El hábito de morderse las uñas se denomina onicofagia y no es un signo de un trastorno neurótico ni de una enfermedad grave. Sin embargo, resulta desagradable, molesto e incluso puede llegar a ser peligroso para los afectados.

Hay más onicófagos entre los jóvenes. Casi la mitad de los adolescentes se muerden las uñas, pero el número desciende drásticamente en la edad adulta hasta aproximadamente una de cada diez personas. 

¿Por qué nos mordemos las uñas?

Morderse las uñas es particularmente común entre niños y adolescentes, pero también puede ocurrir en adultos. Estas son las razones más comunes:

  •  Morderse las uñas puede ser un indicio de conflictos no resueltos o de tensión física. Habla con tu hijo sobre posibles dificultades en su entorno. Si eres tú el afectado, reflexiona sobre qué problemas estás reprimiendo.
  •  Mordisquear puede indicar un estrés agudo.
  •  Especialmente en los niños, morderse las uñas puede indicar que no pueden (o no se les permite) expresar sus emociones adecuadamente. Los mordiscos sirven entonces como salida emocional para sentimientos fuertes como la agresión o el miedo.
  •  Para los niños muy activos, morderse las uñas puede ser una forma de deshacerse del exceso de energía.
  •  Si te has mordido las uñas desde que eras adolescente, probablemente ya no sea más que un hábito molesto.

Cuidado con los síntomas parecidos a los de la gripe después de morderse las uñas

Al morderse las uñas, en ocasiones también se muerden o mordisquea la piel de las yemas de los dedos o el lecho ungueal, lo que puede provocar cutículas sangrientas y sensibilidad en las yemas de los dedos.

Las zonas abiertas y sensibles también son vulnerables a las infecciones bacterianas o virales. Morderse la piel junto a las uñas puede hacer que penetren en el torrente sanguíneo microorganismos, como, por ejemplo, el estafilococo áureo, que puede provocar una infección localizada con hinchazón. 

En el peor de los casos, puede causar una septicemia, una infección de la sangre que puede llegar a ser una amenaza para la vida. También es posible que el estafilococo acabe provocando una endocarditis bacteriana, que es una infección del revestimiento interno del corazón (endocardio), que en muchas ocasiones también afecta a las válvulas cardíacas. Estas son unas enfermedades muy serias que puede poner en peligro la vida y que se tiene que tratar en un hospital.

Consejos para dejar de morderse las uñas

Estos consejos te ayudarán a evitar morderte las uñas:

  •  Si el estrés es el desencadenante, aprende técnicas de relajación. Puedes reducir fácilmente tu nivel de tensión con entrenamiento autógeno o relajación muscular progresiva, por ejemplo. 
  •  Si te muerdes las uñas porque no estás trabajando correctamente, entonces practica deporte o haz ejercicio en la naturaleza. Por un lado, esto ayuda a eliminar el exceso de energía. Por otro lado, relaja y aclara la mente.
  •  Si te muerdes las uñas cuando estás tensa, también puedes tener a manos unas verduras crujientes, como zanahoria, apio o colinabo. 
  •  El cuidado diario de las uñas o la manicura profesional también pueden impedir que te muerdas.
  •  Un método probado es una tintura amarga. Se aplica en las uñas con regularidad y tiene un sabor tan desagradable que rápidamente abandonas el hábito. Puedes conseguir la tintura en la farmacia.
  • Una alternativa natural a la tintura es el gel de aloe vera. Corta un pequeño trozo de hoja de la planta de aloe vera y extrae el gel . Exprime este líquido y aplícalo en las uñas y las yemas de los dedos. Este "gel" es inofensivo para la salud incluso de los niños pequeños, pero tiene un sabor muy desagradable y amargo.
  •  Reemplaza el hábito: Cada vez que te encuentres mordiéndote las uñas, anota la situación. Después de unos días tendrás un catálogo de escenarios. Piensa un gesto que podría ser adecuado para sustituir el mal hábito, como, por ejemplo, sentarte sobre tus manos o entrelazar tus dedos. Luego haz esto cada vez que sientas la necesidad de morderte las uñas. De esta forma podrás romper con el molesto hábito poco a poco.