6 hábitos japoneses para la felicidad, la salud y la prosperidad

Las personas más ancianas del mundo viven en Japón y su esperanza de vida es cada vez mayor. ¿Cuál es su secreto? Existen diferentes hábitos que brindan a los japoneses una vida larga, saludable y próspera.

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A pesar de que en Japón no es oro todo lo que reluce, posee una visión del mundo y unas tradiciones que permiten a muchos desarrollar una vida saludable y satisfactoria.

Los hábitos saludables de los japoneses tienen su origen en tiempos remotos y en una visión del mundo que prima la serenidad interior y la armonía con el entorno y con las demás personas. 

1. Shinrin-yoku

Para encontrar la paz y recuperar fuerzas, los japoneses hacen shinrin-yoku, “baño de bosque”. Consiste en sumergirse en un bosque durante varias horas, abandonar las preocupaciones habituales y disfrutar de todo lo que te llega a través de los sentidos. 

Una estancia en el bosque, donde se respira el ambiente con todos los sentidos, tiene un efecto regenerador en cuerpo y mente, porque el ser humano experimenta la "biofilia", que es una tendencia a conectar con el medio natural, con los animales y las plantas, porque en su compañía nos hemos desarrollado durante millones de años. 

Los beneficios para la salud física y mental científicamente probados de esta popular ceremonia de bienestar incluyen: reducción del estrés, mejor sueño, mayor concentración y creatividad, recuperación física, regulación inmunitaria y una mayor sensación general de felicidad.

Para practicar el shinrin-yoku solo tienes que acercarte a un bosque (o un parque) y seguir nuestros consejos sobre cómo se toma un baño de bosque, que encontrarás resumidos en este vídeo:

 2. Ikigai

El ikigai tiene una larga historia en Japón. Es un término completamente normal y cotidiano que significa “valor de la vida” o “sentido de la vida”.

Esencialmente, tu ikigai es la cosa o cosas por las que vale la pena levantarte cada mañana. Sin embargo, no todo el mundo conoce su ikigai. Descubrirlo y cultivarlo puede ayudarte a vivir más plenamente, desarrollando tus habilidades, deseos y pasiones.

No puedes forzar el descubrimiento de tu Ikigai. Se trata de liberarte de las limitaciones sociales y vivir tu verdadero yo. Así que no te estreses, simplemente integra la pregunta de por qué te levantas por la mañana en tu vida diaria.

Cada actividad o tema que despierte tu interés puede convertirse en tu ikigai. Puede ser, por ejemplo, aprender a pintar o a tocar un instrumento o colaborar como voluntario en una ONG.

Si quieres saber más sobre el ikigai puedes leer el libro que le ha dedicado Francesc Miralles o su artículo en Cuerpomente: Ikigai: el secreto japonés para vivir más y mejor

3. Moai

Como el ikigai, el moai es un concepto que procede de la isla de Okinawa, una región del mundo donde la gente vive mucho más tiempo, es más feliz y más saludable que el promedio.

Moai es el  grupo de amigos de toda la vida donde se comparten alegrías y problemas, y que siempre está dispuesto a prestar apoyo. Empiezan a formarse en la infancia y se mantienen toda la vida.

Originalmente los moais se formaban para aunar los recursos de un pueblo entero para proyectos u obras públicas. Si un individuo necesitaba capital para comprar un terreno o atender una emergencia, el moai era la única manera de juntar el dinero.

Hoy la idea se ha expandido hasta convertirse en una red de apoyo social, una tradición cultural que fomenta la solidaridad y el compañerismo.

En los barrios de Okinawa, los amigos “se reúnen con un propósito común” (a veces a diario y a veces un par de días a la semana) para cotillear, compartir alegrías y hallazgos personales. En caso necesario también se presta ayuda material. 

