Asma bajo control

4 terapias naturales eficaces contra el asma

El asma afecta a 1 de cada 10 españoles. Tiene múltiples causas; por eso las terapias naturales, que mejoran globalmente el estilo de vida, pueden ser eficaces.

El asma se ha convertido en la enfermedad crónica más frecuente en niños y adolescentes, con una prevalencia estimada entre el 8% y el 14%, y se ha relacionado, junto con las enfermedades alérgicas en general, con el modo de vida occidental.

En España afecta al 10% de la población, con un gasto anual de 1.700 millones de euros. El 80% de los adultos con asma sufrieron ya la dolencia de niños, y el 60% de los adolescentes asmáticos ya lo eran con menos de cinco años.

Según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, el 52% de los asmáticos están sin diagnosticar, mientras que un 26% no recibe un tratamiento adecuado.

¿Qué es el asma?

El asma es compleja. En el año 2006 la revista científica The Lancet se hacía eco de un debate en torno al término asma, apuntando que tal vez el asma es la manifestación clínica de varias enfermedades más que una enfermedad en sí.

En el asma hay una inflamación que provoca la obstrucción de los bronquios y dificulta la respiración. Esa inflamación hace que los bronquios sean más sensibles y respondan con una contracción que estrecha aún más su diámetro. El bloqueo al paso del aire provoca ahogo, tos, sensación de presión en el pecho y respiración sibilante.

La contracción del árbol bronquial o la inflamación de su mucosa interna son las razones aparentes de la crisis asmática. Pero, ¿qué estrecha el árbol bronquial?

Manuel Praena, pediatra, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria, reconoce que es difícil determinar realmente la causa concreta. Lo que no está tan claro es por qué en unas personas se desencadena y en otras no, y qué la provoca realmente.

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Causas biológicas del asma

Los factores biológicos que pueden favorecer esa inflamación son variados:

  • Infecciones de las vías respiratorias
  • Las rinitis y sinusitis
  • Las alergias alimentarias
  • Los ácaros del polvo
  • Determinados hongos
  • Ciertos insectos (como las cucarachas)
  • El humo del tabaco
  • Los contaminantes atmosféricos
  • Una higiene excesiva.

Sí, han leído bien: una higiene excesiva. Lo recuerda Manuel Praena, profesor de pediatría: "Sospechamos que el exceso de higiene en los países desarrollados impide el contacto del bebé con antígenos que estimulen su sistema inmunitario. Esta es una de las causas que hacen que los niños sean más vulnerables a sufrir asma o alergias respiratorias".

Las causas también varían según la edad. Hasta los cuatro años el asma provocado por alergias se cifra alrededor del 25%, mientras que a partir de esa edad el porcentaje aumenta hasta el 79%.

Por otra parte, la Comisión Europea atribuye a la mala calidad del aire unas 16.000 muertes anuales en España, nueve veces más que los accidentes de tráfico en 2010.

Evidentemente, los ácaros, los contaminantes atmosféricos y la higiene excesiva no son la única causa, porque entonces casi todo el mundo sufriría asma. Los médicos han comprobado que también inciden factores genéticos y dietéticos.

Las personas con asma son dos veces más propensas a tener alergias alimentarias que el resto, por lo que también se recomienda un cuidado con la dieta. Al menos evitar un exceso de grasas animales, especialmente las lácteas, y los alimentos con muchos aditivos.

Los propios neumólogos advierten de que las vacunas contra el asma deben ser empleadas de forma muy restringida y no se han de administrar indiscriminadamente.

Y los psicólogos y los médicos homeópatas destacan el papel de los factores emocionales, que pueden actuar como desencadenantes de una crisis asmática.

En síntesis, en el asma hallamos una mezcla de agentes causales en una proporción variable según las peculiaridades de cada persona.

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El factor psicológico en el asma

Edward Kaspbrak, conocido como Eddie, forma parte de un grupo de siete chicos preadolescentes que se autodenominan "Los perdedores". Cuando se enfrenta con situaciones tensas y terroríficas en IT, la novela de Stephen King donde un payaso desquiciado aterroriza a un pequeño pueblo del estado de Maine, en Estados Unidos, Eddie tiene que echar mano de un inhalador porque le cogen ataques de asma. Sin el inhalador no puede seguir adelante, se ahoga, respira con dificultad, como si le faltara el aire.

