Práctica consciente

20 posturas de yoga que potencian tu fertilidad

Determinadas asanas o posturas de yoga relajan los órganos reproductivos femeninos, al tiempo que ayudan a que estén mejor irrigados de sangre. Esta secuencia de yoga te conectará con tu energía más fértil.

Renata Palmo

respiracion-victoriosa-Ujjayi-pranayama. Respiración victoriosa (Ujjayi pranayama)

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Respiración victoriosa (Ujjayi pranayama)

Esta postura es importante para entrar en la práctica mejor preparada.

  1. Siéntate cómodamente, observa tu respiración y hazla más lenta: cuenta 3-5 al inhalar, 3-5 al exhalar.
  2. Relaja el diafragma: el vientre ondea, la caja torácica se expande, el pecho y los hombros se relajan. 
  3. Con la boca abierta, empieza a inhalar y exhalar con un sonido susurrante, como si limpiaras las gafas con el aliento. Luego cierra la boca y mantén ese sonido. 

Esta respiración relaja, aumenta la concentración y calienta el cuerpo, lo que mejora el flujo sanguíneo. Mantenla en toda la sesión. 

postura-gato-Marjaryasana. Postura del gato (Marjaryasana)

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Postura del gato (Marjaryasana)

Esta postura se realiza alternándola con la siguiente: la vaca.

  1. Al espirar, lleva el ombligo hacia la columna curvándola hacia el cielo.
  2. Deja caer la cabeza y contrae el suelo pélvico.
  3. Al inhalar, invierte la curva como en la foto siguiente (postura de la vaca o Bitilasana). 
  4. Repite 5 veces. 

Esta asana relaja y calienta columna, caderas, vientre y hombros. No debes contraer el suelo pélvico en la regla, la ovulación o si pudiera haber embarazo.

postura-vaca-bitilasana. Postura de la vaca (Bitilasana)

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Postura de la vaca (Bitilasana)

En la vaca la curva de la espalda se invierte. Esta postura se practica en combinación con la anterior: el gato.

No olvides repetir el movimiento gato-vaca hasta completar las 5 veces.

postura-perro-boca-abajo-Adho-Mukha. Perro boca abajo (Adho Mukha)

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Perro boca abajo (Adho Mukha)

  1. Desde la posición anterior, exhala y eleva las caderas.
  2. Mantén el peso en los talones, si es preciso flexionando un poco las rodillas. 
  3. Abre las manos y presiona suavemente en el suelo con yemas y palmas para aliviar la tensión de las muñecas. 
  4. No dejes caer el pecho para poder relajar así cuello y hombros, relacionados con los meridianos de abdomen y útero. Relaja también la cabeza y haz al menos 5 respiraciones ujjayi profundas.

En esta postura, los costados se estiran y el cuerpo anterior, los brazos, las manos y los hombros se fortalecen. Además, al haber una leve inversión, se dispara la respuesta parasimpática de relajación y se regula el sistema hormonal.

postura-luna-creciente-Anjaneyasana. Luna creciente (Anjaneyasana)

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Luna creciente (Anjaneyasana)

  1. Desde el perro boca abajo, inhala y avanza la pierna derecha.
  2. La rodilla de atrás cae al suelo. 
  3. Inhalando lleva los brazos a la vertical; si se tensionan los hombros, apoya las manos en el suelo. 
  4. Mantén el ombligo hacia dentro. 
  5. Tras 5 respiraciones, cambia de pierna. 

En esta asana los flexores de la cadera, los cuádriceps y el abdomen inferior se estiran, lo que aumenta el flujo sanguíneo a los órganos reproductivos.

postura-nino-Balasana. Postura del niño (Balasana)

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Postura del niño (Balasana)

  1. Siéntate en los talones
  2. Separando las rodillas, lleva la frente al suelo y mantente ahí entre 5 y 10 respiraciones.

Esta postura relaja el cuerpo posterior e induce la relajación.

postura-guerrero-2-Virabhadrasana-2. Guerrero 2 (Virabhadrasana 2)

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Guerrero 2 (Virabhadrasana 2)

  1. Inhalando da un paso adelante y flexiona la pierna, alineando la rodilla con el pie.
  2. Abre el cuerpo a un lado y mira hacia la mano de delante durante cinco respiraciones.
  3. Cambia de lado.

Con esta asana abrirás y fortalecerás las caderas y los laterales.

postura-triangulo-Utthita.Trikonasana. Triángulo (Utthita Trikonasana)

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Triángulo (Utthita Trikonasana)

  1. Desde el guerrero, inhala y endereza la pierna.
  2. Al exhalar, flexiona el tronco y eleva el brazo contrario.
  3. La mano inferior puede descansar en la pierna.
  4. Mira arriba, sin forzar el cuello, y tras 5 respiraciones, cambia de lado.

