Desperdicio cero

Cómo secar las pipas de calabaza en casa

En tiempo de calabazas qué mejor que aprender a aprovecharla entera, incluidas las semillas. Puedes tostarlas tú mismo para disfrutarlas en infinidad de platos.

De lacalabaza se obtienen las famosas semillas de calabaza que, además de constituir un sabroso tentempié, atesoran nutrientes esenciales para la próstata y las defensas, como el cinc y la vitamina E.

Como otras semillas oleaginosas contienen abundantes grasas (un 45 por ciento), lo que las hace algo calóricas (162 calorías por una ración de 30 gramos), pero se trata, en su mayoría, de grasas saludables. No es extraño que de ellas se obtenga un aceite exquisito.

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Unas semillas muy ricas en minerales

La ración de 30 gramos aporta el 45% del magnesio y del fósforo que se precisan al día, el 25% del hierro, el 15% del zinc y el 14% de la vitamina E.

Pero además de ser muy nutritivas son ideales para dar colorido y un toque crujiente a cremas de verduras, ensaladas y panes.

Aunque se encuentran fácilmente ya tostadas, puedes tostarlas tú mismo en casa. Así no tendrás que desperdiciarlas cuando compres calabazas y podrás disfrutarlas más frescas.

Los trucos para secarlas en casa

  1. Vacía la calabaza con la mano o una cuchara, extrae las pipas y lávalas bajo el grifo, frotándolas para eliminar bien la fibra.
  2. Escúrrelas bien y sécalas con papel o, si las deseas más crujientes, déjalas en remojo durante 8 horas en agua con sal.
  3. Para tostarlas en el horno, extiéndelas sobre una bandeja de horno engrasada o cubierta con papel de cera, sálalas o aderézalas, y hornéalas a 180 o 200 °C hasta que se doren bien, removiéndolas cada 5 minutos.

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