medicamentos microbiota

No solo antibióticos

1 de cada 4 medicamentos altera tu microbiota

Muchos fármacos comunes no antibióticos como el omeprazol también perjudican a las poblaciones de bacterias beneficiosas.

Claudina Navarro

Varios estudios sugieren que deberían reescribirse los prospectos de, al menos, uno de cada cuatro medicamentos para añadir un nuevo efecto secundario: este fármaco altera la microbiota intestinal con consecuencias desconocidas.

Hasta ahora sabíamos que los antibióticos producían un impacto importante en la microbiota. Es lógico puesto que son medicamentos diseñados para matar bacterias patógenas, pero inevitablemente afectan también a las especies beneficiosas.

Diferentes estudios recientes han probado que otros tipos de fármacos también actúan inesperadamente sobre nuestros huéspedes digestivos.

Los medicamentos no antibióticos también perjudican la microbiota digestiva

Son, por ejemplo, los fármacos inhibidores de la bomba de protones (se usan para reducir los jugos gástricos, como el omeprazol, uno de los medicamentos más recetados), la metformina (indicada en la diabetes) o los antipsicóticos.

El más destacado de estos estudios ha sido realizado por el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Alemania, que estudió el efecto 1.000 medicamentos sobre la microbiota, 835 de ellos no antibióticos.

El 24% de los fármacos en teoría no antibióticos mostraron una acción antibacteriana contra poblaciones comunes en el intestino. La mayoría perjudicaban a unas pocas cepas, pero 40 de ellos afectaron a un mínimo de 10 cepas.

La microbiota condiciona el efecto de los medicamentos

Por otra parte, estos estudios llaman la atención sobre el hecho de que el tipo de microbiota puede modular el efecto de los fármacos. Puede potenciar su efecto, reducir su eficacia o aumentar su toxicidad.

Es sabido que cuando se administra un medicamento no se puede saber en qué medida será eficaz o si va a producir alguno de los efectos secundarios posibles. Hay que esperar y observar la evolución, que dependerá de las complejidades de cada organismo.

Uno de los factores que condiciona la acción del fármaco es la microbiota, algo que se deberá tener en cuenta al valorar los efectos de los fármacos.

Los hallazgos mencionados justifican que durante y después de recibir un tratamiento farmacológico se cuide especialmente el bienestar de la flora. Para ello se puede recurrir a los alimentos fermentados, la fibra prebiótica o los suplementos probióticos.

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