento. Su propuesta consistía en adoptar hábitos de vida más saludables y respetuosos con el organismo, pero también con el medio ambiente. Desconocía por completo la medicina cuántica y la kinesiología, dos terapias cuyas revelaciones creo que pueden resultarme muy útiles.

En general, pocas veces me he sentido tan valorada como persona en la consulta de un médico. Ahora puedo afirmar que mi armonía corporal depende también de la mental, y que todo lo que hago, como o pienso influye en buena medida en mi salud.

A título personal, he decidido empezar a probar la homeopatía por la globalidad de su diagnóstico y porque, de manera sencilla, parece ser la disciplina que más garantías me ofrece a largo plazo. Espero contaros, próximamente, cómo me ha ido el tratamiento y afirmar que la rinitis alérgica ya forma parte de la historia.

Acupuntura para un caso de rinitis alérgica

En la consulta del Dr. Mené, ubicada en un hermoso ático de Barcelona, reinan la calma y el silencio, al igual que en su elegante despacho, inundado de luz. Tras observarme me comenta algunos matices de mi alergia.

Mené anota mi nombre y la causa por la que he acudido a pedirle consejo, aunque sospecho que ya la ha descubierto al recibirme. Me observa detenidamente, casi sin hacerme preguntas, como si le resultara evidente todo lo que estoy contando.

Tal como él mismo me explica más tarde: "El acupuntor no pide demasiados detalles al paciente, sino que se centra en mirarle y escucharle. En tu caso, la forma que tienes de hablar, de vestir e incluso de respirar me da toda la información que necesito. Por ejemplo, tienes la voz ronca, los ojos irritados y llevas el cuello y el escote destapados. Además, no respiras demasiado, no coges aire, no abres la boca".

Tiene razón. Pero, ¿y eso qué significa? "Quiere decir que concentras tu calor en la parte superior del cuerpo, justamente donde se encuentran las vías respiratorias altas, el primer campo de actuación de los pólenes y otros factores que causan alergia. A tu calor, se suma el calor externo de la primavera; tu organismo no se adapta bien y reacciona con estornudos, rinitis, picor de garganta..."

¿Puede un exceso de calor causar alergia?

Para los chinos, la alergia está relacionada con el viento y la incapacidad del cuerpo para afrontar el paso del frío al calor propio de la estación. Es frecuente, además, que subidas de calor como la mía generen afecciones en la parte superior del cuerpo.

Por eso sufro más dolores de cabeza cuando empieza el buen tiempo. Mené me toma el pulso, que nota algo acelerado, y me mira la lengua, que presenta los laterales claramente enrojecidos. "Signo de calor", revela.

"La alergia se ve influida por el aspecto emocional. Ser una persona vulnerable al estrés favorece este calor. Igualmente, al respirar poco, no estás nutriendo los pulmones, que se hallan faltos de energía. Tienes que adoptar una buena postura y respirar a conciencia. Te iría bien practicar yoga, taichí o meditación, pues son técnicas basadas en la respiración, lo que a la vez ayuda a limpiar la mente, alejando el estrés".

Órganos sensibles a los alérgenos: cómo protegerlos

Junto con los pulmones, es importante que preste especial atención al hígado y al riñón, ya que ambos órganos influyen en el proceso de aparición de las alergias.

Un tipo de desequilibrio al que tiende el hígado es al exceso de calor, por lo que el aumento de calor que se da en primavera le hace trabajar más. Evitar su debilitamiento durante esta época de mayor actividad resulta clave, lo que implica cuidarlo mediante unos hábitos dietéticos determinados: nada de grasas, leche, queso o fritos.

El riñón, por su parte, es el depositario de la energía vital. Conservarlo en buen estado (bebiendo una cantidad suficiente de agua al día) ayudará a aumentar el nivel energético del cuerpo y la mente.

"Otra medida que aconsejo es observar las reacciones del cuerpo. En caso de sufrir una crisis alérgica, resulta útil chequear qué hicimos el día anterior: tanto si hemos cenado alimentos procesados o ricos en conservantes como si se ha sufrido algún disgusto, puesto que son situaciones que pueden favorecer la aparición de la alergia", apunta Mené.

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Una sesión mensual de acupuntura para frenar los síntomas de la alergia

Me recomienda realizar una sesión de acupuntura al mes durante la época primaveral, encaminada en mi caso a rebajar el calor de la parte superior del cuerpo y a proteger las vías respiratorias. Sin embargo, no hace falta esperar a que aparezcan los síntomas para recurrir a la acupuntura. También actúa a nivel preventivo, por lo que muchos pacientes empiezan las sesiones cuando aún no ha remitido el frío.

