Se cree que el primer indicio de hibridación entre dos especies de mentas se llevó a cabo en Inglaterra hacia mediados del siglo XVII. De aquella estirpe, entre una menta de agua y una menta verde, y tras incontables nuevas hibridaciones, surgió la especie Menta piperita, la variedad de cultivo más apreciada actualmente y la preferida por sus variados beneficios para la salud.

La menta se cultiva con facilidad, mediante esquejes y renuevos, y no necesita muchos cuidados. Se trata de una planta muy aromática, de hasta 80 cm de altura, hojas pilosas y puntiagudas, forma oval y flores de color violeta pálido, agrupadas en espigas densas.

Se cultiva en viveros, sembrados, huertos y jardines, y se cosechan los ramilletes floridos desde finales de primavera.

Propiedades medicinales de la menta

La menta acompaña muchas formulaciones combinadas de plantas, a las que aporta su aroma y sabor característicos, pero por sí sola atesora incontables beneficios para la salud.

  • Es digestiva, aperitiva y carminativa, pues estimula la producción de bilis, facilita la absorción de nutrientes y calma los espasmos gastrointestinales y la hinchazón abdominal, además de evitar la formación de gases y las flatulencias.
  • Combate la sensación de náuseas y el mal sabor de boca.
  • Como tónico general se ha indicado tradicionalmente para plantar cara a los estados de astenia, debilidad y falta de apetito. Ya lo dice el refrán: "la menta el amor y el ánimo aumenta". 
  • Se ha demostrado útil para suavizar las jaquecas nerviosas o relacionadas con trastornos hepatobiliares.
  • Se considera analgésica, antiinflamatoria y antiespasmódica, ayuda a calmar la tensión muscular, las menstruaciones dolorosas y la inflamación articular.

Remedios naturales con menta

  • Infusión para digestiones pesadas: Como depurativo hepático, tras un empacho o por digestiones lentas y pesadas, los especialistas proponen la infusión que asocia las hojas de menta a las de boldo, diente de león y agracejo, a partes iguales. Cómo prepararla: Cuando el agua arranca a hervir, echa una cucharada sopera rasa de la mezcla por vaso de agua y mantén en infusión durante unos 7-8 minutos. Tómala después de las comidas, como remedio digestivo y restaurador.
  • Unas gotas de aceite esencial para facilitar la expectoración: Puedes inhalar esencia de menta disuelta en agua caliente para facilitar la expectoración, pero ten en cuenta que en algunas personas más de 2 o 3 gotas podrían provocar mareos, náuseas y nerviosismo.
  • Infusión para el dolor de cabeza: puedes tomar infusión sola de menta, o asociada a mejorana o fumaria.
  • Como tónico general: El aceite esencial de menta también se puede tomar como tónico general disuelto en un vaso de agua templada o sobre un azucarillo. Añade 2 gotas al vaso y tómalo de 1 a 3 veces al día.
  • En el baño o en un masaje: Se añade al agua de baño o se aplica en masaje la menta en infusión y tintura o bien unas gotas del aceite esencial. Resulta muy adecuado para aliviar el dolor producido por neuralgias como la ciática y el dolor reumático, así como trastornos de la piel como eccemas. 

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de Manantial de Salud

 

 

Artículos

Te puede interesar

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?