Esta asana tonifica y abre en general, estira los costados y mejora la digestión y problemas menstruales.

postura-gran-angulo-pie-Prasarita-Padottaanasana. Gran ángulo de pie (Prasarita Padottanasana)

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Gran ángulo de pie (Prasarita Padottanasana)

  1. Separa las piernas bien firmes, con los pies en paralelo y las manos en las caderas.
  2. Baja despacio el tronco exhalando.
  3. Dirige la corona de la cabeza al suelo y apoya las manos.
  4. Mantente en esta postura, con el abdomen firme y las rótulas levantadas, durante 5 respiraciones.

Esta asana te sirve para relajar y liberar el interior de las piernas, lo que lleva energía y sangre a los órganos reproductivos.

postura-arbol-vrksasana. Árbol (Vrksasana)

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Árbol (Vrksasana)

  1. De pie, inhala, lleva el peso a la pierna izquierda.
  2. Poco a poco levanta la pierna derecha abriendo la rodilla. 
  3. Apoya el pie en el muslo e, inhalando, levanta los brazos. 
  4. Mantén la mirada, el cuello y los hombros relajados en esta postura durante 5 respiraciones y cambia de lado.

Esta es una postura muy equilibrante, ideal para ayudarte a estar más centrada y ganar confianza.

postura-rosario-Malasana. ​Rosario (Malasana)

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​Rosario (Malasana)

  1. Con los pies en paralelo y separados, exhala y flexiona las rodillas tanto como puedas. 
  2. Puedes poner una toalla enrollada bajo los talones si lo precisas. 
  3. Junta las palmas y abre los muslos con los codos mientras llevas el torso adelante durante 5 respiraciones. 

Esta postura abre las caderas, las ingles, las pantorrillas y los pies a la vez que libera tensión en los órganos inferiores y la espalda baja.

postura-cobra-Bhujangasana. Cobra (Bhujangasana)

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Cobra (Bhujangasana)

  1. Boca abajo, apoya las manos en el suelo bajo los hombros y separa las piernas ligeramente.
  2. Inhala y levanta la cabeza y el pecho hasta donde te resulte cómodo.
  3. No aprietes los glúteos y contrae el ombligo.
  4. Respira 5 veces.

Esta postura lleva sangre hacia el útero y los ovarios, pero debe evitarse si se sospecha embarazo.

postura-cabeza-rodilla-Janu-Sirsasana. Cabeza hacia la rodilla (Janu Sirsasana)

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Cabeza hacia la rodilla (Janu Sirsasana)

  1. Siéntate con las piernas estiradas y dobla la derecha como en la foto. 
  2. Inhala, agárrate el pie izquierdo y, exhalando, inclina el tronco y suelta la cabeza.
  3. Tras 5 respiraciones, cambia de lado.

Aquí caderas y dorso se abren y llega más sangre a los órganos inferiores.

postura-gran-angulo-sentada-Upavistha-Konasana. Gran ángulo sentado (Upavistha Konasana)

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Gran ángulo sentado (Upavistha Konasana)

  1. Siéntate con las piernas separadas, exhala y dóblate hacia delante. 
  2. Si puedes, cógete los pies con las manos; si no, llévalas hacia delante hasta donde resulte cómodo. 
  3. Apoya la frente en el suelo, sobre las manos o una almohada y haz 5 respiraciones.

Esta postura abre los aductores y las ingles, lo que elimina cualquier constricción en los meridianos que pasan por esta zona hacia los órganos reproductivos.

Si lo necesitas, ponte un cojín bajo los glúteos.

 

postura-heroe-Virasana. Postura del héroe (Virasana)

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Postura del héroe (Virasana)

  1. Siéntate de rodillas entre los talones o, si no puedes o tienes problemas de rodilla, en un cojín. 
  2. Con el cóccix bien enraizado, la columna recta y el pecho elevado, inhala y sube los brazos con las manos entrelazadas y las palmas hacia arriba.
  3. Si se tensan las cervicales, mantén las manos en las rodillas y la mirada suavemente abajo. 
  4. Respira 5 veces y descansa.
  5. A continuación, en la misma postura, entrelaza los codos y las muñecas como en la foto, sin subir los hombros.
  6. Haz 3-5 respiraciones, invierte los brazos y repite.

Ambas posturas sueltan tensión en la pelvis y espalda lumbar, lo que libera tensión en los órganos inferiores.

