Eucalipto

El eucalipto posee propiedades antisépticas y expectorantes que lo hacen muy adecuado en vahos e infusiones para aliviar gripes, resfriados y otras afecciones de las vías respiratorias.

 

Por sus propiedades, las hojas de eucalipto (o eucaliptus) constituyen el gran remedio natural para enfrentarse a gripes, resfriados, bronquitis y otras afecciones respiratorias. Sea en infusión con otras plantas, en forma de jarabe o en vahos, su poder antiséptico y expectorante no tiene rival.

Los científicos han identificado unas 822 especies de eucaliptus, nativos de Australia y Nueva Guinea, de las cuales unas 193 (el 23%) están amenazadas de extinción. En herboristería, la especie de eucalipto más utilizada es el eucalipto azul (Eucalyptus globulus Labill). Este árbol de eucalipto mide entre 30 y 55 metros, tiene el tronco muy recto, con la corteza caediza y las hojas alargadas, puntiagudas, duras y de un tono verde azulado. Es originario del sur de Australia y Tasmania. Es una de las especies que se cultivan en polémicas plantaciones, destinadas a la obtención de papel y cartón, pero también para la fabricación de muebles y carrocerías. Se planta mucho en parques y jardines, con ejemplares maduros de un porte notable. Es un árbol fácil de cuidar, pero que tiende a resecar el terreno donde se planta.

Con fines medicinales se usan las hojas maduras y también las flores y los frutos en cápsulas. Las infusiones e inhalaciones o vahos de eucalipto (que se hacen con el vapor de hervir las hojas de eucalipto) merecen la máxima consideración como remedio natural y tradicional para tratar las afecciones respiratorias.

Propiedades del eucalipto

Las hojas de eucaliptus son especialmente ricas en aceite esencial, con limoneno, alfa-pineno, eucaliptol, aldehídos como el mirtenal y otras sustancias volátiles.

En su composición encontramos también ácidos fenólicos, triterpenos, flavonoides como la quercitina y taninos.

Las hojas de eucalipto destacan, ante todo, por sus propiedades antisépticas, pero se le atribuye una alta eficacia también como expectorante, mucolítico, febrífugo, antiinflamatorio e hipoglucemiante.

Por vía externa, el eucalipto posee asimismo propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias.

Para qué sirve el eucalipto

Las hojas de eucalipto nos brindan amplios beneficios para aliviar las distintas afecciones respiratorias. Se muestran muy eficaces para el tratamiento natural de gripes, catarros, bronquitis, traqueítis, sinusitis, rinitis, procesos alérgicos y asmáticos leves, alergias de primavera con rinitis, conjuntivitis, faringitis y otras dolencias respiratorias. Se puede utilizar a menudo como alternativa a medicamentos de farmacia en estas afecciones. 

Se ha destinado también a tratar las infecciones de orina, como la cistitis, y como remedio natural de apoyo en tratamientos antidiabéticos.

Vahos de eucalipto

Las inhalaciones o vahos de eucalipto, que pueden prepararse y hacerse fácilmente en casa, resultan ideales para:

  • Descongestionar de mucosidad la nariz y las vías respiratorias altas
  • Tratar episodios leves o moderados de bronquitis
  • Reducir la fiebre.

¿Cómo se preparan los vahos de eucalipto?

Para hacer vahos de eucalipto necesitas una olla grande, que tienes que llenar de agua en sus tres cuartas partes. Luego pones a hervir el agua con un puñado de hojas y frutos de eucalipto. Si quieres, para potenciar aún más los beneficios, puedes añadir un ramillete de tomillo y un par de hojas de salvia. También puedes agregar unas 5 gotas de aceite esencial de eucalipto, de venta en herboristerías.

Una vez arranca a hervir, coloca con máxima precaución la olla tapada, sobre una mesa, y te sientas de frente. Cúbrete la cabeza con una toalla grande que te llegue a cubrir también los hombros y parte de la espalda, y con ayuda de un trapo o manopla, retira la tapa, que debe estar muy caliente. Respira a fondo el vapor que la olla exhala.

