Castaño de Indias

Las semillas del majestuoso castaño de Indias son eficaces para tratar problemas venosos como las varices, las hemorroides y las piernas pesadas..

El castaño de Indias (Aesculus hippocastanum) no está emparentando con el castaño vulgar, pero produce unas semillas similares a las de este. Estas castañas, algo más aplanadas que las comunes, constituyen su parte medicinal, juntamente con las hojas y la corteza.

Se trata de un árbol majestuoso, de hasta 25 metros de alto, con la copa redondeada y las hojas grandes, partidas en segmentos ovalados y dentados, y flores agrupadas en características inflorescencias piramidales. Florece en primavera y exhibe sus castañas en verano.

El castaño de Indias es tu aliado contra los problemas venosos

La principal virtud del castaño de Indias es sus acciónes venotónica, vascoconstrictora y antiinflamatoria. Las semillas contienen flavonoides (esculina), saponósidos (escina), taninos y minerales. Las hojas contienen heterósidos cumarínicos, flavonoides y fitoesteroles, presentes también en la corteza, que es especialmente rica en alantoína y taninos.

La escina y la esculina son las sustancias que le confieren la capacidad de favorecer el riego sanguíneo periférico e impedir su estancamiento. Junto con el ginkgo, la vid roja y el rusco, se considera uno de los mejores recursos de herbolario para tratar los diferentes síntomas asociados a problemas de debilidad o insuficiencia venosa.

Indicaciones terapéuticas

Se indica en los casos siguientes:

  1. Venas varicosas y fragilidad capilar por insuficiencia venosa crónica.
  2. Hormigueos y calambres, sensación de adormecimiento de pies, piernas (sobre todo pantorrillas) y manos.
  3. Venas hinchadas en las piernas o flebitis, que provocan pesadez y ardor. El castaño de Indias reduce la inflamación y ayuda a que desaparezca la quemazón.
  4. Hemorroides. Previene su aparición y ayuda a combatirlas, aunque cabe asociarlo a una dieta adecuada.
  5. Edemas o hinchazón por retención de líquidos. Favorece la diuresis y la eliminación de toxinas.
  6. Sabañones y hematomas o sangrado bajo la piel, aplicado en emplastos y lavados.
  7. Metrorragias o menstruaciones con sangrado abundante y desarreglos de la menstruación en general.
  8. Problemas de microcirculación en la piel, sobre todo de la cara, o la cuperosis, con enrojecimiento facial y ardor, provocados por estados nerviosos, trastornos digestivos o abuso del alcohol.
  9. Las hojas y la corteza, a las que se atribuye una moderada acción astringente, se han indicado para frenar diarreas y para tratar por vía tópica conjuntivitis, gingivitis, heridas y quemaduras leves.
  10. Tradicionalmente se habían usado también para aliviar los dolores reumáticos.
  11. Asociado a plantas adecuadas, como el enebro, el maíz o el epilobio, o bien en forma de extracto líquido se ha indicado como apoyo en el tratamiento del adenoma benigno de próstata.
  12. Por su contenido en alantoína, se considera un excelente aliado de la piel.

Cómo se toma

El castaño de Indias se emplea por vía interna y externa. Por vía interna se toma en decocción de las semillas o la corteza, en infusión de las hojas, en extracto líquido de él solo o con otras plantas y en cápsulas. Las dosis más habituales son:

  • Decocción: 50 g por litro de agua.
  • Infusión: dos o tres tazas diarias.
  • Extracto líquido: 30 gotas en tres tomas diarias.
  • Cápsulas: hasta 3 al día, en función del problema.

Por vía externa se aplica la decocción en lavados de asiento o friegas, los emplastes de hojas frescas o bien preparados de herbolario y farmacia tipo supositorios, pomadas, geles o cremas, con extracto de escina.

Precauciones: cuándo no se debe tomar castaño de Indias

Por prudencia elemental, no se recomienda tomar castaño de Indias por vía oral durante el embarazo y el periodo de lactancia, como tampoco administrarlo a niños menores de 12 años.

Está contraindicado para quien siga tratamientos con anticoagulantes y antidiabéticos. Tampoco se recomienda en caso de enfermedad renal. Y se han detectado problemas de irritación de las mucosas gástricas en personas sensibles o alérgicas.

Cómo hacer un baño para piernas doloridas y varicosas

Este baño de asiento, especialmente indicado contra las varices, disminuye la inflamación venosa, alivia las piernas pesadas y previene el hormigueo y el adormecimiento.

Se mezcla castaño de Indias (semillas y hojas) con ciprés (gálbulos), rabo de gato, fenogreco, rusco y hamamelis a partes iguales y se hierven 6 cucharadas de la mezcla en 3 litros de agua durante 4-5 minutos.

Después se deja que repose, tapado, y se filtra.

Llena la bañera de manera que el agua tibia te llegue hasta las caderas aplicarlo. Echa en el agua la infusión y permanece en el baño de asiento unos 20 minutos.

Este artículo se ha elaborado con​ la asesoría de Josep Maria Teixé, herborista de El Manantial de Salud.

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