Las lavandas son plantas aromáticas endémicas de la región mediterránea que crecen en prados secos y malezas. En nuestro país contamos con cinco especies, y al menos a tres se le atribuyen efectos medicinales.

La más usada por los herbolarios, sobre todo contra el insomnio y contra el vientre hinchado, es la lavanda oficinal o espliego (Lavandula angustifolia), una mata leñosa de hojas alargadas y estrechas, grisáceas y muy olorosas, y flores azules reunidas en espigas densas. Florece a principios del verano, y con fines medicinales se cosechan las sumidades floridas y las hojas.

Su nombre procede del latín lavandere, en alusión a sus propiedades depurativas. Los ramilletes se han usado desde antiguo para perfumar ropa y estancias, y su aceite, en baños y masajes, como sigue ocurriendo en la actualidad.

Propiedades medicinales de la lavanda

En la composición de la lavanda encontramos un aceite esencial, rico en linalol, alcanfor y cineol, además de ácido rosmarínico, flavonoides, fitosteroles y taninos. Gracias a esta composición, se le atribuyen beneficios como planta sedante, antiinflamatoria, digestiva, antibacteriana, diurética, antiséptica y cicatrizante.

Cuándo se recomienda

  • Se indica para calmar los nervios, los ataques de pánico y el insomnio.
  • La lavanda resulta muy adecuada para favorecer la expulsión de gases y combatir la hinchazón abdominal y el mal sabor de boca.
  • Los ramilletes secos de lavanda se utilizan también para aromatizar habitaciones y para ahuyentar a los insectos en las tardes de verano.

Remedios naturales con lavanda

  • Infusión contra el insomnio: Se puede tomar como infusión simple, dos tazas al día, la última una hora antes de acostarse, o bien combinarla con espino albar, tilo y pasiflora, una cucharada sopera de la mezcla por taza de agua. Cómo prepararla: Se infunde unos 10 minutos, se cuela y se toma edulcorada con una pizca de miel.
  • Contra el sudor y el mal olor de los pies: La planta seca de lavanda, asociada con salvia, se muestra eficaz para acabar con el mal olor de los pies por un exceso de sudoración. Se necesitan tres litros de agua por seis cucharadas soperas de la mezcla. Cómo prepararlo: Se hierve dos minutos y se cuela. Se aplica en baño local de pies, a una temperatura de 30-35 ºC, por la noche.
  • Infusión para el vientre hinchado y los gases: Los expertos recomiendan combinar lavanda con melisa, hierbaluisa y boldo a partes iguales, a razón de una cucharada sopera de la mezcla por taza de agua. Cómo prepararla: Se hierve el agua, se añade la mezcla y se deja en infusión unos 8 minutos. Se cuela y se toma tras las comidas principales.
  • Un baño o masaje para relajarse: La esencia de lavanda se aplica en baños relajantes (10 gotas en la bañera bastan) o bien en masaje suave para calmar la excitación nerviosa y la tensión muscular asociada al estrés, al sobreesfuerzo físico y a las malas posturas. Cómo preparar el aceite de masaje: La esencia pura 100% de lavanda, combinada con aceite esencial de romero (10 gotas de cada) y 100 ml de aceite de almendras dulces, se indica como alivio contra el dolor de las articulaciones en reumatismos, lumbalgias y tortícolis. Se aplica en friegas suaves pero vigorosas sobre la zona dolorida, dos veces al día.

Cómo se utiliza

La lavanda se aplica en infusión de planta seca, en extracto líquido, tintura, cápsulas, el oleato de lavanda (lavanda en baño maría con aceite de oliva), el aceite esencial por vía oral o tópica y en cremas y pomadas.
 

Jordi Cebrián. Asesora: J Mª Teixé, herborista de El Manantial de Salud

 

 

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