Cardo mariano

Sus semillas contienen siliramina, que protege al hígado. Entre otros usos medicinales es antihemorrágico, ayudando a regular la menstruación. Te contamos cómo tomarlo y en qué casos debe evitarse.

El cardo mariano: planta ornamental y aliada del hígado

Originario del Mediterráneo, el cardo mariano (Silybum marianum) se ha utilizado desde hace miles de años en toda Europa por sus poderosas y variadas virtudes medicinales y, especialmente, por ser protector del hígado y un excelente remedio de las afecciones hepáticas.

El calificativo de «mariano» procede de una leyenda según la cual la virgen María tiñó de blanco las hojas de esta planta con la leche de su seno cuando trataba de ocultar a Jesús de la persecución de Herodes; por eso también se le llama "cardo de leche" o "cardo lechoso".

Características del cardo mariano

Esta planta espinosa crece silvestre sobre suelos secos y soleados, aunque también se cultiva como planta ornamental.

  • Con una altura máxima de un metro y medio, presenta un tallo muy robusto y ramificado.
  • Sus hojas son grandes y lobuladas y tienen un color verde grisáceo salpicado de manchitas blancas.
  • Las flores, con una tonalidad purpúrea, están dispuestas en una cabezuela terminal que recuerda a una pequeña alcachofa.
  • Las semillas del cardo mariano son negras y brillantes.
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Usos medicinales del cardo mariano: la silimarina

El cardo mariano contiene una pequeña proporción de un aceite graso, así como proteínas, tiramina, principios amargos y una sustancia llamada silimarina a la que se atribuye un alto efecto protector sobre el hígado.

La silimarina, contenida en las semillas, tiene la capacidad de fortalecer las membranas celulares del hígado impidiendo la absorción de aquellos productos tóxicos que podrían dañarlo y estimulando al mismo tiempo la síntesis de las proteínas y la secreción de bilis. Con este extracto se preparan cápsulas y gotas.

Por todo ello otorga al cardo mariano sus valiosas propiedades medicinales:

  • Se utiliza para tratar diversas afecciones hepáticas, como, por ejemplo, las infecciones causadas por la ingestión de setas venenosas o la hepatitis aguda.
  • Resulta asimismo indicada para combatir las jaquecas y las neuralgias
  • No menos importante es su virtud como antihemorrágica, lo que la convierte en un remedio especialmente útil para tratar reglas abundantes, hemorroides, hemorragias nasales y varices.

Remedios naturales con cardo mariano

Infusión de cardo mariano para reducir la inflamación del hígado 

Se prepara mezclando, a partes iguales, cardo mariano (la «alcachofa» triturada con sus semillas incluidas), angélica, raíz de genciana, hojas de alcachofera, centaura, caléndula, menta, hojas de boldo y cachurrera (Xanthium spinosum). 

Cómo prepararla: Se dispone una cucharada sopera de este combinado por cada medio vaso de agua y se mantiene una noche en remojo. Al día siguiente se cuela y se bebe en ayunas.

Una alternativa sencilla es mezclar una cucharadita de semillas decardo mariano en un yogur.

Infusión para tratar la hepatitis alcohólica

Existe una fórmula que se elabora mezclando una cucharada sopera de cardo mariano con dos de cachurrera

Cómo prepararla: Se hierve el combinado 5 minutos disuelto en un litro de agua y se deja reposar, tapado, 5 minutos más. Para mejorar su sabor puede agregarse un poco de menta en el último hervor.

Infusión de cardo mariano para la menstruación

Para normalizar las reglas abundantes se prepara una infusión que se obtiene al mezclar, a partes iguales, cardo mariano con bolsa de pastor, ortiga y cola de caballo en una proporción de tres cucharadas soperas por cada litro de agua.

Para prevenir molestias menstruales, puede tomarse una taza diaria, en ayunas, durante los nueve días previos a la regla.

Para atenuar los mareos y vómitos de un viaje

En este caso basta con tomar un té de cardo mariano.

Contraindicaciones y precauciones

  • El consumo de cardo mariano puede generar en algunas personas trastornos gastrointestinales. 
  • No está recomendado en caso de hipertensión, pues puede tener efectos sobre la presión arterial.
  • Puesto que altera la capacidad de coagulación, no se recomienda antes ni después de una cirugía.

Asesora: Trini Ferrán, herborista de «El Manantial de Salud»)

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