Azufre

El azufre es esencial para el funcionamiento del organismo, porque forma parte de muchas proteínas y lo depura. Descubre para qué sirve, sus propiedades y cómo obtenerlo.

El azufre, esencial para nuestro organismo en forma de metilsulfonilmetano (MSM), es el tercer mineral más abundante en el cuerpo, solo superado por el calcio y el fósforo.

Origen natural del azufre

Aunque no se hable mucho de él, el azufre es uno de los minerales más importantes y extendidos en la naturaleza.

Presente de forma natural en los mamíferos y en algunas plantas, el azufre orgánico es catalogado como biodisponible, es decir, una vez dentro del cuerpo, es asimilado y puede utilizarse para la síntesis de determinados compuestos claves para el funcionamiento apropiado de nuestro organismo.

Nuestro cuerpo contiene de 150 a 300 gramos de azufre en forma de sales y como parte de la estructura de las proteínas y tejidos, ya que forma parte de algunos aminoácidos (cistina, metionina y cisteína).

También conforma enzimas digestivas y vitaminas, estimula la insulina y posee propiedades antibióticas. 

Se halla de modo especial en el cabello, las uñas, la piel, las articulaciones y los músculos. Forma parte de la queratina de piel y cabello, y también es necesario en la síntesis del colágeno, un componente del tejido conjuntivo que en las articulaciones forma la condroitina, proteína constituyente de los cartílagos.

Para qué sirve el azufre: sus beneficios

El MSM puede ser beneficioso para combatir el estreñimiento crónico, la diabetes, los calambres musculares o los problemas con parásitos. 

Está indicado para favorecer la recuperación de las lesiones deportivas o acelerar la cicatrización.

También si padeces estrés crónico o si necesitas favorecer la eliminación de metales pesados.

Además:

  • Es adecuado en caso de dolores articulares. Es necesario para la formación del colágeno –la proteína básica de los tejidos conjuntivos, cartílagos, huesos y tendones–, así como de la queratina. Además, investigaciones recientes han comprobado que tiene cierta capacidad antiinflamatoria. Por eso se usa para tratar el dolor causado por la artrosis o la artritis.
  • También es imprescindible en la síntesis de hormonas como la insulina, enzimas digestivas e inmunoglobulina M.
  • Algunas vitaminas, como la C, la B1 y la B8 o biotina se activan a través de una reacción con el azufre.
  • Es beneficioso para las alergias: tiene la capacidad de bloquear los receptores de histamina, lo que previene las consecuencias de un exceso de esta sustancia. En diversas investigaciones se ha comprobado cómo se reducen los síntomas en personas con asma o rinitis alérgicas que toman suplementación de MSM.
  • Mantiene en buen estado piel, uñas y cabello: el azufre forma parte de proteínas claves en la composición de las uñas y el pelo, como el colágeno y la keratina. También se recomienda para tratar problemas cutáneos como la psoriasis, el acné o la rosácea. Al azufre se le denomina el mineral de la belleza.
  • Favorece la función desintoxicante del hígado: el azufre mejora la permeabilidad de la célula, permitiendo que esta funcione correctamente gestionando los líquidos y las toxinas. Sin embargo, su papel principal consiste en crear glutatión, una sustancia con elevada acción antioxidante, esencial en este proceso. Ayuda en la secreción de bilis, con actividad depurativa. Por otro, interviene en la glucuronación, que es el mecanismo hepático para neutralizar y eliminar toxinas.
  • Además, parece que los compuestos azufrados pueden ayudar a retrasar el envejecimiento orgánico, sobre todo cerebral.

Dosis recomendada de azufre

No se ha establecido una cantidad diaria recomendable de azufre. El gasto diario es de unos 800 mg, lo que hace suponer que las necesidades son de este orden.

Una dieta con un contenido proteico normal basta para cubrirlas

De todos modos, se pueden tomar suplementos si se sufren dolores, asma, alergias o problemas de piel, pero siempre bajo la supervisión de un profesional.

