Meditación

Meditar es entrar en contacto con la parte más esencial y trascendente de la persona y del mundo.

Hay muchas formas de meditación, con objetivos diferentes. La gama es amplia. Desde el acto corriente de meditar sobre un problema, es decir, concentrarse en ello y pensar seriamente en la situación, a la meditación propiamente dicha que favorece la experiencia de la vacuidad o contemplación. Entre estos dos extremos tenemos meditaciones con visualización, con posturas físicas, con imaginación activa, las propuestas del tantra y un largo etcétera.

La meditación es un estado que no se puede forzar, pero sí propiciar a través de la práctica. Se precisa ejercitarse de forma concentrada en estar presentes en el aquí y en el ahora. Esta atención va liberando la mente de pensamientos recurrentes y de emociones autónomas y permite experimentar un espacio interior de profunda calma y unión.

Hoy en día los científicos hablan de los grandes beneficios que aporta este tipo de entrenamiento, tanto para la salud física como para el estado de felicidad personal. Lo ideal para ello es realizar unos minutos de práctica sentada por la mañana, una meditación formal, concentrándose en el instante presente y la respiración y luego… vivir esa misma actitud durante el resto del día.

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