Los tomates necesitan veranos largos, cálidos y con mucho sol para poder prosperar, sin embargo siempre están ahí acechando las temidas enfermedades que pueden ser muy peligrosas para las plantas y dificultar la vida de los jardineros.

Las enfermedades fúngicas causadas por el exceso de humedad, las deficiencias de nutrientes y las plagas causadas por errores de cuidado pueden afectar a las plantas de tomate.

1. Mildiú velloso y oídio: los hongos más comúnes del tomate

El mildiú velloso es una infección por hongos y se manifiesta en manchas de color verde claro oscuro, causadas por las esporas del hongo Phytophthora infestans, en las hojas y tallos de las plantas infectadas.

El mildiú de los tomates suele aparecer a partir de finales de mayo cuando suben las temperaturas y en condiciones de mucha humedad. Con el tiempo, las hojas de las plantas se vuelven amarillas o marrones, se marchitan y se caen.

También puede afectar a las plantas el oídio, Leveillula taurica, parecido al mildiú pero que afecta sobre todo a la parte superior de las hojas donde se aprecia una especie de capa harinosa blanca. Se da más en tomates de invernadero, porque está asociado con condiciones especiales de calor y humedad.

Tratamiento

Las partes de la planta afectadas por el oídio deben eliminarse inmediatamente para que el hongo no se propague más a los tomates. Para el tratamiento posterior es adecuada una solución altamente concentrada a base de agua y jabón natural. Las plantas afectadas se deben rociar generosamente con la solución una vez a la semana.

Prevención

No existen variedades de tomate que sean completamente resistentes al mildiú, aunque algunas son más resistentes que otras. Se recomiendan variedades de tomate como Philovita y De Berao.

En este vídeo puedes ver más consejos para prevenir el mildiu en las tomateras:

 

2. Podredumbre apical: manchas que se extienden

Si aparecen manchas marrones y negras en las hojas y frutos del tomate que se extienden y endurecen con el tiempo, se trata de pudrición apical.

En sentido estricto, no se trata de una enfermedad fúngica, como a menudo se supone, sino más bien del resultado de una deficiencia de calcio provocada por el estrés hídrico en las plantas.

Tratamiento

Agregar calcio al huerto puede ayudar a una planta de tomate infectada. Si también quitas las hojas debajo del primer racimo de frutas, te asegurarás de que los nutrientes pasen directamente a las plantas.

Prevención

Regar las plantas de tomate con regularidad, especialmente a altas temperaturas, puede prevenir la pudrición apical, porque el calcio solo puede ser asimilado si llega con el agua a las raíces.

También es importante asegurarse de que haya suficiente calcio en la tierra; una prueba de pH del suelo puede ayudar. Si el valor del pH es inferior a 5, la deficiencia de calcio es segura y la tierra debe enriquecerse con este mineral.

No existen variedades de tomate resistentes a la pudrición apical. Sin embargo, las variedades con frutos grandes (como los tomates corazón de buey) se ven afectadas con mayor frecuencia que los pequeños (como los tomates cherri).

3. Tizón tardío: típicas manchas oscuras

Las manchas grandes, oscuras y blandas en la fruta, marrones en las hojas marchitas, y oscuras y  alargadas en los tallos son síntomas del tizón tardío, un tipo de mildiú que también afecta al tomate.

Esta persistente enfermedad fúngica ocurre con especial frecuencia en las plantas durante los veranos húmedos.  

Tratamiento

Las partes afectadas de la planta deben eliminarse inmediatamente y desecharse en el contenedor de residuos orgánicos (no en el compost). Si la infestación es muy grave, se debe eliminar toda la planta.

Las frutas que aún no se han visto afectadas se pueden cosechar un poco verdes; los tomates seguirán madurando incluso después de la recolección si se mantienen sanos.

Prevención

Al regar hay que evitar los encharcamientos en la tierra y que las salpicaduras lleguen a las hojas, sie es posible.

Por otra parte, las plantas de tomate no deben estar demasiado juntas. Una distancia de unos 70 centímetros es una buena pauta para que las hojas de cada planta no se toquen entre sí y puedan secarse rápidamente en caso de aguacero. Esto previene el tizón tardío y la podredumbre parda, así como otras enfermedades.

4. Tizón temprano: manchas redondas

Si aparecen manchas redondeadas de color marrón grisáceo en las hojas de las plantas de tomate, se ha extendido la Alternaria solani.

El hongo, también conocido en el cultivo de patatas, se propaga desde el suelo a la planta y aparece primero en las hojas inferiores.

Desde allí se propaga a los brotes y las hojas de arriba hasta que finalmente se enrollan y mueren por completo.  Cuando los frutos se infestan no son comestibles.

Tratamiento

Dado que el hongo se extiende por todas las partes de la planta, en caso de infestación es recomendable eliminar inmediatamente las hojas y brotes afectados.

Precaución

Como el hongo del tomate se adhiere durante mucho tiempo a materiales como palitos de plantas o herramientas de jardín, conviene desinfectar todo a fondo después de cada temporada.

Prevención

Puedeayudar eliminar de forma preventiva las hojas inferiores de las plantas de tomate hasta una altura de 30 centímetros, para dificultar que el hongo se propague desde el suelo hacia arriba a través de las hojas.

5. Tomates partidos

Es molesto cuando los hermosos frutos rojos de las plantas de tomate se abren poco antes de la cosecha. La buena noticia, sin embargo, es que la fruta partida no es estrictamente un signo de enfermedad.

El agrietamiento es el resultado de un suministro de agua desigual. Si las plantas de tomate se riegan demasiado de repente después de un período seco, los frutos literalmente se hincharán y eventualmente reventará su piel.

Tratamiento

Una vez que los frutos de las plantas de tomate se han abierto, lamentablemente no se puede hacer nada más.

Prevención

Para evitar que la piel se agriete o reviente, conviene regar las plantas de tomate de manera uniforme y no en exceso.