Patógenos

¿Por qué cuidar la boca y la nariz es bueno para el cerebro?

Dr. Dale E. Bredesen

El cepillado regular de los dientes es básico para frenar bacterias que pueden llegar al cerebro y provocar, al igual que el moho del hogar, afectaciones cerebrales.

En el caso de una enfermedad que no se considera infecciosa, como el Alzheimer, es sorprendente y preocupante encontrar patógenos en el cerebro. El doctor Robert Moir, de la Universidad de Harvard, encontró la bacteria Porphyromonas gingivalis y metabolitos producidos por ella en cerebros con Alzheimer.

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¿Por qué se debe cuidar la higiene bucal?

¿De dónde procedía la bacteria Porphyromonas gingivalis que se encontró en los cerebros con Alzeimer? ¡De la boca! Y también se han encontrado otras bacterias bucales, como Fusobacterium nucleatum y Prevotella intermedia. Moir cree que pueden favorecer el Alzheimer.

La P. gingivalis comienza a infiltrarse en las encías durante la adolescencia. Una presencia moderada de la bacteria no parece ocasionar problemas, pero si su desarrollo es excesivo provoca una respuesta inmunitaria con inflamación cuyos primeros síntomas son enrojecimiento, hinchazón, sangrado y degeneración de las encías.

La mejor forma de evitar que la P. gingivalis escape de control es cepillarse los dientes y usar hilo dental con regularidad y visitar a un higienista dental una vez al año.

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¡Cuida de la microbiota de la nariz con probióticos nasales!

El microbioma de la nariz y los senos paranasales es muy importante, porque pueden verse afectados por rinosinusitis crónica (inflamación de la nariz y los senos paranasales).

Primer paso: tratamiento médico

Los responsables suelen ser especies de moho o de bacterias como los ECoNMR (estafilococos que forman capas protectoras llamadas biofilms y que son resistentes a muchos antibióticos), que deben ser tratados con medicamentos.

Segundo paso: restablecer el microbioma nasal

Después, hay que restablecer un microbioma óptimo con probióticos para la nariz y los senos paranasales.

Si no los encuentras, una alternativa consiste en usar para limpiarte la nariz un bastoncillo de algodón con jugo de kimchi: los microbios protectores previenen la reaparición de microorganismos dañinos, como los ECoNMR.

Tercer paso: eliminar la fuente de patógenos

Si hay moho en tu hogar, coche o espacio de trabajo, o en cualquier otro lugar donde pases mucho tiempo, es fundamental eliminarlo. Contrata una empresa que resuelva el problema.

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