protegerse garrapatas

Remedios naturales

Protégete de las garrapatas sin químicos

Las garrapatas transmiten la enfermedad de Lyme, entre otros trastornos. Puedes evitar su picadura protegiéndote sin recurrir a productos químicos.

Claudina Navarro

Nada puede hacer que no disfrutemos de las caminatas por la montaña. Pero no está de más ser conscientes del peligro que entrañan algunas picaduras de insectos, especialmente de las garrapatas.

Las garrapatas transmiten la enfermedad de Lyme –borrelosis– y un determinado tipo de meningitis, entre otros trastornos. Las picaduras se pueden prevenir y si suceden, se pueden tratar a tiempo antes de que surjan complicaciones.

Medios naturales para evitar la picadura de las garrapatas

Cuando se acerca el verano, las garrapatas se convierten en un tema candente en el centro de Europa y en Estados Unidos. En estos países las autoridades y los medios de comunicación informan continuamente de que las garrapatas pueden transmitir enfermedades serias, incluso mortales.

En España la población de garrapatas es menor y las personas que enferman por sus picaduras también, pero el cambio climático está provocando que nuevas especies de ocupen la península, como la africana que hace dos años provocó la muerte de una persona en Ávila por el virus Crimea-Congo.

La garrapata que te hace vegetariano

En Europa no tropezarás por ahora con ninguna Amblyomma americanum, la garrapata de la estrella solitaria, que extiende sus dominios por los Estados Unidos debido al cambio climático.

Su nombre es muy descriptivo, pues muestra un solo punto blanco bien visible en el centro del cuerpo. Pero aún es más curioso que las personas infectadas por este arácnido desarrollen como síntoma principal una alergia a la carne roja y que deban hacerse pescovegetarianos o exclusivamente vegetarianos.

¿Dónde te puedes encontrar con una garrapata?

En cualquier campo, bosque o incluso en parques urbanos con matorrales y arbustos bajos. Se alimentan de sangre y para conseguirla atacan a todo lo que se mueve: ratones, gatos, perros, pájaros y, por supuesto, seres humanos.

No tienen ningún veneno peligroso, pero pueden transmitir directamente a la corriente sanguínea de su víctima los virus, bacterias y parásitos que anidan en su interior.

El problema de la garrapata es que no te das cuenta de que se te ha enganchado. Camina por tu cuerpo hasta encontrar un rincón cálido y discreto y entonce se te clava, pero no sientes nada.

Por eso, después de un paseo por el campo debiéramos realizarnos una revisión del cuerpo, sobre todo en el caso de los niños, prestando atención especial a ciertas zonas: el cuero cabelludo, la nuca, los sobacos, detrás de las orejas y de las rodillas, dentro del ombligo, la cintura y las ingles.

Que no cunda el pánico, te la puedes quitar de encima

Si te encuentras con una garrapata debes proceder con calma. En las primeras 24 horas el riesgo de transmisión de una enfermedad es muy pequeño. Puedes acercarte a un servicio médico de urgencias para que te la extraigan.

Si quieres intentarlo tú, puedes hacerlo. El único secreto es que debes sacarla entera, no aplastarla, porque con ello facilitarías la entrada de los microorganismos en tu cuerpo.

Para quitar con seguridad la garrapata nunca debes hacerlo con las manos, sino utilizando unas pinzas de punta fina de esta manera:

  • Colócolas en paralelo a la piel, no perpendicularmente, para agarrar al insecto por la parte en contacto con la piel sin aplastar el resto de su cuerpo.
  • Tira limpiamente hacia arriba mientras la sujetas, sin girar las pinzas. El objetivo es quitar la garrapata entera, incluidas las piezas de la boca que se habrán incrustado debajo de la piel. Si queda dentro de la piel una pinza, no te preocupes, será expulsada como si fuera una astilla.
  • Luego se lava bien la zona con alcohol o una solución yodada.
  • Lávate también las manos.
  • Conserva la garrapata por si pudiera resultar de ayuda determinar su variedad o someterla a un análisis (existen más de 800 especies y cada una puede transmitir infecciones diferentes).

