Suplementos para reducir la fatiga

Adiós al cansancio

4 suplementos naturales para concentrarse mejor y reducir la fatiga

La medicina natural aporta complementos biológicos que ayudan al organismo a restaurar sus funciones. Solo así es posible acabar con la fatiga crónica.

Rosa Guerrero

El síndrome de fatiga crónica (SFC) es una enfermedad crónica compleja que no mejora con reposo. Como en la mayoría de patologías crónicas, las causas son multifactoriales: elementos medioambientales, virus, metales pesados, productos químicos, traumas físicos y psíquicos, factores genéticos e inmunitarios, etc.

Se ha comprobado que un 75% de las personas diagnosticadas con SFC han tenido una infección vírica de peso y varios estudios han demostrado que se da una disfunción mitocondrial (en la producción energética de las células) por estrés oxidativo.

Restaurar el organismo con medicina natural

La medicina natural aporta complementos biológicos que ayudan al organismo a restaurar sus funciones, siempre que no haya lesiones irreversibles. Solo así es posible recuperar el equilibrio y eliminar los síntomas. Estos son algunos de los suplementos naturales más efectivos:

1. Coenzima Q10

En primer lugar, es recomendable tomar 200 mg diarios de coenzima Q10, un antioxidante que disminuye en el cuerpo con la edad. La Q10 es clave en la génesis de la energía a nivel celular, protege de los radicales libres y potencia la inmunidad.

2. NADH

También es interesante el NADH (Nicotinamida Adenina Dinucleótido), una sustancia natural implicada en la producción de las hormonas dopamina, adrenalina y noradrenalina.

Participa con la Q10 en la fabricación de ATP (la molécula energética creada por las mitocondrias), regula la homeostasis del calcio, es antioxidante y colabora en la reparación del ADN. Se toman 20 mg diarios.

3. Serina

Otro nutriente esencial es la serina (80-100 mg diarios), un aminoácido a partir del cual se sintetizan otros, como el triptófano. Este es el responsable de la síntesis de serotonina, que incide en el estado de ánimo y el dolor.

Junto con el fósforo, se forma la fosfatidilserina, un fosfolípido de las membranas celulares. Un buen nivel de fosfatidilserina mejora la capacidad de concentración, aprendizaje y memoria.

4. Vitamina C

Por último no debe faltar la vitamina C (de 150 mg a 2 g diarios), por su función antioxidante, antiinflamatoria, inmunoestimulante y cardioprotectora, así como por su papel en el metabolismo energético y en la formación de colágeno para el sistema osteomuscular.

Se recomienda tomar todos estos complementos, de forma individual o en fórmulas compuestas, 30 minutos antes del desayuno y la comida, únicamente con agua.

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