Algunas picaduras de insectos, especialmente de las garrapatas, tienen la capacidad de transmitir enfermedades serias para el ser humano y este es un tema que alerta a las autoridades sanitarias. 

Si la alerta sobre el tema ya existía, ahora un reciente estudio muestra la expansión de la garrapata 'H. lusitanicum', una especie de riesgo sanitario hasta ahora poco conocida y que preocupa especialmente por su alta capacidad vectorial y por su alta actividad en la búsqueda de hospedadores .

La garrapata H. lusitanicum es una especie "cazadora" activa de sus hospedadores, lo que significa que, a diferencia de otras especies de garrapatas que se encaraman a la vegetación y esperan a que un huésped pase, H. lusitanicum busca activamente a sus huéspedes. Por ejemplo, es capaz de correr hacia la presa en cuanto detecta su presencia por el CO2 que expulsa.

Por esta razón, el estudio  de la Universidad de Zaragoza  advierte que esta especie invasora de garrapata  podría suponer un riesgo para la salud pública debido a su capacidad para transmitir enfermedades.

En general, las garrapatas del género Hyalomma se caracterizan por tener un tamaño grande y un patrón de coloración distintivo en su cuerpo. Si se encuentra una garrapata sospechosa, se recomienda consultar a un experto en garrapatas para su identificación precisa.

Las garrapatas transmiten la enfermedad de Lyme –borrelosis– y un determinado tipo de meningitis, entre otros trastornos. Las picaduras se pueden prevenir y si suceden, se pueden tratar a tiempo antes de que surjan complicaciones.

cómo quitar una garrapata

Si te encuentras con una garrapata debes proceder con calma. En las primeras 24 horas el riesgo de transmisión de una enfermedad es muy pequeño. Puedes acercarte a un servicio médico de urgencias para que te la extraigan.

Si quieres intentarlo tú, puedes hacerlo. El único secreto es que debes sacarla entera, no aplastarla, porque con ello facilitarías la entrada de los microorganismos en tu cuerpo.

Para quitar con seguridad la garrapata nunca debes hacerlo con las manos, sino utilizando unas pinzas de punta fina de esta manera:

  • Colócolas en paralelo a la piel, no perpendicularmente, para agarrar al insecto por la parte en contacto con la piel sin aplastar el resto de su cuerpo.
  • Tira limpiamente hacia arriba mientras la sujetas, sin girar las pinzas. El objetivo es quitar la garrapata entera, incluidas las piezas de la boca que se habrán incrustado debajo de la piel. Si queda dentro de la piel una pinza, no te preocupes, será expulsada como si fuera una astilla.
  • Luego se lava bien la zona con alcohol o una solución yodada.
  • Lávate también las manos.
  • Conserva la garrapata por si pudiera resultar de ayuda determinar su variedad o someterla a un análisis (existen más de 800 especies y cada una puede transmitir infecciones diferentes).

Peor que encontrarse con la garrapata es descubrir solo la mordedura, porque no sabemos cuánto tiempo habrá estado enganchado el insecto.

En este caso hay que estar atento a cualquier síntoma físico y acudir al médico a la menor sospecha. Este puede solicitar un análisis para descubrir la presencia de anticuerpos y si es necesario recetará antibióticos que pueden evitar el desarrollo de la enfermedad de Lyme.

Cómo prevenir la picadura de la garrapata

Lo más eficaz es tomar medidas a la hora de pasear por zonas que pueden estar infestadas:

  • Para caminar por el campo tenemos que llevar zapatos cerrados, no sandalias, y pantalones largos holgados, además de sombrero.
  • No es mala idea meter el fondo de los pantalones bajo los calcetines.
  • La ropa clara permite descubrir más fácilmente la presencia de alguna garrapata. También atrae menos a los mosquitos.
  • Darse una ducha después del paseo es muy eficaz para que descubrir las garrapatas o deshacerse de ellas antes de que se enganchen.

Existen repelentes de insectos basados en la icaridina o DEET que no las mata, pero camuflan el agradable olor del cuerpo humano y resultan desagradables a las garrapatas.

Para que estos productos químicos sean eficaces hay que repetir la aplicación cada 2 o 3 horas.

Estos repelentes no son inocuos para las personas. Utilizados en exceso pueden provocar dermatitis, irritación de los ojos e incluso inflamación cerebral.

Aceites esenciales repelentes

Existen productos naturales con efectos similares: los aceites esenciales de eucalipto azul o eucalipto limón, aceite de soja, aceite esencial declavoy aceite esencial de citronela.

