Escabiosa

La escabiosa (Knautia arvensis), una planta silvestre muy común, destaca por sus propiedades depurativa y se emplea también para aliviar el picor.

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La escabiosa (Knautia arvensis), conocida también como «viuda silvestre» o «hierba de la sarna», es una planta presente en toda Europa y bastante común en prados, herbazales, roquedos y márgenes de caminos y sembrados.

Presenta una roseta de hojas basales y otras superiores, estas partidas en lóbulos o segmentos iguales, a excepción del terminal, que es más grande. Sus capítulos florales, dispuestos sobre largos pedúnculos, lucen unas diminutas flores de color rosa, las externas con los pétalos más aparentes.

Según cuenta Font i Quer en su ya clásica obra sobre plantas medicinales, Dioscórides, el médico griego del siglo I, conocía ya bien la escabiosa. Del zumo de esta planta decía que se trataba de «un saludable remedio contra todas las pasiones del pecho, contra las opilaciones del hígado y el bazo y contra toda suerte de lepra o de sarna si se bebe con miel». De hecho, el nombre «escabiosa» deriva del latín scabies, que significa «sarna».

La escabiosa se encuentra en forma de planta seca para infusión, baños locales o compresas, o bien en forma de tintura alcohólica, aunque mucho menos. También se comercializa como tintura homeopática.

Propiedades medicinales de la escabiosa

Con fines medicinales se cosechan, en primavera y verano, las flores y las hojas, y en menor medida el rizoma. Contiene azúcares, taninos, principios amargos y lactonas sesquiterpénicas, además de saponinas en el rizoma.

Se ha usado de forma tradicional como diurética, depurativa, expectorante, sudorífica y cicatrizante.

La escabiosa no se encuentra en todos los herbolarios , pero se puede recoger en el campo, preferiblemente en puntos alejados de carreteras, canteras, vertederos y otros espacios susceptibles de estar contaminados.

Los herbolarios la recomiendan como antipruriginosa, para aliviar los picores, en pruritos, picaduras de insectos y sobre eccemas y dermatitis. También se ha empleado para aliviar la varicela, tanto en niños como en adultos. 

Cómo utilizar la escabiosa

La infusión de escabiosa es muy depurativa y se puede tomar bebida o aplicar sobre la piel. También se puede usar para la bronquitis o aplicar en uso externo para aliviar problemas de la piel.

  • Infusión para el picor. Esta tisana depurativa es ideal para calmar el prurito: Se añaden dos cucharadas soperas de la planta seca –sola o asociada a malva– por medio litro de agua. Se hierve 2 minutos, se deja reposar 10 y se cuela. Se bebe durante el día, con una pizca de miel.
  • Aplicada sobre la piel: Se puede usar en baño o masaje, empapando con ella una gasa o compresa, para cicatrizar heridas, reducir los granos o aliviar dermatitis y úlceras de la piel.
  • Freno a la bronquitis: Como planta expectorante y sudorífica, la escabiosa se puede combinar con hisopo, brotes de pino silvestre, malva y saúco, además de con anís estrellado, en una eficaz fórmula que ayuda a combatir la bronquitis y los episodios de gripe. Cómo prepararla: Basta con combinar las plantas a partes iguales y separar una cucharada sopera rasa de la mezcla por taza de agua. Se hierve de 2 a 3 minutos, se deja que repose otros 10 y se toman hasta tres tazas al día, moderadamente calientes.
  • Como laxante: Para este fin se mezcla con malvavisco, frángula y malva a partes iguales, y se toman dos vasos diarios, en ayunas, mientras persista el estreñimiento.


Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de «Manantial de Salud»