También mejoran la circulación en general al alinear el sacro y disminuyen la tensión de cuello y hombros.

postura-medio-puente-Setu-Bandha-Sarvangasana. Medio puente (Setu Bandha Sarvangasana)

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Medio puente (Setu Bandha Sarvangasana)

  1. Túmbate con los pies apoyados en el suelo bajo las rodillas. 
  2. Inhalando, alza las caderas dirigiendo el cóccix hacia delante y hacia arriba para no comprimir las lumbares. Mantén activos el abdomen y el suelo pélvico. 
  3. Si puedes, cógete de las manos. 
  4. Clava los talones en el suelo y mantén las piernas paralelas para estabilizar el sacro. 
  5. Haz 5 respiraciones. 

Esta postura ejerce una presión suave en las glándulas tiroideas, lo que ayuda a su función. 

También ayuda a fortalecer y estabilizar el sacro. Esto es importante, pues su inestabilidad irrita e inflama la musculatura de alrededor, un posible factor en la tendencia a pérdidas de embarazo.

postura-piernas-arriba-Viparita-Karani. Piernas arriba (Viparita Karani)

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Piernas arriba (Viparita Karani)

  1. Con los glúteos contra la pared, colócate una almohada o unas mantas plegadas bajo las caderas para elevar la pelvis.
  2. Extiende las piernas hacia arriba, apoyándolas en la pared,  y relaja los brazos a los lados.
  3. Realiza al menos 10-15 respiraciones lentas. 

Esta postura, imprescindible, regula los sistemas endocrino y linfático de forma suave y reparadora. Como cualquier inversión debe evitarse durante la regla.

torsion-suelo. Torsión de suelo

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Torsión de suelo

  1. Desde la postura anterior, dobla las rodillas y déjalas caer a un lado. 
  2. Apoya las rodillas en un cojín si resulta muy intenso.

Esta torsión es una postura restaurativa y suave.

postura-cadaver-Savasana. Postura del cadáver (Savasana)

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Postura del cadáver (Savasana)

  1. Túmbate boca arriba, con brazos a los lados, las palmas hacia arriba y los ojos cerrados.
  2. Ponte un cojín bajo las rodillas si te molestan las lumbares.
  3. No intentes modificar la respiración.
  4. Observa tus pensamientos y sensaciones sin aferrarte a ellos.

Esta relajación restaura y es esencial para integrar el trabajo realizado.

postura-meditacion-final. Meditación para acabar

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Meditación para acabar

  1. Siéntate cómodamente como al comienzo de la práctica, con las manos una encima de otra bajo el ombligo. 
  2. Fija la mirada suavemente sobre un punto bajo situado enfrente. 
  3. Relaja la cara, sobre todo la mandíbula, como si sonrieras por dentro, y también el entrecejo, como si pudieras ver a través de él.
  4. Observa tu respiración durante un rato. 
  5. Luego fíjate en el flujo de tus pensamientos, como si formaran un río, sin juzgarlos. Mira cómo se alejan. 
  6. Permítete permanecer en el espacio que se abre entre ellos, experimentando la verdadera naturaleza de la existencia, que es simplemente el Amor.

Acabar cualquier práctica de yoga, también esta de fertilidad, con una pequeña meditación, es una forma de recoger mejor los beneficios y volver a tu rutina diaria de forma más sosegada. 

Una vez liberada la tensión corporal, se trata de soltar la tensión mental y emocional y de conectar con la energía de tu interior y la que te rodea.

Yoga para ganar fertilidad

En el acelerado mundo de hoy, en el que se tiende a vivir para trabajar en lugar de trabajar para vivir, se descuida a menudo no solo el disfrute del aquí y el ahora, sino, cada vez más, se descuida la salud.

Se hacen elecciones rápidas y fáciles que afectan tanto a la propia salud como a la ambiental y con efectos directos en la fertilidad. Y hay un número creciente de personas en la flor de su edad fértil experimentando dificultades para concebir y otras que han esperado hasta sus últimos años de posible fecundidad.

Pero el problema no es solo personal. Somos parte del ecosistema planetario, y la contaminación y el abandono que se dan a nivel ambiental lo vemos también en nosotros.

La búsqueda de un bebé ofrece una oportunidad para reflexionar de manera concreta y a muchos niveles sobre cómo está nuestra salud, por dentro y por fuera.

La infertilidad, una oportunidad para introducir cambios

Antes de recurrir a tratamientos de fertilidad médicos existen terapias naturales y cambios de hábitos que han demostrado ser muy eficaces, incluso en la última etapa de los años reproductivos. Esto es así para la mujer… y para el hombre, pues la fertilidad masculina disminuye también a partir de los cuarenta.

De hecho, esas terapias y cambios se están recomendando cada vez más incluso en los centros de reproducción asistida como apoyo importante a los tratamientos, que aún no dan un alto porcentaje de éxito.

