Pulmonaria

Remedio natural para la bronquitis

Es la pulmonaria (Pulmonaria officinalis) una planta de ambientes húmedos y umbríos, que crece en márgenes de bosques de zonas montañosas. Presenta tallos débiles, de hasta 30 cm de alto.

Las hojas basales son grandes, de forma oval lanceolada, puntiagudas, con sus inconfundibles manchas blancas en la cara superior y de textura pelosa por ambas caras. Las hojas superiores son más pequeñas y abrazan al tallo.

Contiene flavonoides como el quercetol y el kenferol. Su alto contenido en mucílagos y alantoína hacen de ella un remedio eficaz para proteger las mucosas de los conductos respiratorios, y las saponinas le confieren además un claro efecto expectorante, que ayudará a expulsar aquella acumulación de mucosidad que impide respirar con normalidad.

Propiedades medicinales

  • La pulmonaria es muy apreciada por los herbolarios, que la suelen incluir en sus fórmulas para curar la bronquitis, en asociación con otras plantas mucilaginosas como el malvavisco y el tusílago.
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  • La infusión de pulmonaria se ha venido utilizando desde antiguo para aliviar la bronquitis, el enfisema pulmonar y la faringitis.
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  • Esta planta se ha señalado también para tratar diferentes trastornos digestivos, como gastroenteritis y diarreas.
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  • También muestra una clara acción antiséptica sobre las infecciones que se producen en las vías urinarias, como cistitis y uretritis.
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  • En uso externo, la pulmonaria es un excelente cicatrizante de heridas, que sirve con idéntica eficacia para rebajar la inflamación de las encías y para sanar las molestas llagas de la lengua.
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Fórmulas de herbolario

  • Tisana para aliviar la bronquitis: Para descongestionar los pulmones y aliviar la bronquitis, los herboristas recomiendan la fórmula que combina la pulmonaria con tusílago, liquen de Islandia, marrubio y brotes de abeto, tomando 15 gramos de cada una.
  • Cómo prepararla: Se hierve apenas 1 minuto una cucharada sopera rasa de la mezcla por taza de agua y se deja reposar, tapado, unos 10 minutos. Para mejorar el sabor se puede añadir una cucharadita de miel, y se toma una taza cada cuatro horas, bien caliente.
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  • Infusión para la tos: La pulmonaria brinda una buena manera de acabar con la molesta tos de los resfriados que no acaban de desaparecer. En tal caso, se combina a partes iguales con amapola, tusílago, llantén mayor, saúco, malvavisco y brotes de abeto.
  • Cómo prepararla: Se hierve durante 2 minutos una cucharada sopera rasa por vaso de agua, se deja reposar 10 minutos y se filtra. Lo ideal es tomar una taza bien caliente, cada cuatro horas.
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  • Jarabe expectorante: Es muy recomendado un jarabe expectorante, útil para niños y personas de edad avanzada, que se elabora con 10 g de pulmonaria, tomillo y raíz de regaliz, más la mitad de primavera y semillas de anís, por 750 ml de agua.
  • Cómo prepararlo: Se hierve la raíz de regaliz un par de minutos, añadiendo luego el resto de las plantas, que se deja en infusión 10 minutos. Se cuela y se agregan 300 g de miel de brezo, que se vuelve a escaldar hasta que ésta se haya fundido por completo.
  • Para conservarlo: Una vez se ha enfriado, se vierte el jarabe resultante en un frasco de cristal y se tapa herméticamente. Se pueden tomar hasta cuatro cucharadas al día, en función del grado de congestión.
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  • Infusión para la infección de orina: En este caso es útil la tisana que se prepara combinando 20 g de pulmonaria con 40 g de cola de caballo, 
    20 de gayuba y otros 20 de hojas de arándano.
  • Cómo prepararla: Se hierve durante 1 minuto una cucharada sopera de la mezcla por taza de agua y se deja reposar 10 minutos. Se beben tres vasos al día, repartidos en diferentes tomas.


Jordi Cebrián. Asesora J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

 

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