Todos tenemos cuatro planos: plano físico, mental, emocional y espiritual. Hoy te comparto un ejercicio que propongo en mi libro Divina mente: el Mandala Emocional.  Lo utilizo para identificar cómo me estoy sintiendo, una de las claves para poder cuidar de los distintos planos que nos componen como seres humanos y poder querernos con plenitud. 

Más abajo te cuento cómo utilizarlo más en detalle, pero puedes ver el proceso resumido en este vídeo:

Aprender a poner palabras a las emociones

Sabrás que tu plano emocional necesita un poquito más de cariño porque estarás más a la defensiva, serás muy crítico contigo y con los demás, sentirás falta de interés o cansancio. 

Lo más importante es poner nombre a tus emociones, saber que estás sintiendo. Tengo una buena amiga psicóloga clínica que me comentaba que, en su consulta, muchos pacientes se expresan diciendo: “Estoy rayado porque en el trabajo no me valoran.” 

Mi amiga me explicaba que “estar rayado” no es ninguna emoción y que, para ayudar a sus pacientes, necesita que estos sean más claros expresando sus emociones. ¿Qué quiere decir “estar rayado”? ¿Frustrado, triste, enfadado, ansioso?

Cada emoción requiere una canalización distinta. Además, es posible que si sientes frustración se activen unos mecanismos de defensa diferentes a si te sientes triste. 

¿Y si no sé lo que siento?

Para ello llegamos al punto más importante de todos: hay que saber cómo nos sentimos. Y saber cómo nos sentimos no es nada fácil. Especialmente, porque recibimos ninguna o muy poca educación emocional. Entonces lo más importante es que te liberes de la culpa que te puede provocar no identificar tus propias emociones. 

No te sientas culpable por tardar en identificar tus emociones. Lo que te ocurre es completamente normal. Date un respiro e intenta descifrarte como si fueras un enigma. De hecho, eres un enigma. Afortunadamente, en el autoconocimiento tú te pones los límites. Mantén siempre mucha curiosidad por conocerte y verás que cada vez necesitarás menos tiempo para saber cómo te sientes. 

Todos tenemos cosas que soucionar

A lo largo de mi vida he digerido mejor unas emociones que otras. Por ejemplo, cuando me enfado con alguien me cuesta mucho expresarlo y tiendo a encerrarme en mí misma hasta que se me pasa o directamente, sin dar explicaciones, expulso a esa persona de mi vida. 

Con el tiempo, me di cuenta de que ese no era el comportamiento más saludable (ni para mí, ni para el otro) y con mucho esfuerzo lo he ido cambiando. Te explico esta anécdota porque nadie es perfecto y todos tenemos cosas por solucionar.

No te fustigues cuando te equivoques. Recuerda que el proceso que estás iniciando es un bebé y tú eres quien cuida de él

Cómo utilizar el "mandala emocional"

Voy a compartirte un método que me he inventado para identificar mis emociones y poder poner en palabras cómo me estoy sintiendo. Lo he llamado Mandala Emocional.

Personalmente, me ayuda porque es creativo, fácil y tiene bastante de ejercicio meditativo. Para mí es un pack completo. 

Necesitas: 

  • Una hoja de papel. 
  • Algún rotulador o bolígrafo negro. 
  • Lápices de colores o algún método para colorear. 

Vamos a ver cómo funciona el método: 

  1. Con el rotulador o bolígrafo negro, tienes que trazar líneas en la hoja de papel creando formas geométricas libres. Déjate llevar: dibuja un círculo, una espiral, un corazón, una nube, una flor, etc. No tiene que quedar bonito ni debe tener ningún sentido. 
  2. A continuación, con los lápices ve coloreando las formas geométricas. Déjate llevar y pinta tal y como te salga. No pienses en la combinación de los colores. Intenta conectar con tu mundo emocional a través de ellos. 
  3. Después, escribe alrededor de las formas, las palabras que identificarías con cómo te estás sintiendo: alegría, luz, enfado, rojo, incomprensión, paciencia, etc. Todas las palabras y frases que te salgan son bienvenidas. No tienen que referirse directamente a una emoción. 
  4. Para terminar, haz una mirada general a todo lo que has dibujado, pintado y escrito. Seguro que tienes más pistas para descifrar cómo te estás sintiendo. 

Cómo ayuda el mandala emocional

Practico el Mandala Emocional muy a menudo. Sobre todo, si me he sentido cansada, desconectada o ansiosa. Me ayuda a poner orden a mi mundo emocional y a poner palabras a mis emociones. Me libero de todo juicio con los dibujos aleatorios y eso me permite conectar más fácilmente con la verdad de mi mundo emocional. Después, por el simple hecho de identificar con palabras como me siento, ya noto una gran liberación en mi pecho y me quedo más tranquila. 

Identificar cómo te sientes es el primer paso. Como ya hemos visto, para cuidar de tu plano emocional tienes que aplicar lo aprendido en el plano físico y en el plano mental. Seguro que el Mandala Emocional te ayuda también a identificar pensamientos. Recuerda que todos los planos y ejercicios se nutren entre ellos. 

Hay personas que son más emocionales que otras. Si tú eres de las personas que sienten mucho, enhorabuena. Sé que en ocasiones es abrumador, pero te prometo que vives la vida con una intensidad y una belleza maravillosas