Peor que encontrarse con la garrapata es descubrir solo la mordedura, porque no sabemos cuánto tiempo habrá estado enganchado el insecto.

En este caso hay que estar atento a cualquier síntoma físico y acudir al médico a la menor sospecha. Este puede solicitar un análisis para descubrir la presencia de anticuerpos y si es necesario recetará antibióticos que pueden evitar el desarrollo de la enfermedad de Lyme.

Principal riesgo: la enfermedad de Lyme

Los síntomas iniciales de este trastorno son:

  • Dolores musculares y de las articulaciones
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Fatiga
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Erupciones cutáneas peculiares (en forma de círculos concéntricos)

También hay que sospechar si el entorno de la mordedura se enrojece con el paso de los días.

Si no se trata, la infección puede provocar alteraciones crónicas, casi nunca mortales, como irregularidades en el ritmo cardiaco, artritis o afecciones nerviosas. Estas enfermedades pueden manifestarse años más tarde y no siempre se realiza un diagnóstico acertado de su origen.

La miningoencefalitis afecta especialmente a los centroeuropeos

La otra enfermedad que con más frecuencia transmiten las garrapatas es la meningoencefalitis, pero en España no se ha descubierto todavía ningún caso.

Afecta sobre todo al sur de Alemania, Austria, Suiza, Hungría, Chequia, partes de Polonia y los países del báltico y escandinavia. En estos países, una de cada 500 mordeduras desencadena la enfermedad.

En cambio, España es el primer país europeo donde se ha descubierto un caso de muerte por el virus Crimea-Congo transmitido por una garrapata.

Aparte de esta novedad, otras afecciones debidas a garrapatas en España son la fiebre botonosa, la anaplasmosis, la tularemia y la babesiosis.

Cómo prevenir la picadura de la garrapata

Lo más eficaz es tomar medidas a la hora de pasear por zonas que pueden estar infestadas:

  • Para caminar por el campo tenemos que llevar zapatos cerrados, no sandalias, y pantalones largos holgados, además de sombrero.
  • No es mala idea meter el fondo de los pantalones bajo los calcetines.
  • La ropa clara permite descubrir más fácilmente la presencia de alguna garrapata. También atrae menos a los mosquitos.
  • Darse una ducha después del paseo es muy eficaz para que descubrir las garrapatas o deshacerse de ellas antes de que se enganchen.

Existen repelentes de insectos basados en la icaridina o DEET que no las mata, pero camuflan el agradable olor del cuerpo humano y resultan desagradables a las garrapatas.

Para que estos productos químicos sean eficaces hay que repetir la aplicación cada 2 o 3 horas.

Estos repelentes no son inocuos para las personas. Utilizados en exceso pueden provocar dermatitis, irritación de los ojos e incluso inflamación cerebral.

Aceites esenciales repelentes

Existen productos naturales con efectos similares: los aceites esenciales de eucalipto azul o eucalipto limón, aceite de soja, aceite esencial de clavo y aceite esencial de citronela.

Estos aceites se disuelven en otro básico (aceite de almendras dulces o de pepita de uva) y se aplican sobre la piel.

Del eucalipto azul se extrae el citriodiol, que en preparados al 20% parece ser el medio natural más eficaz para ahuyentar a las garrapatas.

Verano sin picaduras

Plantas repelentes

Verano sin picaduras

Combatir las garrapatas en el jardín

Las garrapatas pueden llegar hasta los jardines. La guerra química en este caso pasa por la utilización de pesticidas basados en la permetrina.

Pero, una vez más, este principio activo es irritante y especialmente peligroso para insectos muy beneficiosos como las abejas. También resulta muy tóxico para los gatos.

La alternativa a los pesticidas es mantener un jardín limpio, soleado, sin zonas húmedas ni cubiertas de hojarasca.

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