Alcaravea

La alcaravea o carum carvi tiene numerosos usos culinarios como condimento, en ocasiones como sustituta del comino. Pero además sus frutos y semillas se utilizan en aromaterapia y con diversos fines medicinales: contra los cólicos y gases, la halitosis, o los hongos de la piel.

¿Qué es la alcaravea y para qué se utiliza?

La alcaravea (Carum carvi) pertenece la familia de las umbelíferas, como el anís, el hinojo y el comino. De hecho, es conocida también como comino persa hinojo meridiano. Al igual que estas, se emplea como condimento en guisos y repostería. 

Crece silvestre sobre prados húmedos y pastizales en áreas de montaña de casi toda Europa, si bien en España está restringida a los Pirineos, puntos localizados del sistema Ibérico y Central y montañas cántabras. Es una planta bienal, poco foliosa, con umbelas pequeñas de flores blancas.

Además de sus usos culinarios, con fines medicinales se emplean los pequeños frutos de la alcaravea. Podemos encontrarla en diversas presentaciones: la planta seca para infusión, la planta en polvo, los extractos fluido y seco, la tintura y el aceite esencial en frasco. 

Propiedades medicinales y beneficios de la alcaravea

Destaca el contenido en esencia de sus semillas –con un 70% de carvona y un 30% de limoneno–, pero los frutos poseen además flavonoides y ácido cafeico. Al igual que otras umbelíferas, la alcaravea tiene propiedades carminativas, antiflatulentas, antisépticas y anti- espasmódicas. 

Frutos de alcaravea contra la halitosis

Se emplea como tónico digestivo, para despertar el apetito en personas desganadas o convalecientes, y sobre todo para evitar los gases, el mal sabor de boca, la halitosis y las flatulencias. Los frutos –molidos– se pueden tomar solos o con yogur: media cucharada de café, tras las comidas principales, es suficiente para disfrutar de sus propiedades contra el mal aliento. 

Té de alcaravea contra la hinchazón abdominal 

Para aliviar la hinchazón abdominal y la flatulencia los expertos proponen mezclar los frutos de alcaravea con otras plantas carminativas como hinojo, regaliz y anís verde, a partes iguales.

Cómo prepararla: Se emplea una cucharada sopera de esta mezcla por vaso de agua, se hierve durante tres minutos y se deja reposar otros diez. A continuación se filtra y se puede ir bebiendo a lo largo del día.

Infusión para los cólicos infantiles

Se usa la infusión de alcaravea con manzanilla, indicada también para aliviar los espasmos gastrointestinales, la gastroenteritis y las dispepsias.

Esencia relajante: aceite esencial de semillas de alcaravea

De las semillas de alcaravea se obtiene un aceite esencial muy apreciado en aromaterapia. De aroma dulce y penetrante, se usa como relajante y regenerador de la piel en baños y masajes, si bien en este último caso debe mezclarse con aceites vegetales para que no irrite.

Se emplea en pieles grasas, seborreicas, en casos de acné y ante picaduras de insectos.

Alcaravea para lesiones en la piel: hongos, heridas y quemaduras

En uso tópico, la alcaravea resulta antiséptica y antifúngica. Se utiliza en infecciones fúngicas de la piel por hongos del género Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton, entre otros.

Se usa igualmente como remedio casero para limpiar y cicatrizar heridas superficiales, en otitis y sobre quemaduras y escaldaduras. Los frutos molidos también mejoran rasguños, heridas y quemaduras.

Podemos preparar una fórmula casera contra los hongos de la piel combinando alcaravea con pao d’arco, tomillo y cola de caballo, a partes iguales.

Cómo prepararla: tres cucharadas de la mezcla por medio litro de agua. Se hierve cinco minutos, se reposa diez y se filtra. Con la decocción, se lava a fondo la zona afectada y se deja actuar, sin necesidad de aclarar. 

Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud».

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