Tratamiento natural

Los probióticos también cuidan tu hígado

Claudina Navarro

Dos estudios muestran que la administración de determinadas cepas de probióticos pueden servir para tratar el hígado graso y la cirrosis en sus etapas iniciales.

Es bien sabido que lo alimentos y complementos probióticos producen un efecto beneficioso sobre el sistema digestivo. Se utilizan por ello, por ejemplo, para tratar las diarreas y otros trastornos intestinales. También se sabe que al mejorar el estado de la microbiota y de la mucosa intestinales, actúan a su vez positivamente sobre la asimilación de nutrientes y sobre las defensas inmunitarias. Pero ahora sabemos que también puede influir de manera beneficiosa sobre otros órganos, como el hígado.

Los probióticos podrían ayudar con la cirrosis y el hígado graso

Tomar alimentos o suplementos de bacterias digestivas mejora la función hepática, especialmente en personas que sufren trastornos del órgano como la cirrosis, que puede llegar a ser muy grave. Según un estudio dirigido por Ki-Tae Suk, del Hospital del Sagrado Corazón y la Universidad de Hallym (Corea del Sur), los pacientes que ingirieron durante siete días cultivos de 1.500 mg de Lactobacillus subtilis y Streptococcus faecium experimentaron un aumento de las enzimas hepáticas, potenciando de esta manera su buen funcionamiento.

Los probióticos, además de recomponer el ecosistema bacteriano, mejoraron los indicadores de salud hepática:

  • La bilirrubina de los participantes que tomaron probióticos, en comparación con los que recibieron solo placebo, descendió de una media de 28,8 mg/dL a 16,2 mg/dL.
  • El aspartato aminotransferasa se redujo de 432 a 57 UI/L y la alanino aminotransferasa, de 150 a 63 UI/L.
  • Las fosfatasas alcalinas disminuyeron de 137 a 122 UI/L.
  • La gamma glutamil-transferasa, de 383 a 189 UI/L.

Todos estos cambios son considerados por los autores de la investigaciómo como significativos y muy positivos.

Otra investigación, realizada por científicos españoles, ha probado también en animales de laboratorio que los probióticos pueden ser eficaces para tratar el hígado graso, un problema que sufren más frecuentemente las personas obesas y diabéticas, y que puede complicarse hasta desarrollar una hepatitis crónica.

Los científicos de la Universidad de Granada han comprobado que tomar tres cepas de probióticos (Lactobacillus paracasei CNCM I-4034, Bifidobacterium breve CNCM I-4035 and Lactobacillus rhamnosus CNCM I-4036) durante 30 días disminuyó la acumulación de grasa en el hígado de los animales. También disminuyeron los indicadores de inflamación.

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Referencia científica:

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