Prevención neuronal

Evita el deterioro de tu cerebro con esta estrategia triple

Dr. Dale E. Bredesen

El cerebro se enfrenta a una tríada de amenazas, pero podemos actuar con medidas preventivas a través de los hábitos y el estilo de vida.

Puedes tomar medidas para mantener tu cerebro en forma y alejar las enfermedades neurológicas. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a cuidar tu cerebro.

Elimina toxinas y añade nutrientes para cuidar tu cerebro

Los mismos malos hábitos que favorecen la obesidad, la diabetes y enfermedades crónicas son un peligro para el cerebro. Seguir esta estrategia triple te ayudará a cuidar tu cerebro:

1. Evita la inflamación crónica

La inflamación es la reacción del cuerpo a ataques, ya sean de:

  • Agentes infecciosos, como virus y bacterias.
  • Agentes no infecciosos, como proteínas dañadas por los azúcares añadidos o las grasas trans, que se encuentran en los platos preparados y productos ultraprocesados.

El cerebro, si se ve invadido de patógenos, produce amiloide, un potente aniquilador que, con el tiempo, se desborda y destruye también las sinapsis y neuronas que se supone que debía proteger.

Debes abordar las infecciones, optimizar la capacidad de tu sistema inmunitario para destruir patógenos y disminuir la inflamación crónica.

Para disminuir o evitar la inflamación:

  • Vigila especialmente la higiene nasal y la higiene de la boca.
  • Cuida el intestino para evitar que se haga permeable y deje pasar microorganismos y sustancias tóxicas a la sangre.
  • Evita los lácteos.
  • Valora la posibilidad de reducir o no tomar gluten.

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2. Alimenta y cuida tu cerebro

Para funcionar lo mejor posible, el cerebro necesita moléculas que ayuden a las neuronas y las sinapsis, incluyendo ciertas hormonas, factores tróficos y nutrientes. Estas moléculas fortalecen las sinapsis y las hacen resistentes a las placas de amiloide.

Algunos componentes que fortalecen las sinapsis son:

  • El factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en inglés), que se puede incrementar haciendo ejercicio.
  • Hormonas como el estradiol y la testosterona, las cuales se pueden optimizar con complementos alimenticios.
  • Nutrientes como la vitamina D y el folato, que se obtienen respectivamente del sol y las verduras.

La suma de factores protectores puede hacer que el cerebro resista la producción de amiloides. Lo sugiere un estudio que analizó los cerebros de nonagenarios, "llenos" de amiloide pero sin pérdida de facultades.

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3. Evita los tóxicos neuronales

El amiloide funciona como el antídoto que inactiva el veneno de una picadura de serpiente. Realiza justo esa precisa función cuando entran en el cerebro metales muy tóxicos como el cobre y el mercurio, o biotoxinas como las micotoxinas producidas por los mohos y los hongos.

Al adherirse a las toxinas, el amiloide impide que dañen las neuronas, hasta que por exceso se convierte en el problema. Por tanto, un tratamiento eficaz consiste en identificar mediante análisis médicos las sustancias tóxicas que están produciendo el daño para eliminarlas luego y evitar el exceso de amiloide.

Para desintoxicarse, podemos recurrir a una dieta que incluya, entre otros:

  • Alimentos como las verduras crucíferas.
  • La hidratación con agua pura.
  • Sesiones de sauna, que eliminan una clase particular de toxinas y aumentan moléculas esenciales como el glutatión (tres aminoácidos).

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