Técnicas para disfrutar del sexo

8 formas de preparar tu cuerpo para sentir placer

Mireia Darder

El movimiento lo relaja: así se multiplica la sensibilidad y surge el instinto. Solo entonces todo nuestro cuerpo está distendido, intercomunicado y listo para el placer.

A todos os habrá pasado alguna vez que en periodos de mucho cansancio corporal o de dormir poco se nos apaga completamente el deseo y nos cuesta más llegar al orgasmo. De hecho, el estrés es uno de los mayores enemigos del sexo.

Necesitamos un cuerpo sano para disfrutar

Aunque la mente y las fantasías se consideran los órganos sexuales más potentes, no podemos olvidar que el cuerpo es finalmente el que “siente”, es el gran vehículo del placer, de forma que un cuerpo sano es el ingrediente fundamental para gozar de unas buenas relaciones sexuales.

Lo principal que hay que tener en cuenta –a menudo lo más difícil debido a nuestro estilo de vida– es mantener un cuerpo relajado y distendido.

Pero, ¿qué entendemos por un cuerpo sano?

Esto significa un cuerpo donde no haya un exceso de tensión muscular y que esté libre de bloqueos y contracturas. No estamos hablando de una relajación en la cual el cuerpo esté pasivo y sin tono muscular, sino de un estado de fluidez corporal en el cual puedan realizarse todos los movimientos posibles.

Además, esta misma fluidez facilitará la liberación de emociones acumuladas en el cuerpo en forma de tensión. Por tanto, si realizamos un movimiento libre y expresivo del cuerpo, llegaremos a este deseable estado de salud. Para lograrlo, podemos realizar regularmente técnicas como la danza libre y el movimiento expresivo.

Cuando sentimos esta distensión, entonces podemos sentir con mayor intensidad las sensaciones a lo largo del cuerpo. Hay un incremento de la sensibilidad porque todas las zonas se pueden interrelacionar e intercomunicarse. Además, se manifiesta con más facilidad el instinto, ya que también estamos más abiertos a darle voz al cuerpo sin tantas interferencias mentales. A ello se añade que en un cuerpo más distendido la mente se calma con mayor facilidad.

La respiración, la llave del placer

Un punto determinante para sentir más placer durante las relaciones sexuales es la respiración: cuanto más amplia es, más capacidad nos proporciona para sentir y, por tanto, también más placer. La respiración puede llegar a ser más profunda cuando el cuerpo está relajado. De hecho, cuando no queremos sentir –como por ejemplo cuando estamos asustados– lo primero que cortamos es la respiración, convirtiéndola en más superficial.

Los puntos clave del cuerpo

En el cuerpo tenemos varios centros de control que pueden impedirnos sentir: el cuello es el punto en el que ejercemos más control sobre lo que sentimos en nuestro cuerpo y conviene aflojarlo para poder incrementar nuestra sensibilidad.

No es un mito ni un tópico el hecho de que bailes como la samba y la salsa, que implican una gran movilidad de la cadera y de los glúteos, conllevan más placer.

Otra zona que está estrechamente relacionada con la sexualidad es la parte baja del cuerpo: pelvis, caderas, glúteos y piernas. Es importante que tengan la máxima movilidad posible para que podamos sentir todas las sensaciones que tienen lugar en ellas durante el sexo. La articulación de la cadera en la medida en que esté suelta nos va a llevar a disfrutar mucho más de nuestra sexualidad.

8 propuestas para despertar tu cuerpo

Tipos de ejercicios y técnicas que ayudarán a despertar tus sensibilidad.

1 Correr aumenta el deseo

El simple hecho de tener más actividad física como, por ejemplo, correr, incrementa los niveles de testosterona en el cuerpo y el deseo sexual.

2 El baile distiende la musculatura

Bailar de forma libre sin pautas establecidas, siguiendo el ritmo y los movimientos espontáneos, nos permitirá gozar de un cuerpo más distendido, relajado, que siente mucho más el deseo y el placer.

3 Masajes para aumentar el placer

Los masajes son un gran aliado del sexo porque ayudan a liberar tensión y a aumentar nuestra sensibilidad corporal y a flor de piel.

4 La danza del vientre

Ayuda a adquirir movilidad en la cadera y la zona pélvica para conectar más con las sensaciones que se generan en esta zona. Además desarrolla la sensualidad y la capacidad de seducción, partes importantes a la hora de conectar con nuestra sexualidad.

5 Danzas africanas contra el estrés

Estas danzas en las cuales se trabajan con fuerza las piernas, las caderas y los glúteos a ritmo de tambor son muy adecuadas para soltarnos y, sobre todo, para conectar con el instinto.

6 Hipopresivos para el suelo pélvico

Estos ejercicios realizados en apnea permiten fortalecer la musculatura abdominal profunda y del suelo pélvico, aumentando las sensaciones y el riego sanguíneo en toda la zona genital. Incrementan el deseo y el control en todo lo referido al sexo.

7 Practicar el tantra

Aunque no es un ejercicio físico corporal, esta práctica te puede ayudar a conectar con la respiración y con la parte energética de tu ser, que es un elemento muy importante en la actividad sexual.

8 Práctica y más práctica

El cuerpo necesita regularidad para poder sentir de verdad la distensión física y emocional. Solo notaremos los cambios si lo realizamos dos o tres veces a la semana.

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