Nuestro cuerpo y cerebro necesitan llegar relajados a la cama si queremos conciliar el sueño o no despertarnos en plena noche. Existen muchas plantas medicinales relajantes con las que nos podemos preparar infusiones para dormir mejor. 

En esta fórmula que te proponemos aquí, una infusión ideal para combatir el insomnio, se combinan cinco plantas muy reconocidas por sus propiedades relajantes y sedantes. Tomándose una taza de esta infusión después de cenar y otra justo antes de irse a dormir se ayuda al cuerpo a soltar tensiones y prepararse para el sueño, favoreciendo un descanso reparador.

Es un infusión muy fácil de preparar que te puede venir bien si en tu caso no está contraindicada ninguna de las plantas que contiene, pero para que sea realmente eficaz es importante que también tomes otras medidas. 

Frente al insomnio lo más importante siempre es revisar los hábitos, pues mejorarlos puede ser lo más eficaz para mejorar el problema.

 

    Infusión para dormir mejor y combatir el insomnio

    Esta infusión, preparada en forma de tisana, puede ser un buen apoyo por la noche y constituye una alternativa eficaz a los somníferos, si tiendes a dormir mal y recurres a ellos. Para prepararla necesitas:

    • Amapola de California
    • Pasiflora
    • Lúpulo
    • Melisa
    • Naranjo amargo

    Cómo preparar la infusión:

    1. Mezcla las cinco plantas a partes iguales.
    2. Pon 3 gramos de la mezcla por taza en una tetera o similar.
    3. Vierte agua hirviendo sobre las plantas.
    4. Tapa, deja reposar 10 minutos y cuela.

    Puedes endulzar esta infusión si no estás acostumbrado a los sabores o bien añadir unas gotas de limón. La recomendación de los expertos en fitoterapia, para favorecer el sueño, es tomar una taza después de la cena y otra media hora antes de dormir.

    Cenar temprano es otra medida que ayuda a mejorar la calidad del sueño y te dará margen para tomar esta infusión siguiendo esta pauta.

    Cómo actúa esta infusión para favorecer el sueño

    Esta infusión posee propiedades relajantes y sedantes gracias a la acción de cada una de las cinco plantas, que al actuar sinérgicamente se complementan y potencian su efecto en el organismo. Veamos qué propiedades aporta cada planta:

    Amapola de California (Eschscholzia californica Cham.)

    La amapola de California, que crece en jardines, parques y viveros medicinales, es un hipnótico suave, ansiolítico, relajante muscular, analgésico, sedante cardiaco y antiespasmódico. Se utiliza para tratar los diferentes trastornos del sueño, desde la dificultad de iniciarlo al sueño interrumpido o nervios, tics o dolor de cabeza o muscular que dificulten el sueño.

    Con fines medicinales se utilizan sus sumidades aéreas, sobre todos los pétalos, que son un remedio de herbolario muy útil en las fases iniciales del sueño y para mejorar el descanso.

    Se suele tomar en infusión, a menudo con hierbas complementarias, como en esta infusión. Si se toma sola, también se suelen recomendar 2 tazas diarias, la última media hora antes de acostarse. Otro uso habitual de la amapola de California es en comprimidos y cápsulas, aunque también la encontrarás en polvo o jarabe.

    Debe evitarse si se toman benzodiacepinas.

    Pasiflora (Pasiflora incarnata y similares)

    La pasiflora, de la que aprovechamos las flores y las hojas, crece en cultivos de Latinoamérica, parques y jardines. Es una planta de propiedades sedantes que además es un hipnótico suave, relajante muscular antiespasmódica y ansiolítica.

    Se utiliza para combatir el insomnio puntual, aunque puede ayudar en el insomnio prolongado. Actúa sobre el sueño profundo y alivia la tensión muscular, irritabilidad, dolor de cabeza y palpitaciones y tics o reflejos en párpados y extremidades por nervios, lo que redunda en beneficio de un sueño reparador en tratamientos a medio o largo plazo.

    También es una planta que se suele utilizar en infusiones con otras hierbas, pero se puede encontrar en forma de extracto líquido, tintura, cápsulas y comprimidos.

    Naranjo amargo (itrus x aurantium (L.) Link)

    El naranjo amargo crece en todo el litoral mediterráneo y quizá no lo valoramos suficiente. Se considera tranquilizante, relajante muscular, hipnótico suave, tónico, vitamínico y diurético.

    Por el efecto tranquilizante de su esencia, se utiliza para calmar la ansiedad leve, las palpitaciones nerviosas y la irritabilidad. Predispone a un sueño reparador al favorecer la relajación muscular y actúa sobre el proceso de conciliación.

    En infusión se suelen utilizar las flores y las hojas, generalmente con otras hierbas, 2 vasos diarios, el último una media hora antes de acostarse. También se puede utilizar en forma de extracto líquido, jarabe, tintura y, con prudencia, en gotas de aceite esencial.

    Lúpulo (Humulus lupulus)

    El lúpulo es bien conocido por sus propiedades sedantes, aunque también es hipnótico y antiespasmódico. Te ayuda a la hora de conciliar el sueño porque favorece que se relaje la musculatura y disminuye la irritabilidad nerviosa, pero también contribuye a que el sueño sea más reparador, reduciendo las interrupciones. 

    Se puede tomar en infusión solo o con otras plantas que lo complementen, aunque también lo encontrarás en otras presentaciones de herbolario, como cápsulas, extracto líquido o tintura.

     

    Melisa (Melissa officinalis)

    La melisa es tan suave que puede darse incluso a los niños y tiene un agradable sabor cítrico. Se considera sedante y calmante, útil para reducir la ansiedad y favorecer el sueño.

    También se emplea para mejorar las digestiones, por lo que si hay un factor digestivo que afecta a la calidad del sueño puede ayudar. 

    Aunque en aromaterapia también se utiliza por sus propiedades para favorecer el sueño, lo más habitual es tomarla en infusión y, además, mejora el sabor de cualquiera de ellas.

    Revisa tus hábitos para dormir mejor

    Además de recurrir a ayudas naturales como esta u otras infusiones relajantes, recuerda revisar tus hábitos y cuidarte durante el día, manteniendo a raya el estrés. Esto también te ayudará a llegar más relajado a la noche.  Prevenir siempre es el camino más efectivo.

    • Mantén una rutina, acostándote y levantándote cada día a la misma hora.
    • Si duermes siesta, limita su duración.
    • Si tomas medicación descarta el insomnio como efecto secundario.
    • Evita o reduce los excitantes y el alcohol por la noche.
    • Establece un ritual antes de acostarte: ducha, leer algo...
    • Evita el móvil, el ordenador o la Tablet a última hora.
    • Evita hacer cenas fuertes o picantes.
    • Haz por mantener tus preocupaciones a raya. Meditar puede ayudar.
    • Crea un ambiente relajante en la habitación, evitando que haga demasiado frío o calor.