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Estimula las defensas

Paté de shiitakes y pipas de girasol

Te proponemos una forma fácil y divertida de incluir shiitakes en tu dieta y ahorrarte así resfriados.

Martina Ferrer

Los shiitakes (Lentinula edodes) son setas ricas en betaglucanos, un tipo de fibra que potencia el sistema inmunitario. En particular son ricas en un betaglucano llamado lentinano, que se demuestra antiviral y antitumoral.

Ingredientes:

  • 150-200 g de shiitakes frescos limpios y troceados en láminas
  • 2 cebollas grandes cortadas a medias lunas
  • 50 g de pipas de girasol tostadas sin aceite
  • 2 dientes de ajo picados
  • Un puñado de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina sin refinar
  • 1-2 cucharadas de tamari
  • Zumo de limón
  • Agua mineral

Preparación:

  1. En una sartén antiadherente pon un chorro de aceite y espera a que se caliente un poco.
  2. Una vez caliente, añade la cebolla cortada a medias lunas y una pizca de sal. Con un espátula de madera remuévela un rato para que suelte el agua y se vaya ablandando.
  3. Cuando la cebolla empiece a estar transparente y blanda, baja el fuego al mínimo, añade un poco de agua y déjala que se cocine durante unos 4-5 minutos más.
  4. A continuación, vierte los shiitakes troceados y los dientes de ajo. Remueve de vez en cuando y no lo tapes, ya que las setas sueltan agua y hay que dejar que se evapore.
  5. Los shiitakes estarán cocinados en unos 5-7 minutos, máximo 10 minutos. Lo sabrás cuando estén blandos y hayan perdido turgencia.
  6. Para hacer el paté, vierte la mezcla de la preparación en un procesador de alimentos pequeño o en un bote de cristal donde puedas poner tu batidora de brazo. Añade entonces las pipas de girasol y reserva algunas para la decoración con un poco de perejil y una cucharada de tamari.
  7. Añade si es necesario un poco de agua mineral para ajustar la textura que desees, y/o un poco más de aceite para que emulsione.
  8. Pruébalo y ajusta con un poco más de tamari o con un poco de jugo de limón.
  9. Sírvelo en un bol con un poco más de aceite, las pipas que has reservado y unas hojas de perejil.

Puedes comer el paté untado en tostaditas, con palitos de verduras crudas o también como acompañamiento de otras preparaciones.

El paté se conserva bien en la nevera dentro de un tarro de cristal durante 4 días.

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