Le pido que me cuente qué hacen exactamente las agujas que me va a colocar:

"Te pondré agujas a los lados de la nariz, en el entrecejo, entre el pulgar y el índice de las manos (puntos relacionados con los pulmones), en la zona lumbar (riñones)... Se trata de ir actuando sobre los meridianos de energía de los diferentes órganos. El objetivo es lograr que se equilibren, estimular o apaciguar su circulación energética, según las circunstancias".

La relajación progresiva que se experimenta a lo largo de los 40 minutos que dura la sesión es espectacular.

Al acabar, no puedo dar crédito a una sensación en especial, ¡soy consciente de tener los pies en la tierra! Tenía todo el calor acumulado en la parte superior del cuerpo y, de pronto, respiro mejor y me siento mucho más equilibrada.

Mené sonríe. Sus agujas han hecho un buen trabajo. "No olvides que la alergia es una hiperreacción de tus energías frente al mundo exterior", determina a modo de conclusión.

La propuesta de la medicina naturista clásica contra la rinitis

En la primera visita, el médico naturista realiza una amplia entrevista personal. Esta incluye el motivo de la consulta, así como todas las facetas del historial médico del paciente, su estado de ánimo y sus hábitos.

"No estamos tratando una enfermedad, sino a una persona que tiene un problema; por eso es preciso revisar su forma de vivir a fin no solo de atender lo que le está afectando sino de mejorar su salud en general", especifica Pedro Ródenas, médico naturista.

Lo que más llama su atención es la cantidad de leche que consumo (medio litro) y de yogures (uno al día), así como de proteínas (procuro incluir una ración de carne, queso o huevo en cada comida).

Le comento que, de febrero a junio, me veo obligada a tomar antihistamínicos por vía oral. "Esos medicamentos actúan sobre los síntomas, sin embargo, no tienen poder curativo". Seguidamente, me explica que el problema, al contrario de lo que yo creía, no son los pólenes.

"El polen, como sucede también con los ácaros, es uno de los desencadenantes de la alergia, pero no la causa. La causa está en el terreno, es decir, en los tejidos del organismo, que se hacen hipersensibles al recibir de forma regular determinados estímulos que no conocen.

Esto ocurre, por ejemplo, cuando introducimos en el cuerpo de formo habitual sustancias químicas ( aditivos, conservantes, restos de plaguicidas o antibióticos...) o biológicas (restos de virus o bacterias incorporados con las vacunas, las hormonas que se utilizan en el engorde de animales...).

Día a día, esta situación va añadiendo factores de estrés al sistema inmunitario hasta sobrecargarlo. De ahí que una persona en este estado pueda poner de manifiesto una crisis alérgica (rinitis, conjuntivitis, estornudos, eccema, asma...) cuando coincide con un desencadenante, como el polen de las gramíneas, los ácaros o un conflicto emocional."

"La alergia es una respuesta exagerada del organismo, que se defiende liberando histamina. Es su expresión natural para recuperar el equilibrio".

Tres semanas a dieta para frenar las reacciones alérgicas

El médico naturista basa, pues, el tratamiento en dos aspectos: por un lado, en sanear el terreno y, por otro, si tardan en producirse los cambios o si las molestias son notables, en aliviar los síntomas.

El Dr. Ródenas me propone un cambio radical en determinadas costumbres:

  • Sustituir la leche de vaca por leche de soja, avena o arroz.
  • Eliminar los yogures, en especial los de sabores -a los que soy aficionada-, puesto que, además de sus proteínas alérgenas, los saborizantes tienen un origen químico.
  • Suprimir temporal o definitivamente los alimentos con aditivos, los lácteos y derivados, los productos refinados y el café.
  • Reducir en lo posible los alimentos muy ricos en el aminoácido histidina (es el caso de las carnes), ya que determinadas bacterias intestinales pueden descarboxilarla dando lugar a histamina, la sustancia mediadora de las reacciones alérgicas.
  • Como principal ayuda cuento con:
    • Los alimentos ricos en vitamina C, ya que esta vitamina neutraliza la histamina;
    • Los alimentos quelantes, que se unen a sustancias tóxicas y las eliminan: es el caso del alga cochayuyo y la clorela;
    • Las plantas hepáticas, para ayudar a la función desintoxicante del hígado: cardo mariano, boldo, alcachofera...
  • Por último, me recomienda seguir una dieta basada en frutas, verduras, frutos secos, proteínas vegetales, legumbres y cereales integrales.

