El té negro con limón es prebiótico

Antioxidante y prebiótico

El té negro alimenta la microbiota y ayuda a controlar el peso

Tiene poco que envidiar a su primo verde. El té negro era el patito feo, pero investigadores norteamericanos reivindican sus cualidades únicas contra la grasa.

Claudina Navarro

Todas las variedades de té verde poseen un enorme reconocimiento como bebidas saludables que benefician especialmente al sistema circulatorio y el cerebro, gracias a sus poderosos compuestos antioxidantes.

Pero el estudio, dirigido por el doctor Zhaoping Li y publicado en el European Journal of Nutrition, prueba por primera vez que el té negro mejora el funcionamiento intestinal y hepático al favorecer una mejor composición de la microbiota digestiva.

Esta acción sobre los microorganismos que alojamos en el sistema digestivo favorece el control del peso y puede prevenir la obesidad y la diabetes.

El té negro reduce la acumulación de grasa

Los científicos de la UCLA explican los mecanismos peculiares que el té negro pone en marcha.

Mientras que los polifenoles antioxidantes del té verde (catequinas) son capaces de atravesar las paredes del intestino delgado y llegan rápidamente a la sangre, los polifenoles del té negro (flavonoles) son más grandes, no son absorbidos en esa parte del sistema digestivo y llegan al intestino grueso donde sirven de alimento a las bacterias beneficiosas. Por tanto, el té negro es un alimento prebiótico.

Matcha, el té verde más zen

Medicinal y nutritivo

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Para realizar el estudio se utilizaron cuatro grupos de ratones que recibieron diferentes dietas y extractos de té verde o negro. Los análisis mostraron que el té negro disminuye las poblaciones de bacterias relacionadas con la obesidad y aumentan las que se asocian a una menor acumulación de grasa corporal.

En concreto, el té negro estimula el crecimiento de una bacteria denominada Pseudobutyrivibrio, la cual puede explicar las diferencias halladas entre los efectos del té verde y del té negro.

Estas bacterias producen ácidos grasos de cadena corta que llegan al hígado, donde mejoran la eficiencia metabólica y favorecen una menor acumulación de grasa.

El té negro es más digestivo

Algunas personas experimentan hinchazón y otras molestias digestivas después de tomar té verde. Estas personas pueden tomar tranquilamente té negro que, de hecho, puede utilizarse como un remedio preventivo contra las molestias digestivas.

En cualquier caso, tanto el té verde como el té negro son beneficiosos. Pero existen muchos más estudios sobre las propiedades del verde, probablemente debido al interés tradicional de los investigadores japoneses.

Los científicos de la UCLA afirman que la investigación sobre el té negro solo acaba de comenzar.

Cómo tomar una buena taza de té negro

Alredor del té verde existe toda una cultura que llega a su culmen en la denominada ceremonia del té. Pero para tomar una buena taza de té negro también puedes seguir un ritual preciso:

  • Selecciona tu té de la máxima calidad, aunque sea un poco más caro. El que se compra a granel está más entero y conserva mejor sus cualidades que los que han sido embolsados. Y si es de producción ecológica estará libre de pesticidas.
  • No dejes que el agua para infusionar llegue a hervir. Lo ideal es que la temperatura se sitúe entre los 90 °C y los 95 °C. Las temperatuas superiores perjudican el aroma.
  • Como norma general, si queremos conseguir el mejor sabor no lo dejaremos en infusión más de 3 minutos. Pero si queremos aumentar la concentración de sustancias beneficiosas podemos alargarla hasta los 5 minutos, aunque el sabor será más amargo. Conviene seguir las indicaciones del comercializador para cada variedad de té.
  • Puedes añadirle unas gotas de limón y algún endulzante saludable, como estevia, azúcar de coco, azúcar de abedul o azúcar integral de caño. No obstante, el dulce no es necesario.
  • Tómalo a pequeños sorbos.

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