Estos aceites se disuelven en otro básico (aceite de almendras dulces o de pepita de uva) y se aplican sobre la piel.

Del eucalipto azul se extrae el citriodiol, que en preparados al 20% parece ser el medio natural más eficaz para ahuyentar a las garrapatas.

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Verano sin picaduras

Combatir las garrapatas en el jardín

Las garrapatas pueden llegar hasta los jardines. La guerra química en este caso pasa por la utilización de pesticidas basados en la permetrina.

Pero, una vez más, este principio activo es irritante y especialmente peligroso para insectos muy beneficiosos como las abejas. También resulta muy tóxico para los gatos.

La alternativa a los pesticidas es mantener un jardín limpio, soleado, sin zonas húmedas ni cubiertas de hojarasca.

garrapata H. lusitanicum : Dónde ir con cuidado

Las garrapatas se alimentan de sangre y para conseguirla atacan a todo lo que se mueve: ratones, gatos, perros, pájaros y, por supuesto, seres humanos. Pueden estar en cualquier campo, bosque o incluso en parques urbanos con matorrales y arbustos bajos. El nuevo documento alerta de que se ha detectado la proliferación de la garrapata H. lusitanicum en el área de Barcelona y, según los expertos, se debe al gran número de conejos y jabalíes cerca de núcleos urbanos.

La presencia de estos animales proporciona un hábitat adecuado para las garrapatas, lo que ha permitido que la población de H. lusitanicum tenga una gran densidad en algunas partes del área de Barcelona.

Ahora bien, por el momento no se dispone de datos fiables para saber dónde podemos encontrar cada tipo de garrapata en la península ibérica (y dónde no). Precisamente, el documento que alerta sobre la peligrosa presencia de este tipo de garrapata en Cataluña,  menciona también la falta de estudios detallados sobre la distribución de esta especie y advierte también de la presencia de poblaciones permanentes de Hyalomma marginatum y H. lusitanicum en la península Ibérica. 

El Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han colaborado en el Proyecto GARES para crear el primer mapa global de las garrapatas en España. Este proyecto pretende analizar las poblaciones de garrapatas en todo el territorio español y evaluar su impacto en la salud pública y animal. Con este mapa se pretende mejorar la prevención y el control de las enfermedades transmitidas por estas artrópodos.

Picaduras de garrapata: por qué son peligrosas

No tienen ningún veneno peligroso, pero pueden transmitir directamente a la corriente sanguínea de su víctima los virus, bacterias y parásitos que anidan en su interior.

El problema de la garrapata es que no te das cuenta de que se te ha enganchado. Camina por tu cuerpo hasta encontrar un rincón cálido y discreto y entonces se te clava, pero no sientes nada.

Por eso, después de un paseo por el campo debiéramos realizarnos una revisión del cuerpo, sobre todo en el caso de los niños, prestando atención especial a ciertas zonas: el cuero cabelludo, la nuca, los sobacos, detrás de las orejas y de las rodillas, dentro del ombligo, la cintura y las ingles.

picadura de garrapata y enfermedad de LYme

El riesgo principal de una picadura de garrapata es la posibilidad de que este inecto transmita la enfermedad de Lyme. Los síntomas iniciales de este trastorno son:

  • Dolores musculares y de las articulaciones
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Fatiga
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Erupciones cutáneas peculiares (en forma de círculos concéntricos)

También hay que sospechar si el entorno de la mordedura se enrojece con el paso de los días.

Si no se trata, la infección puede provocar alteraciones crónicas, casi nunca mortales, como irregularidades en el ritmo cardiaco, artritis o afecciones nerviosas. Estas enfermedades pueden manifestarse años más tarde y no siempre se realiza un diagnóstico acertado de su origen.

Picadura de garrapata y miningoencefalitis

La otra enfermedad que con más frecuencia transmiten las garrapatas es la meningoencefalitis. Afecta sobre todo al sur de Alemania, Austria, Suiza, Hungría, Chequia, partes de Polonia y los países del báltico y escandinavia. En estos países, una de cada 500 mordeduras desencadena la enfermedad.

En cambio, España es el primer país europeo donde se ha descubierto un caso de muerte por el virus Crimea-Congo transmitido por una garrapata.

Aparte de esta novedad, otras afecciones debidas a garrapatas en España son la fiebre botonosa, la anaplasmosis, la tularemia y la babesiosis.