El autor de este libro de terror describe a la madre de Eddie como dominante y sobreprotectora, sobre todo desde la muerte del padre del niño. La madre teme que a su hijo le pueda pasar cualquier cosa y lo trata como si estuviera prácticamente desvalido.

Con el tiempo, Eddie se da cuenta de que su inhalador solo es un placebo, una solución salina inocua según le confiesa el farmacéutico, y que por tanto no lo necesita.

¿Puede ajustarse a la realidad esta situación? ¿Es el asma en ocasiones una broma de mal gusto de la mente? ¿Cómo hay que tratarla? Sea más biológica o psicológica, algo habrá que hacer con ella.

Para Miguel Luqui, médico homeópata, la angustia es la emoción más vinculada a los ataques de asma:

"Desde el parto, primera y radical separación de la unidad, hasta la muerte, que nos reintegra en ella, la angustia y la confianza son las dos emociones que nos acompañan a todos en diferente proporción. La angustia y el miedo que conllevan por una parte la separación de la madre y por otra el saberse mortal provocan en lo físico opresión y contracción. Por el contrario, la confianza de sentirse unido proporciona relajación y expansión".

Con esos elementos es posible entender la profundidad de donde surge la angustia que ahoga al asmático, y cómo esa dificultad respiratoria aumenta la angustia y retroalimenta la enfermedad.

¿Qué tratamientos naturales para el asma son eficaces?

Cuando alguien tiene un ataque de asma, no es momento de entrar en razonamientos sobre si lo que tiene es producto de su mente o no. Lo fundamental es encontrar una solución eficaz; en ocasiones, esta pasa por las terapias naturales.

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La visión de la acupuntura sobre el asma

Ángel López Hanrath, experto en medicina china, explica que lo primero que le sorprendió al estudiar el asma desde el punto de vista de esa medicina fue el enfoque tan diferente al occidental.

"La razón es que el asma alérgica o precoz no se daba en la China antigua y aún hoy allí es atípica. No parece tanto un tema de raza como de estilo de vida, pues cuando los orientales vienen a vivir a Occidente sufren problemas similares".

Comenta que el recién nacido puede padecer una deficiencia del sistema inmunitario que afecte a los bronquios. "Una debilidad constitucional hereditaria, problemas de la madre durante el embarazo relacionado con el tabaquismo o el consumo de ciertos fármacos pueden ser la raíz de un desequilibrio energético".

"La manifestación del asma se relaciona en la medicina china con el elemento viento. Se dice que ese ir y venir de los ataques, los brotes y los espasmos tiene la misma naturaleza que el viento. Si los ataques son muy repetitivos habrá que fijar la atención del tratamiento en reducir ese viento. Y cuando los ataques son bastante espaciados, el acupuntor reforzará la energía de pulmones y riñones".

Pero hay casos de asma que no se producen en la infancia, sino al cabo de los años. Se considera que entonces no corresponde tanto a unos problemas hereditarios como a aspectos dietéticos (exceso de grasas animales, en especial lácteos y embutidos, y de excitantes como el café y el alcohol) o emocionales que hayan bloqueado la energía del hígado.

"En el caso de las emociones podrían ser la frustración, la ira reprimiday los resentimientos de largo recorrido", afirma López Hanrath.

El yoga y la respiración: una herramienta para el asma

El yoga también puede servir de ayuda.

Al preguntarle a Ramiro Calle, pionero del yoga en España, responde: "Es curioso que el gobierno de la India hoy solo subvenciona el yoga y su investigación para ponerlo al servicio de combatir o aliviar dos trastornos: el asma y la diabetes".

"El yoga puede ser muy útil en el llamado asma tensional y, sobre todo, en el asma de naturaleza psicosomática. No cabe la menor duda de que una persona diestra en la relajación consciente será capaz de estar más sosegada ante una desagradable crisis asmática. Haberse entrenado con técnicas de dominio mental le ayudará a no alarmarse tanto durante la crisis, no enervarse y así no intensificarla".

Ramiro Calle aconseja practicar aquellas posturas de yoga que trabajan sobre la caja torácica y la expanden; además de "ejercitarse asiduamente en la relajación, los ejercicios respiratorios y la meditación; evitar alimentos tóxicos o insanos y superar actitudes de conflicto, ansiedad o tensión".

"Cuando se produce la crisis asmática, hay que tratar de relajarse, estar en calma y aplicar algún ejercicio de respiración profunda pero sin ansiarse, pues de lo contrario se intensifican los síntomas".

