Seta medicinal flaminus velutipes

Alimentos saludables

10 setas terapéuticas avaladas por la ciencia

La medicina tradicional ha aconsejado su uso terapéutico desde hace milenios. Tienen sustancias que nos protegen de los tumores, la inflamación y el alzhéimer, potenciadoras del sistema inmunitario y reguladoras de la glucemia, entre otras. Las investigaciones científicas las avalan.

Juan Carlos y Paula Mirre

Hace unos 90 años, el doctor Fleming descubrió la capacidad antibiótica de los hongos. Hoy sabemos mucho más sobre estos organismos. Entre ellos están las setas, que llevan millones de años sintetizando sustancias químicas para defenderse de bacterias, virus y otros patógenos.

La diferencia entre medicina natural y medicina científica es cada vez más tenue. La medicina natural se basa en experiencias empíricas de curación realizadas por varias generaciones de distintas culturas durante siglos con sustancias provistas por la naturaleza.

Pero en la actualidad existen miles de estudios científicos que avalan esos antecedentes empíricos. Esto es particularmente patente en el caso de las setas medicinales, cuyas propiedades terapéuticas han sido probadas científicamente utilizando las mismas metodologías farmacológicas que rigen para las moléculas sintéticas de los remedios recetados por los médicos.

Las setas estimulan las defensas y actúan sobre los genes

Algunas de las sustancias que contienen las setas no actúan directamente contra el agente patógeno, sino que estimulan los mecanismos de defensa de nuestro organismo, incluso a nivel epigenético.

Es decir, en algunos casos modulan la expresión de determinados genes, bien sea para inhibir procesos perjudiciales, o para activar determinados genes silenciados que contribuyen a mantener nuestra salud.

Entre las numerosas sustancias que contienen, destacan los compuestos fenólicos y distintos tipos de polisacáridos, lectinas, lentinianos, ergosterol, eritadenina, enzimas fibrinolíticas, diversos triterpenos, adenosina, trehalosa hidratante y muchas otras más.

Aparte, hay que subrayar el aporte de ciertos minerales que están prácticamente ausentes en la dieta convencional y que resultan vitales para nuestro metabolismo.

El poder de la sinergia: efectos beneficiosos muy amplios

A diferencia de los agentes sintetizados por la química farmacéutica, los remedios naturales, y en especial las setas medicinales, poseen numerosas y efectivas sinergias curativas en el organismo humano.

Por ejemplo, el popular Sintrom de farmacia se usa como antitrombótico y ese es su único efecto. Pero un extracto de reishi no solo fluidifica la sangre; además, disminuye la tensión arterial y tiene efectos antiinflamatorios, antidiabéticos, hematopoyéticos (potencia la generación de células sanguíneas) y protectores del hígado, entre otros.

Las 10 setas con efectos probados más fáciles de utilizar

Hay unas 250.000 especies de setas (sin contar mohos y levaduras), pero solo unas mil han sido estudiadas por sus propiedades terapéuticas y apenas un centenar han sido avaladas por métodos experimentales científicos. De todas ellas, hemos elegido las que cuentan con más estudios científicos y que son fáciles de encontrar en los herbolarios.

Reishi: el hongo de la longevidad

Aunque no es comestible, los extractos de Ganoderma lucidum han demostrado muchas propiedades terapéuticas, entre las que sobresalen sus acciones contra el envejecimiento, derivadas de sus efectos potenciadores del sistema inmunitario y de la estimulación de la producción de sangre nueva.

Una revisión Cochrane –una importante base de datos de estudios basados en la evidencia, de 2016– afirma que el reishi puede ser administrado junto al tratamiento convencional del cáncer debido a su potencial para estimular la respuesta inmunitaria frente a la enfermedad.

Maitake: moléculas con acción antitumoral

La Grifola frondosa se utiliza en Japón como terapia complementaria a los tratamientos convencionales del cáncer por su contenido en moléculas antitumorales. Los efectos antiinflamatorios y analgésicos también son significativos.

El doctor Hirohaki Nanba lleva estudiando los efectos antitumorales de la fracción D (fármaco obtenido de los betaglucanos del maitake) desde 1987. En 2003 presentó un trabajo definitivo que prueba su eficacia para inhibir las metástasis.

