El calabacín suele acabar como crema en las cenas de muchas casas y, a veces, en una parrillada de verdura. Está delicioso en ambos tipos de recetas y da mucho juego en ellas. Sin embargo, esta hortaliza propia de los meses calurosos tiene muchos otros usos gracias a su sabor suave y a sus diferentes texturas.

Relleno, en rodajas o bastoncitos asado al horno, si es el protagonista... o añadido a arroces, pastas o ensaladas cortado en trocitos como complemento. Las posibilidades son muchas, aunque a mí me gustaría destacar tres y proponeros tres recetas veganas con calabacín que me encantan:

Encontraréis las tres recetas en el menú semanal de temporada que os presento hoy, un veraniego menú con propuestas de saludables recetas de temporada por los desayunos, comidas y cenas de toda la semana. Son recetas fáciles de hacer, ligeras y nutritivas.

  • Puedes descargarte el menú semanal saludable de temporada aquí.

 

Utilizar el calabacín en recetas veganas

En una crema de legumbres, si lo pochamos, podemos usarlo para suavizar la textura. A su vez, es muy útil para que las tortillas veganas queden amorosas.

El calabacín pochado, que no frito, con un buen aceite de oliva nos ayuda a darle una mejor textura a la tortilla, especialmente si no te gusta con cebolla. Además, nos ayudará a restarle sabor a la harina de garbanzo, tan útil y nutritiva, pero de potente sabor.

Otro uso muy popular, aunque quizá aún no te hayas atrevido, es en crudo. Hay dos preparaciones estrella del calabacín crudo: los tallarines o espaguetis, también llamamos zoodles (voz inglesa que surge de la unión de las palabras zucchini y noodles) y el carpaccio de calabacín. Cambiando algunos ingredientes de este último, podemos conseguir también una receta inspirada en el ceviche.

Pero recuerda, ¡los calabacines son, sobre todo, para el verano! Normalmente, encontramos calabacines todo el año, pero suelen estar mejor en los meses de calor.

Además, al ser tan hidratantes, durante los meses calurosos merece la pena aprovechar para consumirlos en crudo. Al no tener que cocinarlo, nos permite hacer recetas fáciles y rápidas muy fresquitas.

 

3 recetas fáciles con calabacín

Vamos ahora con las tres recetas que he incluido en el menú semanal descargable de esta semana, una época en la que ya empiezan a poder encontrarse abundantes calabacines de calidad en el mercado.

1. Carpaccio de calabacín con almendras

Esta receta es un entrante ideal para compartir. Se hace en un momento y queda muy bien en una comida formal, sin ser un plato complicado ni requerir de ingredientes difíciles de encontrar.

Ingredientes:

  • 1 calabacín grande y grueso
  • 1 puñado de almendras laminadas
  • zumo de naranja
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada sopera de levadura nutricional
  • chile molido (opcional)
  • pimienta blanca molida
  • sal

Preparación:

  1. Lavamos muy bien el calabacín y le retiramos el tallo. Podemos pelarlo o no, según prefiramos. Lo cortamos en láminas lo más finas posibles con un cuchillo cebollero muy afilado o con una mandolina. Que las láminas sean lo más finas posibles es, sin duda, la base del plato, así que este paso es importante.
  2. Colocamos las rodajas en dos platos grandes o en una bandeja, donde será servido.
  3. Preparamos el aliño a base de zumo de naranja, aceite, pimientas blanca recién molida y sal. Es también el momento de añadirle el toque de picante si te gusta.
  4. Le añadimos el aliño al calabacín y, justo antes de servir, espolvoreamos la levadura nutricional.
  5. Acabamos con las almendras laminadas para darle un toque más crujiente.

2. Trampantojo de ceviche de calabacín

Sin pescado no hay ceviche, pero podemos inspirarnos en el plato nacional del Perú para preparar las verduras de esta forma tan deliciosa.

Es un excelente entrante, que se puede hacer en muy poco tiempo y que viste mucho la mesa. Puedes usar limón en vez de lima u otro cítrico de tu elección.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 calabacín grande
  • 1 cebolla morada
  • 200 g de tofu blando
  • el jugo de 2 limas
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • agua
  • 1 toque de canela
  • escamas de chile
  • escamas de sal
  • 1 tira de alga wakame
  • 2 cucharadas soperas de aceite lino
  • 1 aguacate o 1 mango (opcional)

Preparación:

