Plantas medicinales sin riesgos

Pros y contras

7 plantas muy polémicas y cómo usarlas sin riesgos

A algunas plantas medicinales les acompaña la polémica a causa de los supuestos riesgos que puede entrañar su consumo. La realidad es que, si se usan de forma adecuada, son más seguras que muchos fármacos.

Jordi Cebrián

En los últimos años algunas plantas medicinales han sido objeto de polémica, ya sea por las restricciones a su venta o por unas atribuciones curativas que mientras unos defienden vivamente en foros diversos, desde la comunidad médica se ponen en duda o simplemente se niegan de forma tajante.

Desde luego, las plantas medicinales no son la panacea que pueda curarlo todo, pero tampoco se reducen a remedios esotéricos o del pasado. Los extractos de plantas están en el origen de incontables medicamentos.

Y del mismo modo que hay plantas que intoxican, también hay plantas que curan de forma efectiva, segura y, generalmente, con menos efectos secundarios que los fármacos, siempre que se utilicen bien. Como estas siete plantas.

Los pros y los contras de las plantas medicinales más polémicas

En estas plantas el motivo del debate no siempre ha sido el permiso legal; también se ha valorado el riesgo de su consumo en determinadas situaciones.

Podríamos decir que son las "plantas de la discordia", plantas sobre las que conviene informarse bien antes de utilizarlas pero que, con las precauciones debidas y en situaciones determinadas, pueden ofrecer también sus beneficios.

Veamos cuáles son esos beneficios a continuación y por qué deben utilizarse con precaución. Más adelante incluimos algunas fórmulas para que puedas utilizarlas de forma segura.

1. Perilla para reducir la alergia

La perilla (Perilla frutescens), originaria del este de Asia, es una planta muy aromática de hojas anchas y agudas con flores blancas o rosadas agrupadas en espigas finas.

Quizá la conozcas más por otros nombres que se han extendido más en el campo de la gastronomía, como shiso, albahaca japonesa o menta perilla (del inglés perilla mint).

Se le atribuyen un efecto sedante, antialergénico, antiinflamatorio, antioxidante y diurético.

  • Composición: contiene aceite esencial, ácido ascórbico, ácido rosmarínico y flavonoides como miristicina, luteolina y quercitina.
  • Para qué se utiliza: para curar las alergias respiratorias y las intolerancias alimentarias; en Japón, por ejemplo, se utiliza para combatir la afectación por anisakis. Además, alivia los estados gripales y los resfriados intensos.
  • Por qué hay que tener precaución: los estudios sobre su actividad antialérgica son preclínicos, solo un par han sido hechos con humanos, y se necesitan más para confirmar su eficacia.

2. Cáscara sagrada contra el estreñimiento

La cáscara sagrada (Rhamnus purshiana), originaria de Norteamérica, es el espino cerval de Europa, una planta de la familia de las ramnáceas con las hojas ovaladas, flores blancas o amarillas y unos frutos esféricos carnosos.

Se le confiere un efecto laxante, purgante e hipocolesterolemiante.

  • Composición: contiene compuestos antraquinónicos, que son los que le confieren los efectos mencionados.
  • Para qué se utiliza: estimula el peristaltismo y favorece el vaciado intestinal, con un efecto más drástico que otros laxantes herbarios.
  • Por qué hay que tener precaución: su venta estuvo prohibida, pero ya no. Dosis inadecuadas o prolongadas pueden provocar cólicos, irritación gástrica, espasmos y vómitos. No es compatible con otros laxantes, con medicamentos cardiotónicos ni en caso de embarazo o insuficiencia hepática.

3. Cimicífuga para la menopausia

La cimicífuga (Cimicifuga racemosa), originaria de Norteamérica, es una planta herbácea muy esbelta, con unas flores blancas que forman espigas largas.

Se le atribuye propiedades emenagogas, antisudorales, estrogénicas, antiespasmódicas y sedantes.

  • Composición: contiene glicósidos triterpénicos como la acteína, taninos, isoflavonas y ácido salicílico.
  • Para qué se utiliza: alivia los síntomas de la menopausia, como nervios, sofocos y sudoraciones nocturnas, dolor de espalda y fatiga.
  • Por qué hay que tener precaución: los pacientes con trastornos hepáticos, los medicados con estrógenos, con cáncer de mama o riesgo de desarrollarlo, solo pueden tomarla bajo control médico.

4. Cánabis o cáñamo contra el dolor y como apoyo terapéutico

Cada vez sabemos más sobre los posibles usos terapéuticos del cánabis (Cannabis sativa) y algunos médicos lo recomiendan, bajo estricto seguimiento clínico.

  • Composición: contiene canabinoides que le otorgan propiedades como ser un potente analgésico, sedante, antiespasmódico y cardiotónico.
  • Para qué se utiliza: en uso terapéutico, atenúa el dolor y las convulsiones musculares en pacientes de epilepsia, párkinson o parecidos, inhibe las náuseas y vómitos en pacientes sometidos a quimio y radioterapia y tiene otros usos médicos.
  • Por qué hay que tener precaución: en España, la prescripción terapéutica de la planta está en discusión. Ya es legal en Holanda, Uruguay y California.

5. Lepidio frente a los cálculos renales

El lepidio (Lepidium latifolium) tiene un olor fuerte y picante como a mostaza, con las hojas duras, puntiagudas y flores blancas. Tradicionalmente se ha utilizado como condimento y como planta medicinal.

Se considera que tiene propiedades diuréticas, antilitiásicas y antiinflamatorias, además de depurativas, antisépticas y analgésicas.

