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Cómo tratar la dermatitis seborreica sin fármacos

Una secreción excesiva de grasa provoca escamas en cuero cabelludo, cara u oído. Combátela con infusiones depurativas y cambios en la dieta.

Rosa Guerrero

La dermatitis seborreica es una dolencia cutánea inflamatoria que suele producirse por una excesiva secreción de sebo que hace que se formen escamas en zonas grasas como el cuero cabelludo, la cara o dentro del oído. Puede aparecer con o sin enrojecimiento cutáneo.

Es frecuente que surja en el bebé durante la lactancia, sobre todo en los tres primeros meses, con la típica "costra de leche", así como a partir de los 40 años.

La edad y los cambios hormonales provocan el deterioro de la síntesis de ácidos grasos de cadena larga, lo que da lugar a un desequilibrio de la producción sebácea.

Los hongos del género Malassezia (que forman parte de la flora habitual de la piel) son los causantes de la inflamación que acompaña a este tipo de dermatitis.

Las alergias alimentarias, una alimentación deficiente en vitaminas del grupo B (especialmente la biotina y el inositol), el estrés y las situaciones de angustia personal también favorecen la aparición de brotes.

Cómo tratar la dermatitis seborreica de forma natura

Para evitar la dermatitis seborreica es indispensable realizar cambios en la dieta.

Opta por una alimentación rica en alimentos naturales que te aporten carotenos (zanahorias, calabazas, pimientos, albaricoques, melocotones…); vitamina E (aceite de oliva, frutos secos…); vitamina C (naranjas, piña, kiwis..); vitaminas del grupo B (cereales integrales, legumbres…), así como proteínas de calidad (frutos secos, lentejas, guisantes…).

Elimina los lácteos, los fritos y los productos procesados.

Incluye en tu dieta diaria un complemento de vitaminas del complejo B (100 mg), picolinato de cinc (25 mg), aceite de onagra (4 perlas de 350 mg), una cucharada de aceite de lino y otra de levadura de cerveza.

Las infusiones de plantas depurativas (cola de caballo, zarzaparrilla, ortiga y bardana) también te ayudarán a eliminar toxinas y a mejorar el aspecto externo. Toma cada día una o dos tazas.

El aceite esencial del árbol del té y el áloe vera son grandes aliados de la piel.

Empapa un algodón con dos o tres gotas de árbol del té y date unos toques sobre las zonas afectadas un par de veces al día. Es un poderoso desinfectante que elimina hongos, virus y bacterias.

Antes de irte a dormir aplícate el gel de una hoja de áloe vera. Sus propiedades desinflamantes y regeneradoras mitigan todo tipo de dermatitis.

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