  1. Pelamos y cortamos en tiras finas la cebolla morada.
  2. La colocamos en un recipiente con el zumo de una lima, el vinagre y agua hasta cubrir. Podemos hacer este paso el día antes. Reservamos.
  3. Lavamos y cepillamos o pelamos el calabacín. Retiramos los extremos y cortamos el calabacín lo más finamente posible, como en el carpaccio, pero en este caso lo podemos hacer a tiras, mejor con una mandolina o un espiralizador que tenga esta función.
  4. En un bol, colocamos las tiras finas de calabacín y le añadimos el zumo de la otra lima. Mezclamos bien.
  5. Prensamos el tofu para retirar el líquido, lo cortamos en dados y lo escaldamos en agua hirviendo con la tira de wakame.
  6. Escurrimos el tofu y también la cebolla que teníamos en lima y vinagre. Luego, los mezclamos, tanto el tofu como la cebolla, con el calabacín, añadiendo un toque de canela y de aceite.
  7. Opcionalmente, podemos añadir aguacate o mango cortados en media lunas o tiras.
  8. Acabamos espolvoreando unas escamas de sal y algunas escamas de chile.

3. Calabacines rellenos de tempeh y trigo sarraceno

Esta preparación te permitirá sacar lo mejor de los calabacines luna, redondos y de tamaño pequeño o mediano, ideales para rellenar.

Por supuesto, también lo puedes hacer con los calabacines clásicos.

A este tipo de preparación que queda bien cualquier relleno que fuese a ir dentro de una empanadilla si metes los calabacines en el horno. Pero también ensaladas frescas y picadillos que usen los calabacines crudos vaciados como barquita.

Ingredientes para 2 raciones o 4 entrantes:

  • 4 calabacines luna, redondos
  • 200 g de trigo sarraceno
  • 1 pimientos verde
  • 1 cebolla blanca mediana
  • 200 g de tempeh
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de tamari o salsa de soja
  • pimienta blanca molida
  • agua

Preparación:

  1. Lavamos bien los calabacines y los cepillamos, ya que no vamos a pelarlos. Cortamos una tapita, la reservamos para servir y vaciamos los calabacines con una cuchara, reservando la pulpa para el relleno.
  2. En un cazo u olla donde nos quepan los calabacines, llevamos agua a ebullición y los escaldamos durante algunos minutos para que se ablanden. Luego, los enfriamos en un bol de agua con hielo y los dejamos escurriendo en un paño limpio.
  3. Cocemos el trigo sarraceno en una mezcla de agua con caldo de verduras, que ha de ser de entre 2 y 3 veces el volumen del trigo. Tardará unos 20 minutos, tiempo en el que podemos preparar también las verduras.
  4. Picamos bien la carne del calabacín; pelamos y cortamos la cebolla lo más fina posible; hacemos lo mismo con el pimiento bien limpio, sin tallo ni pepitas. A su vez, cortamos el tempeh en dados muy pequeños o lo picamos
  5. En una sartén, con una cucharada de aceite, doramos ligeramente el tempeh.
  6. Añadimos las verduras y más aceite y lo pochamos todo junto a fuego bajo medio.
  7. Cuando ya las tengamos, apagamos el fuego e integramos el trigo sarraceno ya escurrido. Añadimos la salsa de soja y la pimienta y removemos.
  8. Rellenamos los calabacines y los horneamos a 180ºC durante 15 minutos, con sus tapitas al lado.
  9. Servimos con la tapita puesta, aún calientes.

Menú semanal vegano de temporada

El menú de temporada de esta semana, un menú semanal saludable con propuestas de desayuno, comida y cena, está pensado para diferentes que se pueda adaptar a diferentes meses del año, por lo que puedes aprovecharlo en otras épocas y, si algún ingrediente no se encuentra en temporada, te será fácil sustituirlo. Te será muy fácil, por ejemplo, cambiar un gazpacho por otra crema vegetal fría o caliente, según el momento.

Para aprovechar la temporada del calabacín encontrarás en el menú varias propuestas de recetas con calabacín, aparte de las tres que acabas de ver.

Recuerda que, con las altas temperaturas, el agua es tu mayor aliada, igual que la fruta fresca de esa época. Consúmelas en cualquier momento del día, te aportan energía y muchas vitaminas.

El desayuno y la merienda

En primavera y verano son muy habituales lo batidos, ya que son rápidos y nos refrescan si les añadimos hielo o alguna bebida fría.

Recuerda que también puedes desayunar una ensalada con lentejas, una foccacia de verduras (recalentando del día anterior) o un plato de empedrado de garbanzos.

El desayuno no tiene un tipo de comida predefinida, sino que debes elegir la que más se adapte a ti.

Comidas y cenas

Además de las tres recetas con calabacín que te he presentado, en el menú semanal saludable que te he presentado encontrarás otros alimentos de temporada veraniegos como judías verdes, zanahorias, berenjena, pepino o sandía.

Todos ellos se incluyen en saludables platos veganos ricos con proteínas vegetales como el tofu, el seitán o el tempeh, además de diferentes legumbres y pseudocereales como la quinoa.