Cuida tu hígado

9 aliados naturales para regular el colesterol

El colesterol interesa y hasta preocupa por su relación con el riesgo cardiovascular. Pero disminuirlo de forma natural no es difícil.

Cristina Pellicer

1. Aceites esenciales

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1. Aceites esenciales

Los aceites esenciales difieren mucho en su composición y eso repercute en su acción e indicación terapéutica. Los quimiotipados (AEQT), al contener moléculas volátiles altamente concentradas, ejercen una acción mayor y más rápida que las plantas de las que proceden.

El AEQT Siempreviva y el AEQT Romero qt verbenona son los más comunes y fáciles de encontrar de los que tienen acción sobre el metabolismo del colesterol. Se puede tomar una gota de cada uno, tres veces al día, en una cucharada de aceite de oliva, debajo de la lengua, durante tres meses.

Están contraindicados en alteraciones de la coagulación o con medicación antiagregante o anticoagulante.

Otra opción es mezclar una gota de AEQT Romero qt verbenona y una gota AEQT Zanahoria (Daucus carota var sativa) en una base de 3-4 gotas de aceite vegetal (oliva, caléndula, borraja…) y aplicarlo sobre las costillas flotantes derechas (donde está el hígado), dos veces al día durante tres meses.

Precauciones: Nunca deben sobrepasarse estas dosis. En caso de efectos secundarios, se debe parar el tratamiento de inmediato y consultar con un profesional sanitario especializado. La vía oral suele ser la de acción más rápida, pero también la que puede llevar a mayores complicaciones y efectos secundarios.

2. Ajo

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2. Ajo

Tomar ajo disminuye el colesterol y los triglicéridos. Pero como pierde acción terapéutica con el pelado, el corte o la cocción se aconseja tomarlo en forma de suplemento. Las dosis varían según cada preparado.

Precauciones: Ejerce un efecto antiagregante plaquetario y puede potenciar el efecto de anticoagulantes y antiagregantes como el Sintrom, la aspirina, el clopidogrel… Debe suspenderse 10 días antes de cualquier intervención quirúrgica. En caso de trastornos gastrointestinales se debe evitar.

3. Lecitina de soja

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3. Lecitina de soja

Es uno de los tratamientos naturales más empleados para reducir el colesterol malo en favor del bueno. Las dosis oscilan de 1 a 4 gramos al día, aunque no existe una dosis máxima recomendada.

Precauciones: Está contraindicada en caso de enfermedades estrogenodependientes. Sus interacciones potenciales son con la cafeína, la levotiroxina, los inhibidores de la monoaminooxidasa, los anticoagulantes quimioterápicos como el paclitaxel o los inhibidores hormonales como el tamoxifeno.

4. Alcachofera

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4. Alcachofera

Se usan las hojas secas de la planta (no la alcachofa) en infusión, tintura madre o extracto seco estandarizado (1.800 mg al día, repartidos en tres tomas). La alcachofera promueve la secreción biliar y disminuye el colesterol y los triglicéridos.

Precauciones: Si se tienen piedras en la vesícula solo se puede usar bajo supervisión de un profesional de la salud.

5. Levadura roja de arroz

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5. Levadura roja de arroz

Ha sido empleada tradicionalmente para el control del colesterol y está demostrado que disminuye el colesterol LDL y los triglicéridos. Se trata del producto del arroz fermentado con la levadura Monascus purpureus. El principio activo es el mismo que el de las estatinas –fármacos para el colesterol–, por lo que podría producir efectos secundarios similares (alteraciones musculares, daño hepático), pero en la práctica no sucede así, quizá porque la acción sinérgica entre sus distintas moléculas contrarresta los efectos secundarios que tendrían algunas de forma aislada. Se toman de 1.200 a 2.400 mg en suplemento una o dos veces al día.

Precauciones: Puede interaccionar y aumentar la probabilidad de efectos secundarios del alcohol, la ciclosporina, el gemfibrocilo (Lopid), los medicamentos que se metabolizan en el hígado (amiodarona, metotrexato, estatinas...), las estatinas, las plantas que pueden lesionar el hígado (como la borraja), el pomelo y la niacina o vitamina B3. Desde 2104, los suplementos en la Unión Europea no pueden sobrepasar los 2 mg/kg de citrinina, una micotoxina presente en el género Monascus con acción tóxica para el riñón.

6. Alpiste

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6. Alpiste

Puede incorporarse a la dieta para mejorar las tasas de colesterol y grasas en la sangre. Las semillas se pueden tomar en infusión o añadir a platos como verduras y ensaladas. Las herboristerías comercializan leche de alpiste y suplementos de su extracto fluido y seco.