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Asma y deporte

Con las técnicas respiratorias no solo mejora la calidad de vida de un asmático, sino que además podrá practicar deporte.

Franchek Drobnic, neumólogo, jefe del departamento de Fisiología del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, en Barcelona, recuerda que años atrás a un niño con asma se le recomendaba que no realizase ningún esfuerzo físico. En cambio, ahora se aconseja todo lo contrario: que haga ejercicio.

El ejercicio aeróbico produce normalmente una broncodilatación, pero en la persona asmática genera una constricción de los bronquios, sobre todo en días fríos y húmedos. La razón es que los bronquios se enfrían por el incremento de la ventilación que implica el ejercicio. Optar por el sedentarismo empeora el problema debido a que se reduce la capacidad cardiorrespiratoria.

Participar en algún tipo de deporte aeróbico de forma continuada junto con el control de la respiración consigue retrasar el momento en que se puede dar una crisis asmática. No es ninguna teoría. El nadador David Meca o el ciclista Miguel Induráin son dos conocidos asmáticos.

El 7% de los deportistas de las selecciones españolas sufre asma y su arma secreta es el control de la respiración y la mente.

Curación del asma con homeopatía

El caso de Anna, de 25 años, es esperanzador: "Llevo un año sin tomar ningún medicamento para el asma, ni siquiera homeopático, y me siento bien, segura, autónoma y sin dependencias".

"Hace tres años y a raíz de una neumonía me diagnosticaron asma. El neumólogo me envió al alergólogo y me indicó que el asma era por alergia a los ácaros. Estuve utilizando inhaladores más de un año. El médico aseguraba que sería para toda la vida, y me iba cambiando de inhalador porque a veces me daba taquicardia.

"El caso es que no mejoraba, así que acudí a un naturópata que me recomendaron. Me preparó una receta personalizada de homeopatía. Y fue un alivio desde el primer día. Empecé a dejar el inhalador y ya no lo uso para nada. Si tengo algo de tensión he aprendido a utilizar técnicas de respiración para relajarme".

¿Puede desaparecer el asma sin más? La remisión espontánea

Tampoco tiene que extrañar tanto que el asma pueda desaparecer de un día para otro.

Lo explica Carolina Pérez, médico de familia y máster en dietética y nutrición: "Algunos adolescentes asmáticos han dejado de serlo al independizarse del entorno familiar, al residir en otra vivienda que no fuera la de los padres. No siempre, pero es habitual que los asmáticos tengan padres demasiados perfeccionistas y a la vez muy protectores. Esa combinación produce angustia y asfixia, metafórica y literalmente hablando. Si te irritan los fallos y no permites que el hijo se enfrente al error, lo estás ahogando".

Los broncodilatadores alivian las crisis a corto plazo pero no evitan la verdadera causa del problema y suelen generar dependencia. Los glucocorticoides son un recurso extremo si la persona ya no responde al broncodilatador.

De todos modos, Carolina Pérez advierte que no hay por qué dejar de usar el inhalador cuando se produce una crisis aguda: "No podemos jugar con el asma, pues es posible fallecer en una crisis. Pero es útil abordar posteriormente la situación emocional que ha podido desencadenar ese cuadro.

Generalmente se trata de personas que no expresan lo que sienten, niños y adultos que se lo tragan todo, no dejan ir, no sacan... El problema del asma no es tanto la dificultad de inhalar como los problemas para exhalar, para sacar, tanto el aire viciado como los sinsabores".

No solo lo dice esta médico. Estudios realizados en todo el mundo llegan a la conclusión de que alrededor del 35% de los asmáticos dejan de serlo pasados unos años. Hay un 60% que pueden presentar remisiones y exacerbaciones durante toda la vida. Y un 5% que tienen asma severa desde muy pequeños. En estos casos es difícil que dejen de tener asma algún día, pero pueden llevar una vida prácticamente normal.

Samuel tiene 23 años y cuenta que tuvo asma de los 7 a los 12 años. "Cuando sufría un ataque tenía que tomar el inhalador porque sentía que me ahogaba. Y después mi madre no me dejaba hacer nada. Pero sin que ella lo supiera hacía gimnasia y eso me hacía sentir bien. A los 12 años se me pasó el asma sin más. Ahora me estoy preparando para sacarme el cinturón negro de kárate".

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