Lúcuma

Antioxidante

Lúcuma: un superalimento para sustituir el azúcar

Esta fruta amazónica es un excelente edulcorante natural. No provoca altibajos de glucosa, favorece el bienestar digestivo y está llena de antioxidantes.

Carla Zaplana

La lúcuma, un fruto de origen peruano, recuerda por la forma a un aguacate. Su piel dura de color verde envuelve una pulpa carnosa y dulce de color amarillo y una textura similar a la de una yema de huevo seca.

Chocolate sin culpa

Paso a paso

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El sabor es una mezcla de caramelo y boniato, y aunque tenga este toque claramente dulce, posee un índice glucémico bajo que la hace apta para las personas diabéticas.

Lúcuma: dulce, nutritiva y beneficiosa para el organismo

La lúcuma destaca por su gran densidad de nutrientes, fibra y antioxidantes, que pueden tener un impacto muy positivo en nuestra salud y bienestar.

Entre ellos están los betacarotenos, unos potentes antioxidantes precursores de la vitamina A, necesaria para el crecimiento celular y la salud ocular.

También la vitamina B3, importante para el desarrollo muscular; esta vitamina abunda en la carne, con lo que si seguimos una dieta vegetal la lúcuma puede ser una gran fuente.

Su fibra (2,7 gramos/100 gramos) contribuirá, además, a mejorar la movilidad intestinal.

Por último, la lúcuma te aporta trazas de minerales: zinc, potasio, calcio, magnesio y hierro.

Su riqueza en antioxidantes, que contrarrestan el efecto de los radicales libres, la hace beneficiosa para cuidar la piel. Los betacarotenos estimulan la reparación del daño celular y el crecimiento de nuevas células, incluidas las de la dermis.

La vitamina C, presente en menor cantidad y también antioxidante, estimula la creación de colágeno, lo que aporta elasticidad.

Gracias a un índice glucémico muy bajo, se considera un edulcorante apto para personas con diabetes u otros desajustes de la glucosa sanguínea. Si la usamos para endulzar nuestros platos y bebidas contribuirá a estabilizar nuestros niveles de azúcar e insulina, evitando los picos de glucosa y su consecuente caída en picado.

La pulpa, de textura suave y nada ácida, es bien tolerada por el estómago en caso de gastritis. Sus betacarotenos ayudarán a su vez a reparar la irritabilidad de las paredes intestinales. Además es astringente, es decir, contrae las paredes y seca las secreciones, lo que hace las deposiciones más secas.

Su fibra ayuda a mantener una buena salud intestinal, sobre todo si se usa como sustituto del azúcar refinado. Tendrá un efecto prebiótico y a su vez contribuirá a regular el tránsito intestinal.

Según recientes estudios la lúcuma también puede contribuir a cuidar el corazón regulando la presión arterial.

Cómo tomarla

Al ser un fruto difícil de obtener fresco, se comercializa en seco, en formato de polvo liofilizado. Este se puede agregar fácilmente a zumos, batidos, salsas y recetas de postres.

Es ideal para sustituir al azúcar blanco: no aporta calorías vacías y constituye una buena fuente de nutrientes muy valiosos.

La lúcuma es muy buen potenciador de sabor y un excelente edulcorante natural, con lo que aporta un toque de aroma muy especial a las preparaciones culinarias.

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