Tratamiento natural

Los omega-3 podrían utilizarse contra la COVID-19

Claudina Navarro

Al consumir omega-3 se producen unos metabolitos que frenan la peligrosa inflamación que complica gravemente la evolución de la enfermedad.

Un equipo de investigadores de varias universidades norteamericanas ha hallado que los ácidos grasos de la familia omega-3 podrían prevenir la tormenta de citoquinas inflamatorias, una de las complicaciones graves que se asocian a la infeccción con el virus de la COVID-19 .

Los científicos han descubierto, en concreto, que los ácidos omega-3 actúan a través de unos derivados o metabolitos denominados resolvinas, según el artículo publicado en la revista Cancer & Metastasis Reviews.

Las resolvinas frenan la tormenta de citoquinas

La tormenta de citoquinas ocurre como consecuencia de la intensa respuesta inmunitaria ante la invasión del nuevo coronavirus. Esta tormenta provoca una inflamación generalizada en el cuerpo, que afecta especialmente a pulmones, corazón y cerebro.

Según el trabajo dirigido por los doctores Dipak Panigrahy y Molly Gilligan, de la Universidad de Harvard, los ácidos grasos omega-3 podrían utilizarse para desinflamar el organismo en el tratamiento de la COVID-19.

Al ser metabolizados los ácidos grasos –explican– se generan unos compuestos denominados resolvinas que estimulan la eliminación de desechos y contrarrestan la producción de citoquinas proinflamatorias. También promueven la producción de anticuerpos que evitan la reinfección.

Un tratamiento sin efectos secundarios

El doctor Gilligan añade que las resolvinas no son tóxicas ni inmunosupresoras y que ya se están realizando ensayos clínicos para su uso, por lo que podrían utilizarse en poco tiempo con los pacientes para prevenir una inflamación potencialmente mortal.

Asimismo se estudia la administración de resolvinas para tratar otros problemas de salud, como la enfermedad periodontal y el dolor reumático.

Las resolvinas se producen a partir de los ácidos grasos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). En la dieta vegetal, el metabolismo genera estos dos ácidos a partir del ácido alfalinolénico, que se encuentra en abundancia en alimentos como las semillas de lino y chía, y en las nueces.

Los ácidos EPA y DHA se pueden obtener directamente de suplementos de microalgas que se encuentran en farmacias y herbodietéticas.

Referencias científicas:

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