Se trata de que hagas unas inhalaciones curativas durante 6 a 10 minutos, con la cabeza inclinada hacia la olla, procurando no acercarte demasiado.

Una vez acabado, te friegas la cara con una toalla seca a fin de cerrar los poros y evitar que la humedad no se te enfríe en la piel.

Infusión de eucalipto

Las infusiones de eucalipto resultan muy eficaces para aliviar los síntomas de la gripe, de las alergias respiratorias, de la bronquitis, la rinitis, la congestión nasal y pulmonar, la tos irritativa y las décimas de fiebre.

Diversas son las opciones de herbolario para realizar una infusión de eucalipto que puedes prepararte en casa. Aquí te proponemos dos fórmulas:

Infusión de eucalipto con tomillo para la bronquitis

Puedes hacerte esta infusión, muy recomendable para combatir la tos y la congestión:

Ingredientes: Hojas de eucalipto, ramilletes de tomillo, brotes de pino silvestre, ramilletes floridos de hisopo, hojas de menta y corteza de naranja amarga.

Cómo prepararla: Necesitas 20 g de cada planta, por 10 g de la corteza de naranja. Mezcla bien y separa una cucharada sopera de la mezcla por taza. Hierve durante 2 minutos y deja reposar unos 10 minutos.

Cómo tomarla: Cuelas y le agregas zumo de limón al gusto. Puedes tomar hasta 4 vasos diarios, acompañados de un consumo generoso de agua.

Infusión de eucalipto para las alergias respiratorias

Esta otra infusión combina plantas muy diferentes que actúan sobre las alergias:

Ingredientes: Eucalipto, siempreviva, llantén mayor, raíz de genciana y raíz de equinácea, más anís estrellado.

Preparación: Mezclas a partes iguales una cucharada por cada taza de agua. Lo pones a hervir 3 minutos y dejas que se infusione otros 10.

Cuánta tomar: Dos o tres tazas al día, en tratamientos no prolongados. El anís estrellado actúa como corrector de sabor, en esta fórmula tan amarga, pero añadir también sirope o estevia.

Aceite de eucalipto

El aceite de eucalipto es su aceite esencial, presente tanto en las hojas como en los frutos, obtenido por destilación al vapor o bien por presión en frío a fin de extraer sus sustancias volátiles.

En herbolarios y muchas farmacias existe una buena variedad de productos de aceite esencial de eucalipto, simple o mezclado con otras esencias.

El aceite esencial se usa por vía tópica, añadido a baños y lavados, para aliviar dolores reumáticos, dolores musculares vinculados a la gripe o bien para incorporar en vahos o inhalaciones respiratorias. Bastan de 3 a 5 gotas.

Los aerosoles o sprays de aceite esencial de eucalipto se emplean para desinfectar habitaciones donde duerme o ha dormido un enfermo, como un eficaz ambientador natural.

Otros remedios con eucalipto

El eucalipto lo puedes encontrar en herbolarios y muchas farmacias en otras presentaciones, como las que a continuación detallamos:

  • Jarabe de eucalipto para la tos y la congestión
  • Extracto líquido en gotas, para tomar entre 20 y 30 gotas en tres dosis diarias, mezcladas con agua o con zumo de cítricos.
  • Tintura de eucalipto, para tomar con agua o zumo de limón
  • Cápsulas de eucalipto de entre 25 y 100 mg, para aliviar los síntomas de la gripe
  • Eucalipto en polvo para infusión
  • Supositorios de eucalipto, con 40 mg de esencia, para los síntomas de la bronquitis.

Contraindicaciones del eucalipto

El aceite esencial de eucalipto puro por vía interna está desaconsejado. Más aún en el embarazo, la lactancia y en caso de gastritis, síndrome de colon irritable y si se están tomando medicamentos sedantes, analgésicos y anestésicos.

No se deben seguir tratamientos demasiado prolongados con eucalipto, más allá de 10 días seguidos. Mejor establecer periodos de descanso.

Antes de usar aceite esencial de eucalipto en vahos, comprueba que no exista rechazo o reacción alérgica a su inhalación.

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