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Microbiota

El tratamiento del autismo con probióticos está más cerca

Varios estudios sugieren que es posible tratar el autismo con probióticos o trasplantes fecales. Ya se están realizando los primeros estudios con niños.

Claudina Navarro

El autismo podría ser tratado en el futuro con píldoras probióticas o preparados obtenidos a partir de bacterias. Es una de las conclusiones del estudio realizado por un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech), publicado en Cell.

Los investigadores alimentaron ratones con heces de niños diagnosticados con autismo y observaron que los animales desarrollaron comportamientos como tendencia al aislamiento y movimientos repetitivos.

Se estudia el tratamiento del autismo con probióticos o trasplantes fecales

Aunque no se puede asegurar que existan bacterias que causen el autismo, se puede conjeturar que la microbiota intestinal desempeña algún papel en el desarrollo de la enfermedad y que su modificación mediante suplementos probióticos o metabolitos producidos por alguna especie de bacteria podría ser terapéuticamente útil.

"Se abre la posibilidad de que los TEA (trastornos del espectro autista) puedan tratarse con terapias dirigidas al intestino en lugar del cerebro", explicó el investigador principal, el doctor Sarkis Mazmanian.

Actualmente no existe consenso científico sobre las causas del autismo y se considera incurable.

Ya se realizan experimentos con personas autistas

Por otra parte, en la Universidad de Shandong (China) se ha realizado un estudio que muestra que los niños con autismo tienen una mezcla anómala de microorganismos que viven en su sistema digestivo.
Los científicos descubrieron que la alteración puede proceder de las madres de los niños, cuyas bacterias intestinales pueden alterar el funcionamiento del cerebro de su bebé.

Aún existen más investigaciones que relacionan la microbiota intestinal y el autismo. Científicos de la Universidad Estatal de Arizona ya están investigando la eficacia a lorgo plazo del trasplante fecal con niños diagnosticados con algún TEA. El impulsor de la investigación fue el doctor James Adams, cuya hija fue diagnosticada de autismo a los tres días de haber nacido.

La mejoría se mantiene dos años después

En su estudio, publicado en Scientific Reports, 18 niños han experimentado una reducción del 45% en la gravedad de los síntomas y la mejoría se mantiene o incluso se ha acentuado 2 años después del tratamiento. En algunos casos el diagnóstico ha pasado de "severo" a "leve o moderado" y en algunos casos se han considerado curados por completo.

Los autores de la investigación recuerdan que son necesarios más estudios clínicos para que las autoridades sanitarias autoricen el tratamiento.

¿Cómo se hace un trasplante fecal?

Para realizar un trasplante de microbiota fecal se toman heces de un donante (previamente analizadas y tratadas) y se depositan en el colon del receptor. En algunos casos se puede hacer con píldoras liofilizadas. Este procedimiento se utiliza para tratar la infección recurrente por Clostridium difficile, con una tasa de éxito del 90%. También se puede usar para tratar afecciones gastrointestinales como colitis, síndrome del intestino irritable y estreñimiento, pero las tasas de éxito son mucho más bajas.

En el protocolo seguido por la Universidad de Arizona con los niños autistas, primero se administró un tratamiento antibiótico, seguido de una limpieza intestinal, tratamiento con antiácidos estomacales y trasplante fecal diario durante 7-8 semanas.

En los niños autistas, la microbiota intestinal suele presentar poca variedad de especies, con deficiencia de los géneros Bifidobacteria y Prevotella.

Además es más frecuente que hayan nacido por cesárea (lo que implica que no se han expuesto a la microbiota vaginal), que hayan tomado leche materna por debajo de la media (por tanto, su contacto con la microbiota del pecho ha sido menor), que hayan tomado más antibióticos y que sus madres hayan consumido poca fibra. Todo ello ha favorecido la poca diversidad de bacterias en su intestino.

Referencias:

Rosa Krajmalnik-Brown et al. Long-term benefit of Microbiota Transfer Therapy on autism symptoms and gut microbiota. Scientific Reports.

Sarkis K. Mazmanian et al. Human Gut Microbiota from Autism Spectrum Disorder Promote Behavioral Symptoms in Mice. Cell.

Zhao G. et al. Correlation of Gut Microbiome Between ASD Children and Mothers and Potential Biomarkers for Risk Assessment. Genomics Proteomics Bioinformatics.

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