Romero

Las hojas y flores de la planta de romero silvestre tienen un gran potencial para la salud: mejoran la memoria y la circulación y alivian el dolor y los problemas digestivos, entre otras propiedades medicinales.

¿Qué es el romero y para qué sirve?

El romero (Rosmarinus officinalis) es una de las plantas más características del paisaje mediterráneo. Ya desde antiguo se le atribuyeron poderes mágicos y tenía una gran reputación como fortalecedor de la concentración y la memoria.

Esta planta aromática silvestre abunda en matorrales, claros de bosques, laderas pedregosas y márgenes de caminos. Es un arbusto de ramas erectas, leñosas, que puede alcanzar hasta el metro ochenta de altura, pero por lo general se presenta como una mata densa de apenas 60 cm. 

Las hojas son lineales, duras, finas y con los márgenes doblados hacia dentro. Tienen un sabor fuerte que recuerda al pino y un olor intenso, lo que lo hace muy apropiado como condimento, sobre todo para carnes asadas. Se puede usar tanto seco como fresco. También se usa el romero en rama para aromatizar habitaciones.

La flor del romero es pequeña y de color blanco, rosado, azul o púrpura, y tiene usos alimentarios y cosméticos. La planta de romero florece durante casi todo el año, si el clima lo permite, y su intenso aroma se hace sentir tan solo rozar sus ramilletes con las manos al pasar.

Se extiende por todo el Mediterráneo: desde el sur de Portugal y el norte de Marruecos hasta el norte de Italia y Oriente Medio. Y en España solo escasea en la franja cantábrica y los Pirineos. Ocupa desde áreas afectadas por incendios forestales o por talas, a matorrales más o menos espesos, desde el nivel del mar hasta los 1.200 metros.

Convive con otras plantas de acento muy mediterráneo, como los brezos, las jaras, las aulagas o las lavandas. 

En la composición del romero encontramos un aceite esencial con borneol, pineno, alcanfor, canfeno y cineol, ácido rosmarínico, rosmaricina, ácido ursólico, principios amargos, flavonoides y taninos. Esta composición hace que planta posea un altísimo potencial curativo que ha sido ampliamente desarrollado en la medicina popular.

Era tradición colocar sus ramas floridas en las habitaciones de los enfermos para favorecer su recuperación o como un desinfectante natural. Se creía que ayudaban también a ahuyentar los insectos y a acabar con los ácaros.

El romero también se utilizaba en ceremonias fúnebres, nacimientos y esponsales, como símbolo de amor eterno y fidelidad

romero

El romero en la cocina

El romero da mucho juego en la cocina, tanto en la tradicional como en la creativa.

Se usa para aromatizar aceites y vinagres, con los que dar un toque original a las ensaladas.

Tradicionalmente, el romero se tomaba macerado en vino tinto, como una bebida tónica y revitalizante.

Pero sobre todo hoy se emplea como acompañante de diferentes guisos de legumbres y verduras, en verduras al vapor, brochetas vegetales, como guarnición de arroz y en la elaboración de galletas, pasteles e incluso helados.

Propiedades del romero

  • Para la circulación: es un excelente estimulante circulatorio que favorece la irrigación sanguínea en el cerebro, lo cual facilita una mayor concentración y retención de conocimientos. También puede aliviar sensaciones de vértigo y desequilibrio por problemas puntuales de irrigación sanguínea en el cerebro. En problemas de insuficiencia venosa, como flebitis, varices y hormigueos en pies y manos, se combina con plantas que fortalezcan su acción, como la vid roja, el rusco o el castaño de Indias.
  • Para la memoria: por sus propiedades circulatorias el romero se muestra como una ayuda válida en el tratamiento de síntomas seniles y para apoyar el esfuerzo intelectual de estudiantes, creativos o investigadores, obligados a hacer arduos ejercicios de memorización de datos y conocimientos.
  • Para el sistema nervioso: contribuye a eliminar la jaqueca, si es de origen nervioso o digestivo, y tiene un claro efecto reparador, que reequilibra las funciones de los órganos que han quedado afectados después de una larga enfermedad o en situaciones de debilidad crónica o astenia.
  • Para el apetito: actúa también como tónico digestivo, que favorece la secreción de fluidos gástricos (es colagogo, es decir, que facilita la secreción de bilis) y la salivación. Gracias a estas propiedades el romero es un buen recurso para devolver el apetito tras episodios de desgana o indisposición estomacal.
  • Para el colesterol: ayuda a reducir el colesterol LDL combinado con otras plantas con efectos hipocolesterolemiantes más evidentes, como la alcachofa, el jengibre o la judía.
  • Para el sistema digestivo: presenta un efecto restaurador sobre el hígado y la vesícula, reparando los daños infringidos por trastornos digestivos, alimentos en mal estado e intoxicaciones. Favorece la expulsión de los cálculos biliares y evita la aparición de gases y flatulencias.
  • Para el dolor: en uso externo, el alcohol de romero se revela como un poderoso y efectivo remedio tradicional contra los dolores reumáticos, neuralgias y dolor en hombros y espalda.  
  • Para problemas menstruales: es útil en amenorreas y dismenorreas, síndrome premenstrual.
  • Para el pelo: el alcohol de romero se usa igualmente para tratar la alopecia o la caspa o la pérdida de brillo en el cabello, asociando el romero a la ortiga y la centella asiática.
  • Para la piel: el romero también es útil en determinadas dolencias cutáneas como dermatitis y eccemas, acné, picaduras de insectos, heridas superficiales, sabañones, moratones, quemaduras leves y llagas.

