Remedios naturales

Plan natural para respirar bien en primavera (y evitar las alergias)

Dr. Josep Lluís Berdonces

Si eres sensible a los pólenes y otros alérgenos, puedes prevenir y tratar los efectos de la alergia con plantas, dieta y otros cuidados naturales.

Las alergias se producen a raíz de nuestra interacción fisiológica y bioquímica con el medio que nos rodea, incluidos los alimentos, el aire que respiramos con (polen y contaminantes) y la ropa que vestimos.

Todos estos elementos están llenos de sustancias naturales o artificiales, e incluso microbios, que son identificados como alérgenos por nuestro sistema inmunitario.

¿Porqué las alergias arrecian en primavera?

Las alergias al polen, y a otras cosas, son más frecuentes en primavera, sobre todo las respiratorias, aunque también las de la piel.

Ello se debe a la presencia en el aire de pólenes diversos que desencadenan una rinitis, asma o urticaria, generalmente en personas que las han padecido antes.

Aparte de los pólenes, hay otras sustancias naturales que también pueden desencadenar una alergia primaveral, como hongos, esporas, insectos y pelos de animales.

Artículo relacionado

Alimentos para la alergia

Adiós alergias: 10 alimentos para no estornudar

Síntomas habituales de la alergia primaveral

  • Dificultades respiratorias. Los alérgenos suelen provocar una respuesta de tipo respiratorio, con afectación de ojos (picores, lagrimeo), nariz, senos craneales, faringe, bronquios y pulmones. Los pólenes de árboles, malezas y plantas muy comunes son los que suelen producir más alergias. La fiebre del heno es la rinitis alérgica, posiblemente la más común de las alergias primaverales.
  • Otras molestias físicas. Sin embargo, la alergia se puede presentar de múltiples formas: ahogos, colon irritable, congestión nasal, conjuntivitis, diarrea, dolor de cabeza, edema de pies o manos, erupciones, eccemas, faringitis, hiperactividad, lagrimeo, otitis de repetición, picores, tos y vaginitis.

La mejor dieta para prevenir la alergia

Aunque es una alergia mayoritariamente respiratoria, debemos procurar no consumir alérgenos que puedan aumentar nuestro estrés inmunológico y empeorar el proceso alérgico.

  • Verduras y frutas. Se recomienda una dieta rica en estos alimentos: todo tipo de frutas (excepto cítricos), verduras (excepto maíz tierno y tomates), arroz integral o blanco, almendras, nueces, piñones, pipas de girasol y patatas.
  • Evita lácteos y gluten. Reduce los lácteos y derivados de tu dieta. Los lácteos forman mucosidad. Reduce, asimismo, los productos de trigo: contienen gluten, una proteína especialmente alergizante. Sustitúyelos por arroz o avena.
  • Hidrátate bien. Bebe una buena cantidad de agua, que te ayudará a realizar la depuración interna.
  • Solo buenas grasas. Reduce al máximo o elimina las grasas cocidas o fritas. Una cantidad razonable de grasa de origen natural (aceites vírgenes, frutos secos…) nos dará los aportes necesarios de ácidos grasos esenciales.

Artículo relacionado

tratar alergia

Cómo prevenir y curar la alergia sin fármacos

4 plantas para combatir las alergias

  1. Helicriso (Helychrisum sp). Se considera antialérgico, por un posible estímulo de las glándulas suprarrenales. Se usan los capítulos florales en infusión, por vía interna y externa.
  2. Grosellero negro (Ribes nigrum). Las hojas y yemas de esta planta son diuréticas y antirreumáticas, e inhiben la liberación de histamina. El fruto es la grosella negra.
  3. Ortiga (Urtica sp). Las hojas, en infusión, fortalecen la sangre y regulan la alergia. En fresco, sobre la piel, actúan como revulsivo y vesicante, estimulando la circulación sanguínea.
  4. Escaramujo (Rosa canina). Regula el sistema inmunitario. Puedes preparar una tisana con las cuatro plantas a partes iguales (1 cucharadita de cada), dos o tres veces al día.

Aliviar los síntomas de alergia con ayudas naturales

La higiene en la casa es importante: evita alfombras, cortinas o adornos que acumulen polvo; ventila las habitaciones bien, y además:

  • Hazte lavados nasales. Hazlo con un irrigador de agua de mar, o prepáralo en casa con 250 cc de agua, ½ cucharadita de sal marina de calidad (2,5 g) y una punta de cuchillo de bicarbonato de sodio. Una o dos veces al día, especialmente cuando pica más la nariz. La misma solución sirve para los lavados de ojos.
  • Pon cebolla en la mesita de noche. Pon una cebolla cortada (y algo picada en la superficie) en un plato cerca de la cabecera donde duermes. El aceite esencial y la alilcisteína de su aroma pueden calmar nuestra alergia.
  • Toma magnesio. Relaja la musculatura, incluso la bronquial. De uno a tres comprimidos al día, mientras dure la crisis, pero consulta a un profesional.
  • Asegúrate la vitamina C. Las personas con alergia tienen menos ácido ascórbico (vitamina C) en el plasma. La toma de alimentos (o suplementos) ricos en esta vitamina puede ayudar a reducir el proceso.
  • Vitamina E. Es un potente antioxidante: inhibe algunos de los procesos que desencadenan la crisis asmática.
  • Ácidos grasos omega-6. Como el aceite de onagra, que puede ser útil para reducir el proceso alérgico.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?