Alexander

Técnica Alexander

6 maneras de tomar conciencia de nuestros gestos

Para evitar tensiones que acaban resultando dolorosas es importante observar las posturas que adoptamos en el día a día.

Xavier Ortiz

1. Al descansar

Para cuando necesites descansar, te proponemos esta posición que relaja la espalda, las piernas, los hombros y el cuello. Muchos dolores tienden a desaparecer si se hace a diario. Sigue las indicaciones:

  • Estírate en el suelo con dos libros debajo de la cabeza, las rodillas flexionadas y separadas por una distancia de unos 20 cm.
  • Pon las manos sobre el vientre (los codos se apoyan en el suelo).
  • Todo el cuerpo puede descansar en esta posición.

2. Delante del ordenador

Pasamos muchas horas delante del ordenador y es importante estar bien sentado y con la pantalla y el teclado bien ajustados de altura:

  • Siéntate con la espalda bien apoyada en el respaldo y las plantas de los pies en el suelo.
  • La mesa y el ratón han de quedar un poco por debajo del nivel del codo.
  • La pantalla debe estar a la altura de los ojos.

Verás que no es fácil mantener la espalda apoyada, porque sin querer el cuerpo se adelanta. Procura volver a descansar la espalda en el respaldo cada vez que te "pilles" adelantado.

3. Al consultar el móvil

Cuando viajes en autobús, metro o cualquier otro medio, ayúdate del bolso, de la mochila o de la funda del portátil para elevar el teléfono móvil hasta la altura de los ojos cuando lo quieras consultar. Apoya la espalda en el respaldo si vas sentado.

De esta manera reducirás la tensión en el cuello y quizás resuelvas, incluso, el dolor de cervicales, si es que lo padeces.

4. Al hacer la compra

Para tirar del carro de la compra no es necesario realizar un esfuerzo grande. Simplemente:

  • Relaja bien tus hombros.
  • Déjate caer un poco hacia delante.
  • Utiliza el peso de tu cuerpo para arrastrarlo.

Necesitas hacer fuerza, desde luego, pero no un esfuerzo. Verás como lo haces de manera más descansada y sin que te pase luego factura física alguna.

5. Al levantarte

Cuando te levantes o te sientes en una silla:

  • Coloca un pie más atrasado que el otro.

Cuando inicies el movimiento:

  • Deja caer ligeramente tu cabeza hacia delante y entonces te levantas (o te sientas).

Estos dos movimientos del pie y la cabeza hacen que tu columna vertebral no se encoja y puedas levantarte o sentarte con más ligereza, menos esfuerzo y mayor equilibrio.

6. Al leer

Cuando leas, en lugar de hacerlo sentado, hazlo tumbado.

  • Échate cómodamente en el sofá o en la cama.
  • Asegúrate de que tu cabeza y tu espalda están bien apoyadas, para que realices el mínimo esfuerzo posible.
  • Pon sobre la barriga un cojín del grosor necesario para que al apoyar el libro sobre él quede a la altura de los ojos.

Así podrás leer durante horas sin esfuerzo alguno.

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