Cocina preparacionista

10 alimentos en conserva para sobrevivir en situaciones extremas

La cocina "preparacionista" ante temores de desabastecimientos mundiales está tomando impulso. Sin llegar a ese extremo, la vieja técnica de preparar y almacenar conservas de larga duración resulta tremendamente útil para estar preparados ante cualquier situación.

Desde el principio de los tiempos, el ser humano ha sabido aprovechar lo que nos ofrecía la tierra y almacenar para los meses de frío o ausencia de cosecha.

Salazones, alimentos deshidratados como los orejones o las pasas, fermentaciones, el enterrado en arena o fibra de coco que se aplica a raíces como la zanahoria o la remolacha roja y otros sistemas de conservación llevan con nosotros desde hace milenios y otros como la esterilización al baño maría desde hace siglos.

En pleno siglo XXI disponer de una buena despensa es bastante sencillo y tenemos variedad de productos y conservas para elegir, tanto para el congelador o la nevera como para mantener a temperatura ambiente.

Escasez de alimentos o de energía: así se preparan

Desde hace unos meses se está popularizando el movimiento de los “preparacionistas” que son personas que almacenan comida y otros elementos de supervivencia como linternas o agua para posibles situaciones de emergencia o desabastecimientos de gas, electricidad o alimentos

No se trataría por tanto de una despensa básica para consumir en los menús familiares de las siguientes semanas y ayudarnos en la logística de la cesta de la compra, sino de alimentos para guardar a más largo plazo.

En esas circunstancias podemos recurrir a gran variedad de latas y conservas tanto de verduras como pescado o embutidos/productos cárnicos y hasta procesados como barritas energéticas o dulces.

Pero también podríamos preparar una despensa de larga duración 100% vegetal y más saludable.

Cómo preparar una despensa de larga duración

La lista de una posible despensa vegetal puede ser larguísima, pero lo mejor es:

  • Elegir pocos alimentos, pero muy nutritivos, fáciles de calentar o cocinar y de larga duración.
  • Marcar bien la fecha de caducidad. Algunos de los productos citados como legumbres, cereales secos o pasta pueden durar años en el lugar adecuado, oscuro, seco, alejado de la humedad y en recipientes herméticos, aunque se recomienda consumirlos en unos 18 meses. En el resto de los alimentos habrá que revisar la caducidad en cada caso y tenerlo en cuenta para irlos consumiendo y reponiendo.
  • Para mayor protección, podemos recurrir a clavos de olor y hojas de laurel seco porque ahuyentan a los insectos. Se pueden colocar dentro de los recipientes o en las estanterías.

10 básicos en una despensa para emergencias

Esta es la lista de alternativas de conservas de larga duración para estar preparados para seguir una dieta vegetal a base de conservas si las circunstancias lo exigiesen.

1. Legumbres en todas sus formas

Son la proteína vegetal por excelencia, saciantes y muy nutritivas y pueden solucionarnos la alimentación básica en cualquier tipo de crisis social-económica. Podemos almacenarlas tanto secas –si luego disponemos de recursos y combustibles para cocinarlas– como cocidas. Las conservas de cristal y sin conservantes son las más adecuadas.

2. Cereales y pseudocereales

Arroz, avena, espelta, maíz, quinoa, sarraceno… han sido la base de la alimentación de distintas civilizaciones y nos pueden enriquecer muchas comidas.

  • Las podemos guardar tanto en grano como cocinadas y hasta se pueden congelar con el método de la bandeja que consiste en que se coloca en una bandeja los granos cocidos y fríos y cuando se congelen ya se guardan en tarros. De esta forma quedan sueltitos y no apelmazados.
  • Aquí incluiríamos harinas y pasta, siempre contando con que tengamos opciones para cocinarlas.

3. Frutos secos

Los frutos secos, preferentemente con cáscara, también serán protagonistas de esta despensa de futuro porque son alimentos poderosos y en su pequeño tamaño y poca cantidad ofrecen muchos beneficios nutricionales, además de ser energéticos y proteicos.

  • Apostamos por los frutos secos locales y tenemos una amplia variedad a elegir como nueces, almendras, avellanas, anacardos, pistachos, castañas… Y no nos olvidemos del cascanueces o aparato similar.
  • Como los frutos secos son alimentos muy concentrados, con un puñado al día es suficiente.

4. Conservas clásicas

Las conservas clásicas de verdura cocinada son los referentes del concepto “despensa” y nos harán más delicioso cualquier plato.

  • Espárragos, pimientos asados, alcachofas, guisantes, acelgas, judías verdes, tomate crudo o salsa de tomate frito… son ejemplos de verduras que se encuentran con facilidad en botes de cristal.

5. Encurtidos

Los encurtidos de calidad y fermentados como aceitunas, pickles, pepinillos, chucrut, kimchi y otros son buenos probióticos y encajan en este tipo de equipamiento.

Artículo relacionado

6. Semillas

Las semillas son auténticas píldoras nutritivas porque en ellas se encuentran todos los elementos que necesita la planta para desarrollarse.

  • Semillas de lino, de sésamo, girasol, calabaza o cáñamo se encuentran con facilidad y los podemos conservar en tarros de cristal o al vacío.

7. Alimentos deshidratdaos

Tampoco pueden faltar todo tipo de deshidratados, que podemos preparar nosotros fácilmente en casa tanto al sol, como en horno a baja temperatura o en aparatos deshidratadores eléctricos.

  • Setas, tomates, frutas y verduras en juliana, entre más opciones, resultarán deliciosas al paladar y un gran recurso en nuestra despensa. Y la fruta deshidratada puede sustituir a otros caprichos poco saludables.

8. Proteina en conserva

Respecto a otras proteínas vegetales, más allá de las legumbres, para poder cocinar todo tipo de recetas y preparaciones, el mercado veggie ha evolucionado mucho los últimos años y podemos encontrar tempeh, tofu o seitán en tarro, soja texturizada, jack fruit (fruta tropical con textura similar a la carne) o latas de carnita (producto de a base de gluten y almendras).

9. Aceites, vinagres y salsas

Por supuesto hay una lista amplia de alimentos que serán el complemento perfecto para nuestra logística alimenticia: aceite de oliva, aceite de coco, vinagre, salsa de soja...

10. Aderezos

Es buena idea tener disponible miso (fermento-medicina con el que podemos preparar en segundos una rica sopa añadiendo una cucharita de miso a agua caliente), hierbas aromáticas y especias, algas, algún super alimento en polvo o suplemento alimenticio, endulzantes como estevia, azúcar de coco, melaza de cereales; canela, chocolate, bebidas vegetales en brick o en polvo…

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?