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De entrada se trata de seguir a rajatabla estas indicaciones durante tres semanas para ver la respuesta. En una próxima visita, el especialista valorará la necesidad de pasar al tratamiento sintomático de la alergia con plantas de acción antihistamínica -si las molestias persistieran-, suplementos de vitamina C u oligoelementos.

Estoy dispuesta a probarlo, pero también soy consciente de que voy a tener que emplear toda mi voluntad para cambiar de forma tan radical mi alimentación. Pedro parece leer la expresión de mi rostro y procura animarme: "Evidentemente, somos animales de costumbres, lo que cuesta es el cambio. Por eso intento dar argumentos de peso al paciente antes de que el problema pueda derivar en algo más grave."

"Mi función es ayudarle a recuperar la salud y enseñarle a mantenerla a lo largo de toda su vida."

Diagnóstico con kinesiología holística

Probamos también dos terapias naturales que parten de singulares técnicas de diagnóstico, algunas de tipo más intuitivo, como los test de la kinesiología holística, y otras más informáticas, como el Quantum-SCIO.

La kinesiología valora la integridad física, energética y emocional del organismo a partir de la respuesta de las cadenas musculares ante diferentes factores externos.

"¿Verdad que cuando tienes miedo notas cómo tu musculatura se contrae? Esto es lo mismo. Cuando entras en contacto con aquello que rechazas, el cuerpo se estresa y nosotros registramos esa reacción sutil", aclara la kinesióloga Rosa Junyent.

Rosa me invita a tumbarme en una camilla con los brazos estirados hacia arriba, a lo largo de la cabeza, y me coge de las manos. Una enfermera me va colocando distintos filtros sobre el ombligo que contienen virus, bacterias y pólenes. Según la sustancia, la longitud de mis brazos sufre una ligera modificación, pues uno de ellos se acorta. Esto me sucede, sobre todo, cuando los filtros contienen polen.

Prueba de moraterapia: ¿cómo funciona?

Seguidamente, me someto a un test de moraterapia, que se realiza mediante la máquina Mora, un ordenador conectado a dos placas provistas de electrodos sobre las que reposan las plantas de los pies.

A través de ciertas frecuencias, la máquina distingue entre la información de mi cuerpo y aquello que da lugar a la alergia. Se confirma mi debilidad frente a casi todos los tipos de pólenes, desde la grama hasta el avellano, así como a las infecciones por cándidas.

Con los resultados de ambas pruebas, paso a la consulta del Dr. Joan Guxens, quien diseñará el tratamiento adecuado para mí: "Es primordial recuperar el ecosistema del intestino, que se ve afectado por la presencia de cándidas y una mucosa intestinal permeable. Por eso te aconsejaría unas gotas homeopáticas destinadas a este efecto, así como otras para combatir los síntomas alérgicos. Asimismo, te irían bien determinados suplementos naturales que contribuyan a la eliminación de toxinas".

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Medicina cuántica: tratamiento con Quantum-SCIO

"Yo misma era alérgica a muchos pólenes y logré curarme", me cuenta la Dra. Conxita Mir tras escuchar mi caso. "Tras casi diez años utilizando el Quantum-SCIO, he observado que la mayoría de alergias provienen de una disfunción en el intestino delgado, en ocasiones debido a una disbiosis del mismo y, en otras, por su permeabilidad".

Creado por Bill Nelson, el Quantum-SCIO recoge información bioenergética del cuerpo, ofreciendo infinidad de datos.

Detecta desde carencias e infecciones hasta desequilibrios anímicos. Pero además permite subsanar estos problemas aplicando frecuencias electromagnéticas que emulan las de terapias como la homeopatía, la acupuntura, la reflexología o las flores de Bach.

La Dra. Mir me coloca un electrodo en cada extremidad y una banda circular alrededor de la cabeza. En un par de minutos el ordenador reporta toda la información que ha obtenido.

Se diría que no hay secretos para el Quantum-SCIO. Describe con audacia desde mi carácter hasta los órganos que tengo más afectados en este momento, como las vías respiratorias altas y los pulmones, junto con el intestino delgado, donde parece ser que se encuentra la causa de la alergia.

"Tienes el intestino poroso. Los residuos y toxinas fluyen por estos poros y acuden a la esfera ORL (senos paranasales), produciendo los síntomas alérgicos. La mala absorción de los nutrientes por parte del intestino puede favorecer carencias de ácidos grasos y minerales, así como que las defensas se encuentren algo bajas", me explica.

