Limpieza ecológica

¿Cómo se limpian los vidrios esmerilados o satinados?

Se ponen en la ducha o en ventanas para proteger la intimidad sin cortinas, pero son más delicados y difíciles de limpiar que los vidrios transparentes. Sólo necesitas unos pocos utensilios para limpiarlos sin productos químicos.

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Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

El vidrio esmerilado, satinado o tratado al ácido deja pasar la luz, pero no deja ver formas a su través. Se acostumbra a instalar en mamparas de ducha, en puertas y ventanas de oficinas o en el cerramiento de balcones y terrazas. También se usa para fabricar mesas y pantallas de lámparas.

Limpieza de vidrio esmerilado sin químicos abrasivos

Aunque el vidrio esmerilado no es difícil de limpiar, conviene evitar el uso de productos de limpieza que sean demasiado agresivos, que pueden dañar la delicada superficie. Si se desgasta, el vidrio pierde su funcionalidad y las manchas no se podrán eliminar.

Necesitarás los siguientes utensilios y materiales:

  • Una esponja suave
  • Un paño sin pelusa para secar
  • Esencia de vinagre o ácido cítrico
  • Un par de guantes de limpieza

Asegúrate de que no solo la esponja sino también los paños sean lo más suaves posible. Cuanto más suave sea lo que emplees para limpiar, menos daño le harás al vidrio.

Si quieres usar un lavavajillas suave o un limpiacristales, es recomedable que utilices productos ecológicos (con aval Ecocert) sin tensioactivos a base de petróleo y otros ingredientes problemáticos.

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Limpieza paso a paso

Si el cristal está un poco deslustrado, perono tiene ninguna mancha específica, realiza la limpieza de la siguiente manera:

  1. Enjuaga el cristal con agua tibia, luego toma la esponja suave y recorre el la superficie con movimientos circulares y con poca presión.
  2. Luego echa un vistazo al vidrio y mira si ya está brillante. Si no es así, échale un poco de limpiacristales o unas gotas de lavavajillas. También debes aplicar el producto con movimientos circulares y dejar actuar brevemente.
  3. Luego enjuaga el detergente con agua tibia. Si aún quedan algunas manchas, repite el segundo paso.
  4. Finalmente seca el vidrio con un paño suave.

Asegúrate de eliminar cualquier residuo de limpiador con agua, ya que no querrás que permanezca en el vidrio. Siempre se recomienda limpiar de esta manera cuando el vidrio aparece turbio o amarillento.

Si deseas eliminar las manchas de cal o las huellas dactilares del vidrio satinado, hay otras opciones.

Cómo quitar las huellas de dedos

Si hay huellas dactilares en la superficie del vidrio, debes limpiar el vidrio esmerilado de la siguiente manera:

  1. Rocía el vidrio con limpiacristales y extiéndelo.
  2. Permite que el limpiador se seque, luego trata el área afectada con agua.
  3. Seca a continuación con un paño suave.

Si utilizas limpiacristales, pueden producirse efectos ópticos durante la limpieza que desaparecen después del secado. Asegúrate de no ejerces demasiada presión sobre el cristal; debes acariciarlo con movimientos suaves.

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Cómo quitar las manchas de cal

Si vives en un área con agua muy dura, las paredes de la ducha con acabado satinado pueden mancharse rápidamente con cal. Por lo general, puedes reconocer las manchas por su color blanco. Normalmente, las manchas de cal no se eliminan fácilmente con jabón, por lo que hay que recurrir a otros medios.

La esencia de vinagre o el ácido cítrico es lo mejor para limpiar el vidrio esmerilado. Debes diluir la esencia de vinagre antes de usarla. La proporción recomendada suele estar indicada en el envase.

  1. Mezcla una cucharad de ácido cítrico con un vaso de agua.
  2. Ponte los guantes de limpieza y empapa tu esponja en el remedio casero de tu elección.
  3. Frota suavemente la esponja sobre las manchas y deja que el producto actúe.
  4. Lava todo con agua tibia.
  5. Si las manchas aún son visibles después de la primera vez, repite el proceso hasta que desaparezcan.

Limpiar el cristal con bicarbonato

También se puede utilizar bicarbonato para eliminar la suciedad persistente.

Disuelve 15 g de bicarbonato en un vaso de agua y añade un chorrito de vinagre de limpieza. Usa un paño que no deje pelusa para aplicar la mezcla en toda la superficie del vidrio. Déjala reposar durante unos minutos y luego frota con un paño suave.

Cuando termines de frotar la superficie, enjuágala con agua, rocíala con la mezcla de ácido cítrico y agua, y luego vuelve a enjuagarla.

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