  • Cuando falta. En el caso de haber un déficit de azufre en el organismo, una de las posibles y principales consecuencias sería el retraso del crecimiento, puesto que dicha carencia provoca que la piel y el tejido conjuntivo (huesos, tendones y ligamentos) se debiliten.
  • En forma de suplemento se puede tomar de 1,5 a 6 g al día sin consecuencias para el organismo. Al principio las dosis altas pueden producir molestias digestivas y jaquecas. Para tratar problemas articulares es ideal combinarlo con glucosamina, condroitina, vitamina C y silicio.
  • Cuando sobra. En general, el azufre no provoca síntomas tóxicos y su posible exceso es eliminado por la orina.

Qué alimentos contienen azufre

Algunas de sus fuentes más importantes son: cacahuetes (400 mg/100 g), germen de trigo (300 mg), lentejas (275 mg), carne y pescado (150- 250 mg), huevo (200 mg), queso (150-200 mg) y trigo (180 mg).

Los alimentos de origen vegetal más ricos en azufre son:

  • Los de la familia de los Allium (ajos, cebollas, puerros, cebolletas...), ricos en organosulfuros.
  • La familia de las crucíferas (col, coles de Bruselas, brócoli, coliflor, rúcula, nabos...), que contienen glucosinolatos, donde también hay azufre.
  • Las semillas de sésamo y girasol y las almendras también aportan azufre.

¿Cómo se puede aprovechar al máximo este mineral?

Optando por comer crudos los alimentos ricos en azufre o cocinándolos poco, porque si se someten a temperaturas elevadas, disminuye la aportación de este nutriente. Por ejemplo, se ha comprobado que el proceso de pasteurización, que se utiliza para eliminar microorganismos, reduce la cantidad de azufre en un 50 por ciento.

Para aprovechar mejor el azufre del ajo conviene machacarlo, masticarlo o triturarlo en crudo. Al hacerlo, la aliina, un compuesto de azufre abundante en el ajo, entra en contacto con la enzima alinasa, también prsente en  el ajo, y se transforma en alicina, un potente agente antibiótico y anticancerígeno.

Usos curativos del azufre

Además de su función como nutriente, el azufre forma parte de diversas modalidades terapéuticas.

  • Aguas sulfuradas. Son conocidas desde la antigüedad las fuentes y balnearios con aguas ricas en azufre, benéficas para la piel.
  • Oligoterapia catalítica. Se utiliza en pequeñas dosis (ampollas de tíosulfato de sodio, por via perlingual), a menudo combinado con otros oligoelementos, para tratar artritis y artrosis, bronquitis crónica y problemas cutáneos.
  • Metionina. Este aminoácido azufrado puede tomarse para combatir la anemia, depurar el hígado o fortalecer uñas y cabello.
  • Acetilcisteína. Derivado del aminoácido cisteína, es útil en disfunciones hepáticas, bronquitis y faringitis. Además de ser un buen mucolítico, resulta antioxidante.
  • Metilsulfonilmetano (MSM). Este producto puede ser utilizado en casos de artrosis (cuando el cartílago presenta una disminución de su contenido en azufre), insuficiencia hepática, alergias, estreñimiento o parásitos intestinales.
  • Sulfur. El azufre como remedio homeopático, en dosis infinitesimales, puede indicarse para dermatosis (eccemas, forúnculos...), alergias (asma, rinitis...), reumatismo, migrañas, hemorroides, hipertensión, diabetes, etc. Al tratarse de un remedio potente y de acción centrífuga (eliminación de toxinas a través de la piel, por ejemplo), es preferible que un médico homeópata aconseje sobre su empleo y dosificación.

¿Para qué son apropiadas las aguas sulfuradas?

Hace muchos años que se usan y recomiendan las aguas termales ricas en azufre para tratar patologías y dolencias del aparato locomotor, así como para problemas de la piel. Existen balnearios con aguas sulfuradas en diferentes lugares del territorio español.

 

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