Cómo mantenerlos hidratados

Ojos secos: remedios naturales para calmar la irritación

Dr. Josep Lluís Berdonces (médico naturista)

Algunas plantas, hábitos y nutrientes ayudan a mantener los ojos hidratados y aliviar las molestias asociadas al síndrome del ojo seco.

Tener los ojos secos e irritados puede provocar una gran molestia, que a menudo empeora al llegar la noche. Es lo que sucede en el síndrome del ojo seco, cada vez más frecuente, un tipo de sequedad crónica que afecta a la superficie ocular y que, a largo plazo, puede provocar problemas visuales y lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

Qué es el síndrome del ojo seco

El síndrome de los ojos secos se caracteriza porque los ojos se irritan y causan picor o escozor, como si se nos hubiera metido una mota de polvo.

Otros síntomas del ojo seco es que los ojos se sienten fatigados, lo que se conoce como cansancio ocular, y se suele desarrollar una gran sensibilidad a la luz. De ahí que a menudo a las personas que tienen constantemente los ojos secos se les aconseje utilizar gafas de sol.

Paradójicamente, a pesar de tener los ojos secos, el síndrome se acompaña a menudo de lagrimeo.

Los ojos secos se producen cuando las glándulas oculares no segregan suficiente lágrima, o bien cuando la calidad de la lágrima es menor. En este último caso, en general suele suceder que se reduce el contenido graso de la lágrima.

Esto sucede muy frecuentemente en personas mayores, ya que con la edad los ojos se resecan, pero este problema también sucede en personas más jóvenes.

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Las causas más frecuentes

Hay muchos factores externos que pueden irritar el ojo como el uso de pantallas de ordenador, el hábito de fumar, la contaminación medioambiental, trabajar en un edificio enfermo, utilizar lentes de contacto, la toma de ciertos medicamentos o algunas intervenciones oftalmológicas como, por ejemplo, la cirugía láser.

Sin embargo, los factores constitucionales pueden ser los más importantes, y en ello se incluye el síndrome de ojo seco, que es muy frecuente y que en ocasiones se asocia a la fibromialgia.

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Remedios caseros para los ojos secos

Para hidratar los ojos secos, calmar la irritación y el picor y evitar que la sequedad acabe deteriorando más la superficie del ojo, algunos remedios naturales y hábitos pueden ser de gran utilidad:

  • Compresas oculares calientes: Las compresas calman el picor, pero también nos ayudan a limpiar los ojos. Con una gasa o un paño remojado en agua caliente podemos hacer un lavado cuidadoso de los ojos, especialmente de los dos extremos. Si en lugar de agua caliente, utilizamos una infusión de manzanilla o de té, podemos mejorar la efectividad de la compresa.
  • Colirios para ojos secos: Existen muchos preparados, naturales y no tanto, para tratar los ojos secos. En general diremos que, si los hemos de utilizar con una cierta regularidad, optemos por un colirio sencillo, a base de plantas y sin conservantes, pues la irritación ocular a veces se puede ver agravada por el contacto con ellos. Las plantas más utilizadas como calmantes oculares son la eufrasia, aciano, hamamelis, té o manzanilla.
  • Parpadear: El parpadeo efectúa una especie de lavado del globo ocular, y si realizamos alguna actividad en la que tengamos que forzar la vista, como por ejemplo el trabajar con el ordenador, podemos tener la precaución de cerrar los ojos un rato, como 15-30 segundos, antes de seguir trabajando.
  • Hidratar los ojos: El primer hidratante es la lágrima que secretan nuestros ojos. Pueden ser útiles las compresas de té (la bolsita de te usada se puede aplicar sobre los ojos) o de manzanilla, aunque la planta más indicada para hidratar el ojo seco es la eufrasia. Existen preparaciones comerciales a base de eufrasia como colirios. También puede ser útil hacer lavados con agua de hamamelis , de la que también existen colirios y preparados que encontrarás en herbolarios y farmacias. Otra solución es ponerte lágrimas artificiales: hay muchos colirios adecuados.
  • Una dieta rica en omega-3: El aporte de grasas de buena calidad puede ayudar a que la lágrima tenga una composición más adecuada. Los aceites vírgenes de oliva, girasol o lino, el consumo de frutos secos en crudo y de proximidad (para que no se enrancien los aceites), o el pescado azul fresco, si no se sigue una dieta vegetariana, nos pueden aportar estos aceites tan esenciales para nuestra salud.

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