Los consejos de la Dra. Mir se basan en realizar un tratamiento a nivel cuántico mediante las frecuencias del Quantum-SCIO a fin de desensibilizar el organismo de los pólenes y, por otro, a nivel dietético, mediante la ingesta de un multivitamínico y un complejo de prebióticos y probióticos con ácidos grasos. "El objetivo es devolverle al intestino delgado la capacidad para realizar sus funciones correctamente", determina.

Tratamiento personalizado para la alergia con homeopatía

Charles H. Blackley, un homeópata británico, fue el primero en relacionar los síntomas de mucosidad y estornudos con el polen en 1871. Desde entonces, esta medicina ha perfeccionado mucho sus tratamientos.

Acumula más de 25 años de experiencia y, para ilustrar cómo aborda la homeopatía los problemas de salud, el Dr. Miguel Luqui recurre a una anécdota:

Una señora con problemas de artritis y mucho dolor en una rodilla acude a la consulta del homeópata, quien le empieza a hacer preguntas de todo tipo: desde otras molestias que tiene o cuántas horas duerme, hasta si trabaja mucho, su relación con los hijos o cómo se encuentra anímicamente.

Tras un rato de entrevista, la señora insiste: "Pero doctor, ¡a mí lo que me duele es la rodilla!" "Muy bien -contesta el homeópata-. Entonces, déjeme la rodilla y váyase tranquila."

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La importancia de la entrevista a fondo para el homeópata

La homeopatía no es cirugía, en el sentido de abordar directamente un problema con métodos drásticos, pero sus resultados pueden ser igualmente espectaculares, con la particularidad de que también abarcan la esfera emocional.

Esta rama de la medicina considera al paciente en su conjunto y, sin esa visión, no se pueden entender sus tratamientos. Para la homeopatía las personas no estamos fragmentadas en partes, cada una con su enfermedad y receta correspondiente, sino que somos individuos plenos y completos, que nos relacionamos como una totalidad con el entorno que nos rodea.

De ahí que la primera visita en la consulta de Miguel Luqui se base en un extenso repaso de la vida del paciente, lo que incluye sus antecedentes médicos, pero también su historia familiar y personal.

Pensándolo un poco, está claro que, aunque mi problema sea mi nariz, detrás de ella estoy yo, y eso tendrá algo que ver... En este sentido, después de charlar conmigo y conocer un poco cómo soy, Luqui explica que mi alergia no se puede separar de mi forma de ser.

"Eres una persona hipersensible, y eso vale ante cualquier factor externo, sea un polen o sea una emoción. Además, dices que los síntomas alérgicos se agudizan o remiten en función de tu estado de ánimo. Por eso, si a nivel emocional no hay un orden, a nivel físico tampoco lo habrá."

"Aquellas emociones que sientes y no expresas, el cuerpo las vehicula de alguna manera, lo que desencadena la rinitis, estornudos, afonía..."

Tratamiento para la rinitis alérgica con homeopatía

Me recomienda un tratamiento a base de Ignatia, uno de los medicamentos homeopáticos más comunes en trastornos de índole emocional. Debo tomar los gránulos hasta la próxima visita, dentro de unos dos meses y medio.

La totalidad del proceso curativo, sin embargo, durará unos doce meses, pues en líneas generales se contabiliza un mes de tratamiento por cada año que llevo padeciendo alergia.

"No existe un remedio único para todos los alérgicos, como tampoco todas las personas hipersensibles sufren alergia. La hipersensibilidad se muestra en distintos planos, tanto físicos como emocionales, y su forma de presentación es diferente en cada persona. Pero siempre existe una causa que subyace a la alergia" apunta Luqui.

Llegados a este punto, planteo cómo es posible que unos simples gránulos puedan influir en mi forma de sentir y vivir las emociones.

"Cuando estás enamorada, se dan una serie de reacciones químicas en tu cerebro. Una emoción es una combinación hormonal, tiene un soporte físico.

A partir de esto, la homeopatía se sustenta en dos pilares: en la experimentación y en la observación clínica. Los remedios han sido experimentados en personas sanas y, a raíz de los síntomas que les han producido, se ha buscado una reacción del cuerpo por similitud.

El medicamento homeopático incide en el esfuerzo natural del organismo, estimulando las reacciones defensivas del sistema inmunitario y de regulación nerviosa. Se trata de enseñarle la manera de adaptarse mejor al entorno".

Antes de marcharme, el homeópata me recuerda que, si no vivo mis emociones de forma más equilibrada, difícilmente desaparecerán los síntomas alérgicos. "Para curar una dolencia hay que centrarse en aumentar la salud general", advierte.

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