Hacer vinagre de manzana uno mismo en casa es fácil y barato, y los resultados son deliciosos. Si te haces tu propio vinagre de manzana, conoces los ingredientes y puedes estar segura de que no contiene aditivos (se les suele añadir sulfitos conservantes) o sustancias nocivas (restos de pesticidas agrícolas, por ejemplo).

Si tienes un manzano, es una manera muy interesante de aprovechar toda la cosecha. También puedes hacerlo cuando haya manzanas de oferta en el mercado local. Por supuesto, son preferibles las manzanas ecológicas y de kilómetro 0.

Por otra parte, preparar estas elaboraciones sencillas en casa contribuye a reducir la producción de botellas de plástico y las emisiones de CO2 que supone llevar una botella de vinagre desde una región lejana o desde otro país hasta tu casa.

Además, cualquier cosa que haces tu misma te hace más autosuficiente y, si se trata de un alimento, te sabe mejor. Te puedes hacer adicto a tu propio vinagre de manzana. Además, posee propiedades saludables.

 

Cómo hacer vinagre de manzana casero

Ingredientes para 1 litro de vinagre de manzana:

  • 500 g de manzanas ecológicas sin manchas ni signos de deterioro (también puedes usar una cantidad similar de centros de manzanas o pieles)
  • 250 gramos de azúcar
  • 1,5 l de agua mineral natural o filtrada

También debes tener listos:

  • 2 recipientes grandes (1,5 l) de vidrio de boca ancha (tipo jarra mason)
  • 4 botellas pequeñas (250 ml) de vidrio
  • Un paño de cocina, servilletas de papel (o filtros de café) y gomas
  • Un colador de trama fina y una gasa

Elaboración:

Lleva unas cuantas semanas preparar el vinagre de manzana, pero no es nada difícil. Ten en cuenta que los tiempos indicados pueden variar en función de la temperatura, el tipo de manzana, etc.

  1. Lava bien las manzanas, quítales el corazón y córtalas en cubos pequeños. Procura no cortar o machacar las semillas.
  2. Coloca los trozos de manzana en el recipiente grande bien limpio o esterilizado y añade agua fría hasta que las manzanas estén completamente cubiertas y aproximadamente 4 cm bajo el agua.
  3. Espolvorea el azúcar por encima y remueve todo bien.
  4. Luego coloca un plato pequeño sobre los trozos de manzana dentro del recipiente. De esa manera ninguno flotará hasta la parte superior (si entran en contacto con el aire podrían pudrirse y estropear la fermentación).
  5. Tapa el recipiente con un paño de cocina, sujétalo con una goma, y colócalo en un lugar oscuro a temperatura ambiente (alrededor de 21 ºC). Lo debes dejar ahí un par de semanas. Remueve las manzanas una vez al día con una cuchara de madera.
  6. Pasado ese tiempo, las manzanas se habrán depositado en el fondo, ya no tendrán tendencia a flotar. Se habrá formado una espuma blanca en la superficie, retírala con una cuchara de madera y luego vierte la sidra a través del colador o la gasa y llena el otro recipiente grande, que poco antes habrás esterilizado. Cubre cada frasco con una servilleta y sujétala con una goma. Tira las manzanas en la basura orgánica o en la pila de compost.
  7. Coloca el recipiente en el mismo lugar a temperatura ambiente (la temperatura ahora puede ser un poco más alta) y déjalo allí durante cuatro o cinco semanas más. En este tiempo pasará de ser sidra a convertirse en vinagre. No te sorprendas cuando a las dos semanas se forme la llamada madre de vinagre, una especie de masa gelatinosa que flota en el frasco. Remueve cada dos o tres días. Si aparecen brotes blancos o una capa blanquecina en la superficie del agua, retíralos (es un moho inocuo, pero no interesa que se desarrolle).
  8. Prueba el vinagre cada dos o tres días para comprobar si ha llegado al punto de acidez y sabor que desea. Puedes empapar una tira reactiva por debajo de la madre para medir la acidez (se encuentra en farmacias), que deberá ser de 4-5. Si el valor es superior a 5 no se ha alcanzado el nivel de acidez adecuado y la fermentación debe continuar.
  9. Hayas hecho o no la prueba (tu olfato puede ser suficiente), vierte el vinagre a través de un colador fino y una gasa en las botellas pequeñas, también esterilizadas, y ciérralas herméticamente con tapa metálica de rosca. Guarda la madre para hacer más vinagre con el mismo proceso de elaboración, pero más rápido. Solo tienes que añadir la madre a las manzanas junto con el agua.
  10. Deja que el vinagre madure en estas botellas en un lugar fresco o en el frigorífico durante ocho a diez semanas. Luego puedes empezar a utilizar el vinagre en tus recetas.