Tradicionalmente, se formaban grupos de unos cinco niños que se comprometían mutuamente de por vida. Como su segunda familia, se reunirían periódicamente con sus moai tanto para trabajar como para jugar y para reunir recursos. Algunos moais han durado más de 90 años.

Los miembros del moai realizan una aportación mensual al grupo que se utiliza para cenas, juegos, reuniones o cualquier afición que tengan en común. Parte de estos fondos se pueden utilizar en caso de que un miembro lo necesite si peligra su bienestar.

Las relaciones cercanas, más que el dinero o la fama, son las que mantienen felices a las personas durante toda su vida. Esos vínculos protegen a las personas de los descontentos de la vida, y ayudan a retrasar el deterioro físico y mental.

4. Hara hachi bu

En Okinawa hay más de 60 personas de 100 años por cada 100.000 habitantes, tres veces más que en Estados Unidos. Parte del secreto se debe a la dieta y uno de sus principios es el hara hachi bu, la regla que recomienda comer solo hasta llenar "ocho partes del vientre". De esta manera se evita el exceso en la ingesta de calorías y todos los problemas que causa. 

La ciencia dice que el cerebro percibe que el estómago ha llegado a su límite 15 a 20 minutos después de realmente se haya llenado. Eso significa que cuanto más lento comas, antes notarás el punto en el que tu cuerpo está lleno.

Para practicar el hara hachi bu es necesario realizar una ingesta consciente, que significa saborear cada bocado, masticarlo bien y no distraerse con nada que no sea la propia comida.

5. Omotenashi

También conocida como hospitalidad japonesa. Es casi imposible traducir el concepto, porque se trata de mucho más que pura hospitalidad y en Japón suele ir más allá de lo que entendemos en occidente por ser un buen anfitrión.

La magia de omotenashi reside en crear una atmósfera en la que el visitante puede sentirse cómodo y seguro, sin esperar nada a cambio. Es el fruto de actuar desde el corazón, sin egoísmo. 

Las raíces reales del omotenashi se remontan al surgimiento de la ceremonia del té, cuyas reglas fueron establecidas por el maestro Sen no Rikyū en el siglo XVI.  Durante la ceremonia del té, el anfitrión brinda total atención a sus invitados. Comprender el significado de omotenashi significa comprender la cultura japonesa a un nivel profundo.

Por supuesto, no todo el mundo es siempre cortés, educado o empático, pero muchos de los valores implicados en el omotenashi  fortalecen la cooperación positiva y garantizan que uno se sienta bienvenido.

Elomotenashi se puede encontrar dondequiera que algo salga del corazón. Si mantienes los ojos abiertos en tu visita a Japón, podrás apreciar infinidad de comportamientos que pueden pasar desapercibidos pero cuyo objetivo es que tú te sientas bien.

6. Kaizen

Este concepto se aplica en  el mundo de la empresa. El término kaizen está compuesto de kai (cambio) y zen (para mejor). Se refiere a la mejora permanente de las actividades, procesos, procedimientos o productos por parte de todos los empleados de una empresa.

Lo importante no son tanto las grandes innovaciones, sino que cada empleado cuestione constantemente de manera crítica sus actividades y su lugar de trabajo y mejore continuamente su forma de trabajar.

La filosofía kaizen significa mejoras para todos, siempre y en todas partes. Masaaki Imai llamó la atención por primera vez sobre el concepto de mejora continua en Occidente en 1986 con su libro Kaizen: La clave del éxito competitivo japonés.

Según el kaizen, siempre es posible mejorar. Ya sean productos, servicios, procesos, actividades, lugar de trabajo... todo se puede mejorar.

La forma de pensar kaizen dice que cada trabajador debe pensar cada día en lo que se puede mejorar, simplificar u optimizar en su trabajo y hacer las sugerencias adecuadas. Esto se aplica en todas las empresas u otras instituciones.

El kaizen, por tanto, ofrece oportunidades de reconocimiento y crecimiento en lo laboral, que es un aspecto importante de nuestras vidas.

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