Remedios naturales con romero

No es difícil hacerse con una provisión de ramilletes en flor a pocos kilómetros de casi cualquier ciudad. Frescos, se pueden utilizar como desinfectantes o aromatizantes naturales. Para usarlos en infusión, se dejan a secar a la sombra, lejos de focos de calor y de la humedad.

El romero se usa en infusión o decocción, dos o tres tazas al día antes o después de las comidas. En herbolarios se encuentra también en tintura, extracto líquido, cápsulas y frascos de aceite esencial puro.

La decocción se utiliza asimismo por vía tópica en baños de asiento, lavados y lociones para el cabello o bien para empapar compresas. Una forma más tradicional de aplicarlo es macerado en alcohol, para masajear zonas doloridas del cuerpo. 

Tisana para recuperar fuerzas

Para aprovechar las propiedades estimulantes del romero existe una fórmula que combina el romero con la canela, la vainilla troceada y las hojas de menta. Se debe incluir una cucharada sopera rasa de la mezcla por taza de agua. 
Cómo prepararla: Se hierve durante 1 minuto, se deja en reposo 10 minutos más y se toma un vaso por la mañana, antes de iniciar la jornada, y una segunda taza a media tarde.

Infusión reparadora para el hígado y la vesícula 

Se combina en cantidades de 20 g romero, manzanilla, melisa y cúrcuma, más la mitad de caléndula y anís verde. Una cucharada sopera rasa por vaso de agua. 
Cómo prepararla: Se infunde 10 minutos, se cuela y se añade una pizca de miel. Bastará una tacita media hora antes de cada comida.

Alcohol de romero contra el dolor

Se aplica en suaves masajes, dos veces al día, mañana y noche. También se puede aplicar en spray.
Cómo prepararlo: Para elaborar esta fórmula se mantiene durante un mes el romero en maceración, en alcohol etílico, mezclado con lavanda, alcanfor, cantueso y a veces árnica. 

Remedio casero contra la migraña nerviosa

Este remedio mezcla romero, betónica, ginkgo y anís estrellado, a partes iguales. 
Cómo prepararlo: Se hierve una cucharada de la mezcla por vaso de agua durante un minuto, se deja que repose otros 5 y se cuela. Se toman dos o tres vasos al día, hasta que remita la crisis.

Depurativo hepático con boldo y romero

Esta infusión para limpiar el hígado se hace con romero, boldo, fumaria, diente de león y anís estrellado, a partes iguales.
Cómo prepararla: Se usa una cucharada sopera rasa de la mezcla por taza de agua. Se hace hervir 2 minutos, se deja que repose y una vez colada se toman 2 vasos al día, tras las comidas.

Tónico venoso para estimular la circulación

Se mezclan a partes iguales romero, centella asiática, vid roja y ginkgo.
Cómo prepararlo: Se hierve una cucharada sopera de esta mezcla por cada vaso de agua durante 30 segundos, se deja reposar cinco minutos y se cuela. Se toman 2 vasos a lo largo del día; en mayor cantidad, se puede aplicar en forma de baño local.

Contraindicaciones del romero

En general es una planta muy segura. No obstante, debe evitarse en caso de obstrucción de las vías biliares. 

Puesto que estimula la circulación, el romero puede subir la presión arterial; no es adecuado en casos de hipertensión.

También pueden producirse reacciones alérgicas en caso de uso externo en personas particularmente sensibles.

El aceite esencial puede presentar un ligero efecto tóxico por vía interna y está contraindicado durante el embarazo y la lactancia, así como en diferentes patologías.

Asesora: J Mª Teixé, herborista de Manantial de Salud

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