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Alimentación anticáncer

Para prevenir el cáncer, cena antes de las 9

Las horas de comer y de dormir se relacionan con nuestra capacidad para metabolizar bien la comida y prevenir enfermedades como el cáncer.

Claudina Navarro

Muchas personas no pueden cenar cuando quieren, sino cuando las obligaciones laborales y familiares les dejan, pero, si puedes elegir, cena antes de las 9 o espera al menos dos horas antes de acostarte.

Es un consejo con todo el aval científico de un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y publicado en el International Journal of Cancer. Si lo sigues, reducirás un 20% el riesgo de sufrir cáncer de mama o de próstata.

Existen relaciones entre los hábitos diurnos o nocturnos y el cáncer

La investigación del ISGlobal es la primera que relaciona los horarios de las comidas y del sueño con el riesgo de sufrir los dos tipos de cáncer más comunes a nivel mundial y en los que se ha hallado más relación con la alteración del ritmo biológico circadiano (se ha comprobado que las personas con turno de noche tienen más riesgo de desarrollarlos).

El estudio consistió en el análisis de los hábitos de alimentación, sueño y cronotipo –si se es más o menos diurno o nocturno– de personas con cáncer de mama y de próstata de diferentes puntos de España.

Comer durante el día

El director de la investigación, Manolis Kogevinas, concluye que "seguir patrones diurnos de alimentación se asocia con menos riesgo de cáncer”. Todo indica que la razón es que la hora de ir a dormir afecta a nuestra capacidad de metabolizar adecuadamente la comida.

El análsis de los datos evidencia que las personas que separan al menos dos horas la cena de la cama son los más beneficiados, con una reducción del 20% en el riesgo de cáncer. Y el riesgo es aún menor en las personas que siguen las recomendaciones alimentarias para prevenir el cáncer (como comer al menos 5 raciones de frutas y verduras) y en aquellas con hábitos diurnos que descansan bien por la noche.

Una ventaja similar se halló en las personas que cenaban antes de las 9. Las que cenaban solo una hora después ya no obtenían la protección.

Las recomendaciones para prevenir el cáncer deben tener en cuenta los horarios

Los autores de la investigación considera que, además de recomendaciones sobre el tipo de alimentos que previenen el cáncer o lo favorecen, también se deberían ofrecer a los ciudadanos unas orientaciones sobre los horarios.

El hallazgo del estudio es más relevante para las regiones del sur de Europa, donde se acostumbra a cenar más tarde que en el centro o el norte del continente.

La importancia del ayuno nocturno

El estudio señala que, en la historia evolutiva de la humanidad, la norma ha sido que las ingestas se produjeran intermitentemente durante el día y que por la noche se experimentara un largo ayuno. Investigaciones anteriores han comprobado cómo el ayuno nocturno prolongado previene la inflamación, la subida de los niveles de glucosa o, incluso, el desarrollo de tumores.

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