  • Composición: contiene aceite esencial, lepidina y mirosina.
  • Para qué se utiliza: previene la formación de cálculos en el riñón, favorece su expulsión y alivia el dolor. Se emplea asimismo en la gota, infecciones urinarias y adenoma benigno de próstata.
  • Por qué hay que tener precaución: es una planta aceptada como complemento alimenticio en varios países de Europa, como Bélgica e Italia. En Bélgica se aconseja advertir en el etiquetado que en el caso de hipotiroidismo o tratamiento tiroideo se debe consultar con el médico.

6. Estevia para la diabetes

La estevia (Stevia rebaudiana), originaria del sur de Brasil y de Paraguay, lleva desde antiguo siendo utilizada por el pueblo guaraní como remedio curativo contra los trastornos estomacales y para favorecer la fertilidad.

Actualmente, a la planta se le atribuye un efecto hipoglucemiante, diurético, hipolipemiante y antibacteriano, además de antiinflamatorio, antibacteriano y digestivo.

  • Composición: contiene esteviósido, un glucósido hasta 200 veces más dulce que la sacarosa del azúcar.
  • Para qué se utiliza: favorece el tránsito intestinal, alivia el estreñimiento y sobre todo sustituye al azúcar en las dietas de los diabéticos. Además ayuda a combatir la obesidad y a controlar la hipertensión arterial. Y el efecto antibacteriano que se le atribuye es notable.
  • Por qué hay que tener precaución: hay que diferenciar el edulcorante de la planta. El edulcorante E-960 contiene al menos un 95% de los once glicósidos de esteviol detectados y es una mezcla química derivada de la estevia. Desde junio de 2017, la venta de hojas de estevia como complemento alimentario es plenamente legal en virtud de una directiva europea (antes las autoridades sanitarias españolas la habían perseguido por considerar que no se había probado su inocuidad).

7. Kalanchoe para la piel y la boca

El kalanchoe (Bryophyllum daigremontianum) es una planta muy empleada en jardinería de la que se conocen cerca de 250 especies. Estos últimos se han investigado por sus posibles propiedades antitumorales.

Se le atribuyen virtudes antiinflamatorias, antibacterianas, antihistamínicas y reepitelizantes.

  • Composición: en sus palas, el kalanchoe almacena agua, sales minerales, vitaminas, polisacáridos, taninos, glucósidos cardiacos y bufadeniólidos.
  • Para qué se utiliza: para el cuidado de pieles problemáticas; como astringente y antihemorrágico, se ha usado en curas dentales, estomatitis, para aliviar el sangrado de las encías o la inflamación de la lengua; y como tónico digestivo para reparar las mucosas irritadas en úlceras gástricas y gastroenteritis, así como para aliviar la acidez y la pesadez estomacal.
  • Por qué hay que tener precaución: según estudios del 2001, los bufadeniólidos podrían tener un efecto antitumoral, pero son ensayos no concluyentes con cultivos celulares y en animales. En la Universidad de Málaga, en 2009, unos estudios comprobaron una capacidad citotóxica sobre células de leucemia linfoblástica, lo que podría validar su capacidad quimiopreventiva y antitumoral. No se puede recomendar como tratamiento oncológico, y menos en sustitución de este.

Cómo utilizar estas plantas

Las plantas seleccionadas tienen una acción biológica, por lo que conviene estar informados. Los milagros no existen y no hay que dejarse convencer por quienes promueven un uso irresponsable.

Pero no es menos cierto que el veto a determinadas plantas ha respondido a intereses de grupos particulares de presión por la competencia que supone un recurso natural, como son las plantas, que está al alcance de todos.

Úsalas de forma adecuada, en las dosis aconsejadas y por tiempo limitado, y en los casos en que corresponda, mejor con control médico.

A continuación te presentamos cuatro fórmulas terapéuticas que utilizan al menos una de las plantas de este artículo:

1. Licuado antiséptico de kalanchoe

Puedes tomar un par de vasos al día, incluso en frío de nevera.

Ingredientes:

  • palas frescas de kalanchoe, bien lavadas
  • apio
  • lechuga
  • espinaca fresca

Preparación:

Licua las verduras en la licuadora hasta formar un jugo espeso.

2. Maceración laxante con cáscara sagrada

Puedes tomar esta preparación hasta 3 veces al día, también en frío. Es importante al mismo tiempo beber bastante agua.

Ingredientes:

  • corteza de cáscara sagrada
  • raíz de malvavisco
  • semillas de lino
  • semillas de zaragatona
  • frutos de alcaravea

Preparación:

  1. Mezcla las plantas a partes iguales, por ejemplo 50 gramos de cada una.
  2. Macera la mezcla durante unas 6 o 7 horas, en agua caliente, y ve removiendo de vez en cuando.
  3. Lleva a hervor al final.
  4. Cuélalo.

3. Infusión antialérgica de perilla

Se recomienda tomar dos vasos al día.

Ingredientes:

  • perilla
  • perpetua
  • helenio
  • tusílago
  • regaliz

Preparación:

  1. Mezcla las plantas a partes iguales y separa una cucharada sopera de la mezcla por vaso de agua.
  2. Hierve entre 3 y 4 minutos.
  3. Deja que repose 10 minutos más
  4. Cuela y añade media cucharadita de estevia.

4. Infusión de cimicífuga para la menopausia

Bebe hasta tres vasos al día, en ayunas.

Ingredientes:

  • cimicífuga
  • tilo
  • sauce blanco
  • borraja
  • lúpulo
  • anís estrellado

Preparación:

  1. Mezcla las plantas a partes iguales (por ejemplo, 20 g de cada planta), sobre una superficie plana.
  2. Separa una cucharada sopera de la mezcla por cada vaso de agua.
  3. Hierve entre 2 y 3 minutos.
  4. Deja reposar 10 minutos más y fíltralo.

Este artículo se ha elaborado con​ la asesoría de Josep Maria Teixé, herborista de El Manantial de Salud.

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