Shiitake: propiedades antivirales y antibióticas

Su nombre científico es Lentinus edodes y se trata de una sabrosa seta con notables propiedades antivirales y antibióticas, a la que se agrega su capacidad para combatir el exceso de colesterol y de triglicéridos en la sangre. Posee, además, acciones estimuladoras de la libido y de la fertilidad.

Según estudios realizados en Japón, su principal polisacárido, el lentinano, estimula los macrófagos, los linfocitos T y la síntesis de inmunoglobulinas que inhiben el crecimiento tumoral.

Melena de león: regenera las neuronas

Hericium erinaceus contiene sustancias que estimulan la generación del factor de crecimiento neuronal (NGF), con efectos frente al alzhéimer y el parkinson, así como la depresión y la ansiedad.

El equipo del doctor Chia-Wei Phan comprobó en 2015, mediante ensayos in vitro, los efectos potenciadores de la síntesis de factor de crecimiento nervioso de los extractos de melena de león.

Champiñón del sol: regula la respuesta inmunitaria

Es una delicia gastronómica y, además, el Agaricus subrufescens Peck muestra propiedades reguladoras del sistema inmunitario, que permiten combatir con eficacia enfermedades autoinmunes y alergias.

Los investigadores L.K. Ellersten y G. Heitland, del Hospital Universitario de Oslo, comunicaron en 2008 que el extracto de la seta restituye el necesario equilibrio entre linfocitos Th1 y Th2 y puede utilizarse tanto en la prevención como en el tratamiento de las alergias.

Seta-oruga: el secreto de la vitalidad

La Cordyceps sinensis es poco conocida, pero debería serlo más por su capacidad para incrementar la vitalidad, la libido y la fertilidad. También resulta una protectora renal y estimuladora de la capacidad respiratoria.

La suma de acciones beneficiosas de esta seta se considera eficaz para retrasar el envejecimiento. Varios expertos internacionales comprobaron en 2011 que alargaba la vida de los animales de laboratorio una media del 16%.

Cola de pavo: ayuda contra el cáncer

Otra seta de larga tradición oriental que se usa en forma de suplemento como adyuvante de tratamientos contra el cáncer es la Coriolus versicolor, tanto por la acción de su contenido en moléculas antitumorales como por su poder de estimular la actividad del sistema inmunitario.

En 2013, los doctores T.C. Hsieh y J.M. Wu evidenciaron que la seta era capaz de favorecer el suicidio de las células tumorales. En 2003, el doctor R. W. Tsang ya había comprobado con pacientes de cáncer de pulmón que producía mejoras y ralentización de la enfermedad.

Enokitake: estabiliza el sistema inmunitario

De nombre científico Flammulina velutipes, se trata de una preciada seta invernal que, además de poseer un delicado sabor y textura, contiene varios principios activos antivirales y antibióticos, al tiempo que regula de manera eficaz el sistema inmunitario. Esto la hace efectiva frente a enfermedades y alergias provocadas por un sistema inmunitario exacerbado o debilitado.

El equipo encabezado por el doctor D. C. Tang, de la Universidad Monash en Malasia, expuso, en un extenso artículo publicado en 2016, los efectos antitumorales, antiinfamatorios, antienvejecimiento y antihipertensivos.

Polyporus: previene las infecciones urinarias

La Polyporus umbellatus es una seta sin utilidad gastronómica (es amarga), pero en forma de suplemento combina una acción bactericida con propiedades diuréticas, por lo que resulta eficaz en infecciones urinarias. Pero también destaca por sus efectos antitumorales y antimetastáticos, entre otros.

En 2009, el doctor Y. Y. Zhao y sus colaboradores identificaron una nueva molécula, el ergone, como el compuesto diurético más activo de la Polyporus. Estudios posteriores descubrieron además que poseía carácter antitumoral.

Seta ostra: combate el colesterol

De sabrosa carne blanca, la Pleurotus ostreatus destaca por su alto contenido en lovastatina, el compuesto natural que sirvió de modelo para la creación de las estatinas sintéticas utilizadas para combatir el colesterol. Por si fuera poco, su extracto también contiene potentes antioxidantes y protectores hepáticos.

Los ensayos clínicos publicados en 2011 de la doctora Inga Schneider y sus colegas de la Universidad de Hannover mostraron que tomando una sopa al día con la seta desecada se obtenía un significativo descenso del colesterol total y de los triglicéridos en sangre.

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