Veamos cuáles son los aspectos que conviene cuidar especialmente.

Alimentación limpia

La primera recomendación sería comer de la forma más limpia, fresca y ecológica posible.

Según la medicina tradicional china y el ayurveda conviene comer alimentos más calientes y cocidos que fríos y crudos. Estos incluso se desaconsejan.

En esta línea se insiste en mantener el cuerpo cálido, sobre todo pies, vientre y manos.

Remedios naturales

La naturaleza es una gran fuente de superalimentos y medicamentos que ayudan a restaurar el equilibrio.

Conviene consultar a un buen médico naturista para saber los suplementos más adecuados en cada caso (es mejor no automedicarse, pues algunos de los que se recomiendan para la fertilidad pueden estar desaconsejados en ciertos casos, como la maca en problemas de tiroides).

Acupuntura y masaje

Conviene ponerse en manos de especialistas en fertilidad o profesionales con conocimientos en salud hormonal y glandular.

Reducir el estrés

Es básico y puede hacerse de manera efectiva con la práctica adecuada de yoga y meditación.

Depurar del cuerpo

Se puede favorecer con fitoterapia, un ayuno muy leve o ambos.

Conviene beber abundante agua, en botella de vidrio en lugar de plástico, y reducir la ingesta de comida enlatada. De nuevo, consultar un buen médico es lo más recomendable.

Un entorno menos tóxico

Se aconseja optar por productos de limpieza e higiene ecológicos, así como reducir la exposición a ondas electromagnéticas de wifis, móviles y electrodomésticos.

Además, vale la pena observar cómo nos afectan las personas y situaciones que nos rodean. Este estrés es tan perjudicial como cualquier otro.

Más naturaleza

Realizar paseos diarios en zonas verdes de aire limpio permite conectar con la energía rejuvenecedora de la naturaleza y aumentar el flujo y la oxigenación sanguíneos.

Cómo te ayudan las posturas de yoga a quedarte embarazada

Este artículo se centra en técnicas y posturas clave de yoga y de respiración que buscan, entre otras cosas, aumentar el flujo sanguíneo general.

Mejorar el funcionamiento de tus ovarios

En particular, las posturas están pensadas también para aumentar el flujo sanguíneo a los órganos reproductivos y las glándulas hormonales.

Con muchas de ellas, además, se disminuye la tensión en la zona abdominal, lo que permite a la sangre llegar mejor. Por otra parte, ayuda al funcionamiento de los sistemas hormonal y endocrino.

El efecto de una respiración más consciente

La respiración es la base de la práctica, del mismo modo que lo es de nuestra existencia, y es esencial ser consciente de ella, porque sin aliento no hay vida.

Este gesto tan sencillo de prestar atención a la respiración lleva a un estado más relajado y centrado cercano al estado de mindfulness o atención plena, que ayuda mucho a reducir el estrés cotidiano y disfrutar del presente.

Hacer circular la energía

Las posturas o asanas amplían el trabajo añadiendo movimiento corporal. Enseñan a conectar con la energía terrenal y fértil. La madre tierra es generosa: nos cuida y da lo que necesitamos.

Así, la práctica física aporta no solo los beneficios de cada postura sino un mayor flujo de energía a través de los meridianos, nadis o líneas energéticas. No hay que olvidar que asana en sánscrito significa "asiento cómodo": uno debe hallarse a gusto en ellas, estable y con un aliento profundo y tranquilo.

Una secuencia de asanas que potencian la fertilidad

Las asanas de este artículo se ofrecen en un orden específico, en una secuencia, con la contrapostura óptima para crear un equilibrio entre prana y apana, dos tipos de energía. Prana es dinámica y estimulante y fluye hacia arriba y hacia dentro; apana, recesiva y reparadora, fluye hacia abajo y afuera.

La práctica finaliza con una meditación en la que, después de liberar tensión corporal, se suelta la tensión mental y emocional. Es la oportunidad perfecta para volver a uno mismo: a la sede de la fe y de todo lo que es, a la energía universal que nos rodea y nos conecta.

Puedes practicar esta secuencia durante todo el ciclo, excepto, en general, durante los días de regla. Así pues, evita estas asanas en la menstruación, pues se trata de un periodo de limpieza en que el cuerpo precisa especial descanso.

Finalmente, es importante ir más allá de las posturas, porque la esencia de la vida está en su raíz: en la energía. Acaso por eso la ciencia de la reproducción asistida aún no obtiene una alta tasa de éxitos, porque estamos solo empezando a entender el mundo a niveles más sutiles y todavía queda mucho por descubrir.

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