Algunas preguntas que te puedes hacer

La preparación de vinagre de manzana es sencilla pero jugar con la fermentación siempre produce respeto. Los principiantes pueden hacerse algunas preguntas.

¿Por qué se añade azúcar?

Para hacer vinagre, primero necesitas hacer un alcohol. El azúcar es el mejor alimento para que las levaduras que se encuentran en las manzanas se alimenten y se desarrollen rápidamente, dando lugar a la madre del vinagre. Luego esas bacterias convertirán el alcohol en ácido acético.

En teoría se puede hacer vinagre sin azúcar añadido, de manera que las bacterias se multipliquen gracias a los azúcares de la propia fruta, pero el proceso es muchísimo más lento y aumenta el riesgo de que se desarrollen mohos o bacterias patógenas.

¿Cuánto puede durar el vinagre casero?

Tanto como el comercial, que es un producto que no necesita refrigeración y con fecha de caducidad muy larga. Es normal que se forme algo de madre en la superficie o el fondo. Se puede retirar y continuar consumiendo el vinagre. A partir de los seis meses puede empezar a perder calidad.

¿Por qué se tapan los frascos con trapos o servilletas?

Durante el proceso de fermentación necesitamos que entre aire y salgan gases. Una vez ha terminado la fermentación, durante la maduración y el almacenamiento, nos interesa detener la fermentación, por lo que las botellas se tapan herméticamente.

¿Qué síntomas pueden indicar que el proceso no ha ido bien?

La presencia en cualquier momento de moho o espuma verde, gris, negra o marrón por encima del vinagre de manzana durante la fermentación o después indica que se ha producido una contaminación y debes tirarlo. Los mohos y bacterias que se han desarrollado podrían ser peligrosas. Pero esto solo puede ocurrir si no se ha sido cuidadoso con la higiene o se ha permitido que floten trozos de manzana por encima de la superficie de agua.

Cómo hacer "switchel" con tu vinagre de manzana

El "switchel" es una bebida hecha de agua mezclada con vinagre de manzana y jengibre. Se suele endulzar con melaza, miel, azúcar, azúcar moreno o jarabe de arce. Esta bebida es originaria del Caribe y fue popular en las colonias americanas a fines del siglo XVII. Si quieres hacer "switchel" tú misma en casa, todo lo que necesitas es:

Ingredientes:

  • 1,5 litros de agua
  • 1 rizoma grande de jengibre
  • 175 ml de miel (o sirope de arce)
  • 125 ml de vinagre de manzana
  • 100 ml de zumo de limón

Elaboración:

  1. Hierve el agua.
  2. Mientras tanto, pela y corta el jengibre en trozos grandes.
  3. Agrega el jengibre al agua hirviendo y déjalo hervir a fuego lento durante dos minutos.
  4. Retira la olla del fuego y deja que el jengibre se empape y se enfríe durante 20 minutos antes de agregar cualquier otro ingrediente.
  5. Cuela la infusión de jengibre a través de un colador. Puedes usar los trozos de jengibre para cocinar o hervirlos nuevamente para hacer otra infusión.
  6. Agrega la miel, el vinagre de manzana y el zumo de limón al "switchel" y remueve.

Puedes disfrutar del "switchel" frío o caliente. Ten la precaución de no calentar la bebida a más de 40 grados, de lo contrario, se perderán ingredientes valiosos.