Precauciones: Por su ácido oxálico está contraindicado en caso de insuficiencia renal, cólicos o piedras renales. Por su efecto diurético, en caso de insuficiencia cardiaca solo se tomará bajo control médico. Las semillas contienen elevadas cantidades de fibra insoluble, por lo que se desaconseja en enfermedades inflamatorias intestinales (Crohn, diverticulitis, colon irritable…). Puede interaccionar con medicamentos antihipertensivos y antidiabéticos.

7. Setas maitake

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7. Setas maitake

La maitake (Grifola frondosa) disminuye el acúmulo de grasa, regula el colesterol y los triglicéridos, y tiene un efecto preventivo y terapéutico en enfermedades del hígado. Se toma en polvo o extracto seco. La dosis varía de 600 mg a 4 gramos al día repartidos en tres tomas.

Otras setas con propiedades reguladoras de las grasas en sangre son: Auricularia polytricha, champiñón del sol (Agaricus blazei murill), Cordyceps sinensis, melena de león (Hericium erinaceus), reishi (Ganoderma lucidum) y shiitake.

8. Homeopatía

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8. Homeopatía

Los remedios homeopáticos indicados en la regulación del colesterol se deben acompañar de otros tratamientos para ser más efectivos. Se pueden tomar uno o varios, según la similitud de los síntomas, un gránulo de cada (todos juntos) debajo de la lengua, tres veces al día.

Cholesterolinum 9 CH es colesterol homeopatizado. Según el principio homeopático, el igual cura al igual.

Calcarea carbonica ostrearum 9 CH se indica en alteraciones del metabolismo de las grasas que se acompañan de exceso de peso, falta de flexibilidad, alternancia de manifestaciones patológicas pero repetitivas en la piel, las mucosas digestivas y las articulaciones (estas empeoran con el frío húmedo).

Lycopodium clavatum 9 CH se prescribe en alteraciones del metabolismo de las grasas, especialmente si se acompañan de migrañas digestivas, dolores debajo de las costillas flotantes derechas, irritabilidad, malas digestiones y somnolencia.

Sulfur 9 CH. En alteraciones de las grasas en sangre con intolerancia al calor y sudoración, enrojecimiento de los orificios (labios, borde de fosas nasales y párpados…), sensación de quemadura en las zonas inflamadas y picor que empeora con el calor de la cama.

9. Plantas útiles

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9. Plantas útiles

De entre las plantas que ayudan a mejorar la función del sistema hepaticobiliar cabe destacar las siguientes:

Desmodium (Desmodium adscendens). Sus hojas mejoran el hígado y la expulsión de sales biliares, entre muchas otras funciones. Se toma en tintura madre o extracto seco y las dosis varían en función de cada preparado.

Cardo mariano (Sylibum marianum). La silimarina presente en sus semillas ayuda a mejorar el hígado graso y a reducir las piedras en la vesícula biliar. La dosis es de 200-400 mg al día de extracto seco estandarizado. Interacciona con Sintrom, insulina e inmunosupresores entre otros, y puede tener efecto laxante.

Rábano negro (Raphanus sativus). Descongestiona el hígado y depura el organismo. Suele encontrarse en forma de preparados combinados con los dos anteriores y puede añadirse a sopas y ensaladas.

El colesterol se controla sobre todo mediante la dieta

El colesterol elevado en sangre es uno de los problemas de salud más comunes. Puede ser debido a malos hábitos de vida (sedentarismo, dieta inadecuada, estrés…) o a que el cuerpo lo produzca en exceso debido a un componente hereditario.

En sus adecuadas proporciones el colesterol es necesario para el cuerpo, pues forma parte de la membrana de las células y es el precursor de todas las hormonas esteroideas.

En este artículo ofrecemos diversas opciones que ayudan a regular las tasas de colesterol, ya sea como paso previo al tratamiento convencional, para intentar minimizar la dosis de los fármacos o para optimizar la salud.

El abordaje terapéutico del exceso de colesterol siempre se tiene que hacer desde distintos puntos para que tenga un efecto duradero. El tratamiento debe ir enfocado a reducir las tasas de colesterol VLDL y LDL, y a aumentar las del beneficioso colesterol HDL.

No resulta adecuado ni óptimo tratar las alteraciones de las grasas en sangre solo con suplementos dietéticos. Deben acompañarse de una dieta correcta y ejercicio físico moderado, más el descanso y las horas de sueño adecuadas.

Los tratamientos que se describen a continuación están desaconsejados en caso de embarazo, lactancia y en niños, salvo prescripción y control médico.

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