Ayudas naturales fibromialgia

Aliviar el dolor y la tensión

Mejorar la fibromialgia con relajación y dieta

Dolor, cansancio, ansiedad... los síntomas de la fibromialgia pueden resultar difíciles de llevar, pero pueden mejorarse con pequeños cambios y cuidados que te ayudan a sentirte mejor.

Dr. Pedro Ródenas

Etimológicamente fibromialgia puede interpretarse como dolor en las fibras musculares, y no se considera una enfermedad, sino una suma de síntomas.

Entre sus síntomas, el más destacable es efectivamente una sensibilidad exagerada en ciertos puntos del cuerpo, pero esta se suele acompañar, además, de trastornos del sueño, fatiga crónica y tendencia a la ansiedad.

Desde la medicina natural podemos hacer muchas cosas para mejorar las molestias asociadas a la fibromialgia, especialmente a través de la alimentación y la relajación con diferentes técnicas.

Las mejores estrategias para aliviar el dolor y otros síntomas

Los puntos dolorosos que sirven de diagnóstico para este síndrome coinciden con puntos de acupuntura. Por este motivo esta terapia puede ser muy útil para ayudar a aliviar las molestias.

En acupuntura se valoran estos puntos desde una perspectiva energética: cada uno de ellos se relaciona con un sistema independiente, pero al mismo tiempo teniendo en cuenta que forma parte del conjunto del organismo.

Como el cuerpo y la mente trabajan unidos es importante regular las actividades diarias, la postura, la respiración y el ejercicio, a ser posible con la ayuda de un fisioterapeuta experto, para controlar el dolor y conseguir una mejoría prolongada.

Favorecer el relax y reducir tensiones

Con técnicas de relajación –como por ejemplo las del yoga, pero también otras–, podemos reconocer la tensión en cada zona y aprender a reducirla. Los paseos por la naturaleza también son muy adecuados en este sentido.

Igualmente los baños con agua caliente y plantas relajantes como el romero o la lavanda, un par o tres veces a la semana, pueden ser de gran utilidad y ayudarte a descansar mejor. Deben ser baños de cuerpo entero, en la bañera.

Aunque la causa de la fibromialgia no está muy bien definida siempre se relaciona con contracturas de origen tensional. Por este motivo, identificar los conflictos que nos tensionan y afrontarlos con la ayuda de un profesional (psicoterapeuta) es prioritario.

Por supuesto, para reducir las contracturas, se debe evitar el consumo habitual de sustancias estimulantes como el tabaco, el alcohol, el café, el té o las bebidas con cola… También los productos refinados, como el azúcar y sus derivados

Cuidar la alimentación

La dieta debería ser preferentemente rica en alimentos vegetales y cereales integrales, pero además es recomendable suplementarla con magnesio y semillas de lino o linaza trituradas. El magnesio es un oligoelemento miorrelajante y las semillas de lino son ricos en ácidos grasos esenciales que resultan muy beneficiosos para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Si hubiera molestias digestivas e hinchazón abdominal, sería recomendable evitar los lácteos y el gluten procedente de harinas modificadas. En lugar de las harinas modificadas se pueden utilizar la espelta y el kamut, que son harinas ancestrales, sin modificar.

Tampoco conviene beber durante las comidas o inmediatamente después de comer (si se hace, que sea en poca cantidad y a pequeños sorbos). El boldo sigue siendo una buena ayuda para esas molestias digestivas.

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