Dieta para prevenir y combatir el cáncer

Medicina integrativa

Alimentación anticáncer: 3 fases, 3 objetivos

La dieta anticáncer no es una dieta única, no funciona sola y tampoco hace milagros. Nos apoyamos en ella según nuestro objetivo: prevenir, combatir o paliar.

"¿Qué es el cáncer? Aunque cada disciplina dice la suya, realmente no lo sabemos". Así empieza la Dra. Natalia Eres su charla sobre oncología holística, acompañada de Martina Rebull, que ha venido a hablarnos sobre alimentación anticáncer.

En Flax&Kale no cabe nadie más. En el auditorio del restaurante, 60 personas escuchamos atentas mientras la Dra. Eres nos invita a plantearnos una serie de preguntas.

¿Qué significa "holístico"? No es un término recién inventado y en la medicina clásica encontramos su equivalencia en la biología de los sistemas. Por eso se defiende una aproximación al cáncer como un todo, no solo a sus partes individuales.

¿Y la oncología integrativa es científica? Mientras que solo el 6% de las recomendaciones de la oncología clásica está respaldado por alta evidencia científica, la oncología integrativa solo admite terapias totalmente demostradas.

La Dra. Eres nos pone como ejemplo la acupuntura. La eficacia de la acupuntura para reducir el estrés solo está respaldada por evidencia científica media, por lo que aún no se puede recomendar desde esta disciplina.

¿Puede un cuerpo enfermo generar salud? Los pacientes oncológicos pueden hacer mucho más que combatir el cáncer, pueden recargar su salud con un estilo de vida y una alimentación saludables.

La dieta contra el cáncer

La nutricionista Martina Rebull tiene muy clara la incidencia de nuestra alimentación en el cáncer. Tanto lo que comemos, como de dónde viene, cómo lo cocinamos y con qué son claves.

Rebull nos recomienda los alimentos crudos y con poca carga glucémica. Si queremos cocinarlos, es preferible que lo hagamos en paellas de acero inoxidable o titanio, sin teflón.

Comer poco a poco, masticando a conciencia y no abusar del agua en las comidas también es beneficioso para nuestra salud.

Hace una distinción entre 3 tipos distintos de alimentación según su objetivo:

  1. Los alimentos que contribuyen a la prevención del cáncer.
  2. Los alimentos que ayudan a tratarlo.
  3. Los que ayudan a paliar los efectos secundarios de otros tratamientos más agresivos.

Los antioxidantes y una dieta desinflamatoria nos ayudan a prevenir el cáncer.

Para combatirlo, Rebull destaca el papel de la dieta cetogénica, más oxidativa, que impide a la célula tumoral alimentarse de azúcar.

Una dieta preventiva es rica en legumbres, hojas verdes, germinados y probióticos. Para combatir el cáncer la enriquecemos con crucíferas, té verde, especias, setas shiitake, frutos rojos y algas marinas.

Prevenir el cáncer más allá de la dieta

Contraer cáncer no es una lotería genética o simplemente cuestión de suerte. Nuestro estilo de vida juega un papel fundamental.

Existen factores que favorecen la aparición del cáncer. Debemos evitar los microplásticos que contaminan los alimentos, las acrilamidas (presente en las partes tostadas de los alimentos con almidón), el arsénico o cromo en el agua, los pesticidas y el estrés.

Para combatir o protegernos frente al cáncer podemos practicar ejercicio físico, acudir a la sauna para eliminar los metales pesados, consumir probióticos, usar antioxidantes intravenosos, llevar una dieta cetogénica, darnos baños de bosque y recibir apoyo emocional.

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